Una corona de la familia de Diego Ventura, en la capilla ardiente de Ángel Peralta
Una corona de la familia de Diego Ventura, en la capilla ardiente de Ángel Peralta - M. J. López Olmedo
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OBITUARIO

Una despedida íntima en la marisma para «don Ángel Peralta»

La parroquia de La Puebla celebra este domingo a las 4 la misa por el rejoneador sevillano fallecido ayer a los 93 años

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Hasta el Rancho El Rocío, el hogar de Ángel Peralta se acercaron familiares, amigos y profesionales del mundo del toro. «Él quiso pasar sus últimos días aquí, en casa. Estuvo un tiempo ingresado y ya no pudo estar en un homenaje el 18 de marzo que no pudo celebrarse aunque mantenía la ilusión», aseguraba su sobrino Rafael Peralta.

Y hasta su casa, al lado de la marisma, se acercaron durante la fresca tarde del sábado quienes quisieron rendirle su reconocimiento y homenaje además de dar el pésame a la familia entre los que se encontraban su hermano Rafael y su hermana Lola además de sus sobrinos y nietos.

Las llamadas de condolencia llegaron desde toda la geografía taurina: México, Francia, Ecuador… Por el velatorio pasaron los toreros Juan Antonio Ruiz «Espartaco», Morante de la Puebla, José Antonio y Tomás Campuzano, José Luis Peralta; el ganadero y rejoneador Álvaro Domecq, el gerente de la plaza de toros de Las Ventas, Victor Zabala de la Serna; los ganaderos Daniel Martínez de la Fuente, Bernardino Piriz y su hijo Cipriano, Carlos Urquijo; el rejoneador Diego Ventura y el jerezano y también ganadero Fermín Bohórquez, el novillero Daniel de la Fuente o los banderilleros Antonio Bejarano, Rafael Sobrino y Guillermo Gutiérrez «Ecijano», entre otros muchos.

Rancho El Rocío, en La Puebla del Río
Rancho El Rocío, en La Puebla del Río - M. J. L. Olmedo

En la puerta de entrada al salón en el que se encontraba el féretro con los restos del jinete sevillano todos comentaban historias y recordaban anécdotas vividas y protagonizas por el Centauro de la Puebla. Tras una vida dedicada al caballo, al toro y a la escritura, quienes le conocieron destacaban no sólo su inigualable trayectoria como rejoneador sino su extraordinaria calidad humana.

«Hablaba mucho con él y tuve la suerte de convivir mucho en los últimos años porque teníamos admiración mutua. Me llamó para despedirse de mí. Siempre mantuvo el ánimo se enfadaba conmigo porque ya no rejoneaba», aseguró Fermín Bohórquez que destacó que «ha sido la pieza más importante, el creador y todo lo trató siempre con mucha verdad y humildad».

José Antonio Campuzano dijo que «como Belmonte en el toreo a pie, Ángel Peralta fue un innovador en el toreo a caballo. Ha sido un hombre dedicado a su profesión, con una afición asombrosa y el espejo para muchos rejoneadores. Se ha ido un gran amigo y un gran profesional».

El ganadero Daniel Martínez de la Fuente destacó que «ha sido un promotor e impulsor de suertes como las rosas o el caracoleo y puso en dinero al rejoneo que se queda huérfano». Igual se expresó el novillero Daniel de la Fuente: «ha marcado un antes y un después. He tentado en su casa y me demostró que era figura dentro y fuera del ruedo». Rafael Sobrino recordó su experiencia con él.

«Yo estaba trabajando en los albañiles y me llamó para ir de sobresaliente durante cinco años y luego estuve otros cinco en su cuadrilla. Ha tenido una gran categoría como rejoneador y como persona y ha sido un artista extraordinario». El Ecijano subrayó que «se nos va el hombre más importante que ha dado el toreo a caballo. Aparte de su categoría en el redondel ha sido un señor y nos deja un gran vacío». Tomás Campuzano concluyó que «don Ángel Peralta ha sido un ejemplo, y en el toro lo ha hecho con pasión, dedicación y valores únicos».