Juan José Padilla cumplimenta a Don Juan Carlos
Juan José Padilla cumplimenta a Don Juan Carlos - Ángel de Antonio

Simón Casas: «Majestad, Las Ventas es su casa y la de todos los españoles»

Don Juan Carlos presidió la gala de San Isidro, en la que el empresario elogió que El Juli haya aceptado sustituir al lesionado Ponce

MadridActualizado:

Ovación de lujo a Don Juan Carlos a su llegada a la gala de presentación de San Isidro. Acompañado por la Infanta Elena y sus nietos Victoria y Felipe, recibió los aplausos de los cientos de profesionales y aficionados que abarrotaban el ruedo de Las Ventas. «Majestad, gracias por honrar con su presencia esta gala, en esta plaza que es su casa y la casa de todos los españoles y de los que amamos este país y sus señas de identidad», señalo Simón Casas. El empresario agradeció a los diez toreros que aceptaron entrar en el bombo, especiamente a Roca Rey, «máxima figura de la actualidad», y lamentó la ausencia del lesionado Ponce, «al que deseamos de corazón muy pronta recuperación». Se refirió a la incorporación de El Juli: «Aun estando en contra de la filosofía del bombo, ha tenido la grandeza y la responsabilidad de actuar como máxima figura aceptando su participación en San Isidro». Ésa fue la gran noticia del acto de presentación de los carteles: este año, más complicados que nunca, por aplicarse por primera vez (¿y última?) el sistema del sorteo, lo que ha provocado la ausencia de algunas figuras.

La Feria comenzará el 14 de mayo, dos días después de acabar la de Sevilla, y concluirá el 16 de junio: 34 días seguidos, que la convierten en la más larga, además de la más importante. Impresionan las cifras que eso supone: 27 corridas de toros, 3 novilladas y 4 festejos de rejones. Actuarán 48 matadores, 9 novilleros y 14 rejoneadores. Lidiarán sus reses 39 ganaderías.

Honraron el acto con su presencia Don Juan Carlos, con un leve hematoma en el ojo izquierdo –fuentes de la Zarzuela explicaron a ABC que ha sido sometido recientemente a una leve intervención para retirarle una mancha en la piel– y la Infanta Elena, que recibió el premio Mujer y Tauromaquia. Hubo más premios: el de la trayectoria, que entregó El Viti a Padilla; el de triunfador a Roca Rey –gran ausente en la gala–; el del ganadero más relevante, a Ricardo Gallardo, de Fuente Ymbro; el de la solidaridad, Asprona; el honorífico, a Enrique Múgica.

Además de toreros y ganaderos, asistieron algunos políticos: Ángel Garrido, Pío García-Escudero, Santiago Abascal, Isabel Díaz-Ayuso… Precisamente, tanto Casas como Rafael García Garrido reivindicaron un mayor apoyo a la Fiesta, lamentaron la ausencia del Ayuntamiento y pidieron que se acometan las «necesarias» obras de reforma y que «se despejen las incógnitas sobre la remodelación».

Ponce y Roca Rey fueron las primeras figuras que aceptaron el sorteo, bien visto por la afición; eran, por eso, los dos pilares de la Feria. Se negaron, en cambio, Morante, Manzanares y El Juli: están en su derecho de gestionar su carrera como quieran, por supuesto, pero su imagen no ha sido buena, ante la afición madrileña. Finalmente, El Juli aceptó lidiar las dos corridas previstas para Ponce, la de Juan Pedro y la de Beneficencia.

Torearán tres tardes diez matadores (los mismos que aceptaron el bombo más Emilio de Justo, que pidió los toros de Victorino y Baltasar): Roca, Castella, Urdiales, Ureña, Ferrera, Álvaro Lorenzo, López Simón, Chacón y Ginés Marín. Dos tardes, doce toreros. Vuelve a Madrid Finito; torea su último San Isidro El Cid; confirman la alternativa Téllez y David de Miranda (además de algunos rejoneadores).

Lidian dos corridas las ganaderías de Alcurrucén y Fuente Ymbro; también, Juan Pedro, con sus dos hierros. Se anuncian algunas de las ganaderías exigentes: Victorino, Adolfo, Ibán, Cuadri, Pedraza, La Quinta, Escolar, Valdellán. No viene, esta vez, Miura. Predominan los hierros de Domecq más apetecidos por los toreros. La máxima expectación la suscitan las corridas de Roca Rey y El Juli: las tres tardes de Andrés (22 y 30 de mayo, 15 de junio) y las dos de Julián (24 de mayo y 12 de junio).

¿Se resentirá este abono por las ausencias? Es la gran incógnita. Si la afición no responde, el sorteo de ganaderías desaparecería: sería una mala noticia. Poca gente puede acudir 34 tardes seguidas a la Plaza. Las primeras figuras se resisten al trago que supone venir a Madrid. El escalafón de matadores atractivos, para el gran público, tampoco es tan grande. En todas las Plazas, además, la economía provoca que se concentre la demanda en los carteles más rematados. En todo caso, San Isidro va a ser un buen termómetro para medir la situación actual de la Fiesta.