Natalia de Molina y Mario Casas, este jueves, en una azotea de Sevilla - FOTO:Vanessa Gómez VIDEO: Antonio Periáñez
Rodaje

Mario Casas y Natalia de Molina protagonizan la vuelta de Paco Cabezas a sus raíces sevillanas

La película «Adiós» se ha rodado en los barrios de los Pajaritos, la Macarena y las Tres Mil Viviendas

SevillaActualizado:

Una azotea del barrio de la Macarena desde la que se divisa toda Sevilla se convirtió ayer en escenario de «Adiós», la nueva película del realizador sevillano Paco Cabezas, que supone su vuelta al cine español tras más diez años en los que no ha parado de trabajar en series de éxito en EE.UU., pero también su regreso a la ciudad que lo vio crecer.

El rodaje de este trepidante drama de acción, que comenzó el pasado 18 de febrero y que actualmente se encuentra en su recta final, ha recorrido enclaves del centro de la ciudad, que se caracterizan por su iconografía imaginera, y barrios de carácter humilde como los Pajaritos y las Tres Mil Viviendas.

Localizaciones en las que, según comenta el director, el equipo ha vivido alguna que otra anécdota: «Estábamos rodando en los Pajaritos y teníamos que pedir silencio a los vecinos que, como cada noche, sacaban sus sillas a la puerta de casa para ponerse a charlar, ajenos a nuestro trabajo».

La historia que desarrolla «Adiós», cuya primera versión de guion está firmada por José Rodríguez, es atemporal, pero los lugares en los que transcurre «están impregnadas de tradición sevillana -comenta el director-. Es una película de barrio, un drama emocionalmente intenso y Sevilla es ideal para contarlo, pues al igual tiene un río que la recorre, también tiene una especie de vena que habita debajo de sus calles y que encierra todo ese drama que dejan entrever su iconografía religiosa presente en toda la ciudad, es algo que sus ciudadanos comparten y viven».

Y para contar esta historia de alto voltaje, el director sevillano reconoce que se ha rodeado de amigos. Entre ellos, el actor Mario Casas con el que ya trabajó en «Carne de neón» y que en esta ocasión da vida a Juan, preso en tercer grado y padre de familia, que logra un permiso para asistir a la comunión de su hija. Sin embargo, la realidad del barrio en el que vive le impacta con violencia cuando su hija fallece esa misma noche.

Casas afronta el reto de su personaje con emoción y no oculta la admiración y el cariño que siente por el director cuando dice para él es un «orgullo» que Paco lo haya llamado para la segunda película que rueda en España, tras tantos éxitos en América y después de compartir sus inicios.

«Hay un ciclo ahí que no sé si abre o se cierra, después de tantos años», comenta. A pesar de los años que separan una película de la otra, el actor reconoce que: «sigo viendo al mismo Paco de hace diez años, a ese chaval que sacó un corto y consiguió convertirlo en largometraje, al mismo que trabajaba en un videoclub y se había visto todas las películas. Eso es lo que más me gusta, y creo que así es como va a seguir triunfando».

La réplica al personaje principal se la da Ruth Díaz, a quien ya vimos en «Tarde para la Ira», y que en esta ocasión se enfunda un informe de Policía, para sesgar las ansias de venganza del protagonista.

Otro gran nombre del cine español, Natalia de Molina, comparte protagonismo con Casas, convertida en Triana, esposa de Juan y madre de la niña víctima del trágico suceso que desencadena la trama principal. «Es un personaje muy doloroso e intenso, meterme en la piel de esta mujer está siendo muy duro, por la tragedia que encierra».

Pistolera, heroína o vampiresa

A pesar de la dificultad del personaje, De Molina reconoce que se siente «afortunada» de poder darle vida, ya que admite que «leí el guion de la película en 2016 y me fascinó, quería formar parte de ella. Pensé que era una joya, una historia que tenía que contarse. Por eso, cuando Cabezas me llamó para que le diese vida a Triana, me hizo mucha ilusión».

Un papel de peso en la trama a los que esta jiennense está acostumbrada, ya que en los últimos años no ha parado de recibir premios y de encabezar el reparto de las películas más aclamadas por el público y la crítica. Y bromea mientras explica su deseo de «interpretar tantos personajes como personas diferentes hay en el mundo, en especial alguno de ficción y acción: una vampiresa, una heroína o una pistolera».

Completa el reparto Carlos Bardem («Celda 211») un actor con el que Paco Cabezas confiesa que «estaba deseando de trabajar». En la producción, tampoco faltan grandes nombres como el de Olmo Figueredo (La Claqueta PC) o Enrique López Lavigne (Apache Films), que vuelven a repetir coproducción después de «Tu hijo», de Miguel Ángel Vivas.

En esta ocasión están acompañados de Sony Pictures International Productions y cuentan con la colaboración de Televisión Española, Movistrar+, ICAA y Junta de Andalucía.