Bieito Rubido, director de ABC, y Catalina Luca de Tena, presidenta-editora de ABC, entregan el trofeo a Juan José Padilla - De San Bernardo

Juan José Padilla: «Me he intentado entregar siempre, a veces sin importarme mi propia vida»

Díscurso íntegro del XI premio Taurino ABC

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Señora presidenta editora de ABC, señor presidente y miembros del jurado de este prestigioso premio Taurino, amigos, aficionados, señoras y señores.

En primer lugar, quiero agradecer a esta Casa el que me haya otorgado este premio, pero sobre todo agradeceros a toda la familia que componéis ABC el apoyo incondicional que con vuestro trabajo constante siempre le habéis brindado a la Tauromaquia, desde que nacierais allá por el año 1903 hasta nuestros días.

Os agradezco todos los elogios que me brindáis en el acta del jurado de este premio, en el que me calificáis como «ejemplo de superación», «héroe popular» y subrayáis mis «méritos».

Os doy las gracias por ello como digo, pero en absoluto me siento merecedor de tales virtudes.

En todo caso, sí os agradezco que citéis la «honradez», pues a lo largo de mis 25 años como matador de toros lo único que he pretendido es ser consecuente con la profesión que elegí, intentando entregarme siempre, a veces sin importarme mi propia vida, para devolveros el reconocimiento y el afecto que me habéis demostrado vosotros, los aficionados, que sois los verdaderos pilares y los garantes de este espectáculo único.

Asimismo, también os agradezco el que hayáis tenido a bien el que comparta este premio con mi compañero Andrés Roca Rey, que está llamado a ser, como ya lo está demostrando a pesar de su juventud, una de las grandes figuras del toreo del siglo XXI.

Con él tuve el honor de compartir una de las tardes más emotivas de toda mi carrera. Fue en julio pasado, en mi último San Fermín. Aquella tarde mágica, en la que Roca se hizo Rey de Navarra y yo me despedía de Pamplona, atravesamos juntos las Puertas de la Gloria a hombros de los pamplonicas, al grito de «¡¡¡Padilla, quédate; Padilla, quédate; Padilla, quédate!!!»

Te prometo, querido Andrés, que jamás lo olvidaré.

Y para terminar, deciros que ha sido para mí un orgullo recibir este premio tan prestigioso, que en ediciones anteriores ha recaído sobre ganaderos de postín y grandiosas figuras del toreo.

Lo guardaré para siempre en mi corazón, al igual que el cariño y el afecto que hoy me habéis demostrado.

Muchas Gracias

J.J. Padilla