Estrella Morente posa con unas flores en la mano
Estrella Morente posa con unas flores en la mano - Isabel B. Permuy

Estrella Morente: «El artista más listo es el que más escucha»

La cantaora granadina nos presenta su último trabajo discográfico: «Copla», donde rescoge el repertorio más clásico de la canción andaluza

SevillaActualizado:

Tiene charcas en la mirada y viene con la copla al desnudo, sin artificio. Estrella Morente, como las grandes folclóricas del pasado, se ha encerrado junto a una banda para prestar su voz al servicio del repertorio más clásico de la canción andaluza. A veces, lo natural y sencillo guarda tintes de vanguardia, porque la granadina resulta más moderna mientras más añejo es lo que canta. Curiosa apuesta. Nos desvela los entresijos de su último álbum, la recepción que ha tenido entre el público y su particular visión del flamenco y la música. Solo «Copla».

¿De dónde le viene la copla?

Me viene igual que a todos los ciudadanos de un país que se vio devastado por una guerra y una posguerra brutal, aunque mi generación no la viviese. Lo único que sonaba en toda España era la copla. Fue la banda sonora de un momento determinado y muchos la utilizaron como herramienta para contar lo que sucedía. En mi casa, como en todas, sonaba «Ojos verdes», «Suspiros de España» o «La Niña de Puerta Oscura».

¿Está viva la copla?

Es un género popular y como tal le pertenece al pueblo. Es un género, además, que lleva décadas defendiéndose solo y no seré yo quien lo salve ni quien lo destruya. Ahora, como todo, está en movimiento. Como la música clásica, el flamenco o el blues. En todo se avanza y el secreto está en saber adaptarse.

¿Cómo se recibe fuera de Andalucía?

En Bilbao, por ejemplo, el teatro se llenó hasta la bandera. El público barcelonés también nos recibió con mucho cariño. Hay historias, códigos y emociones que son universales.

Su nombre se suma a una larga lista de cantaores de flamenco que se han acercado a este género. Lo hizo Manolo Caracol o Canalejas de Puerto Real, entre otros. Son dos mundos muy cercanos, ¿no?

Lo primero: para acercarme a cualquiera de los nombres que mencionas tengo que volver a nacer. Después, cada artista tiene su personalidad y, si es bueno, también tendrá algo que ofrecer. El que más escucha es el más listo de todos. En el caso del flamenco y la copla, sí son dos músicas que han estado muy vinculadas al pueblo y a las familias desde sus orígenes. Desde esa base, están muy ligadas.

¿Le gusta lo que ve alrededor del flamenco?

Tiene que haber de todo. Artistas que se posicionan de una parte y artistas que lo hagan al contrario. Si estuviesemos todos a un mismo lado, sería un aburrimiento. Al final, así se enriquece la música: con estéticas distintas y controversias. En la duda está el acierto. Y es verdad que estamos en una época en la que están pasando muchas cosas. Yo intento escuchar de todo. La libertad de crear es esencial y las cosas cambian, tanto para lo bueno como para lo malo. Cambian con todas sus consecuencias, aunque yo sea una enamorada de los sonidos más clásicos.

El Chocolate decía que mientras más milenario cantaba, más moderno era. Al escuchar este disco, sucede algo parecido. Es tan clásico y sencillo que parece de vanguardia.

Me alegra que se vea como algo fresco y natural. Estoy haciendo especial hincapié en quitarle dramatismo innecesario a la copla. Quiero hacerla como la cantaba la gente en sus casas. Ahí está la verdad de estas canciones: en un patio de vecinos, en una terraza regando las macetas, en un bar entre amigos. En definitiva: en lo cotidiano y popular. Por eso la música que me acompaña en este disco es la de una banda, que era lo que sonaba junto a la copla en todas las fiestas de este país. Quería volver al origen. Buscar un sonido «vintage».

¿Da vértigo sacar un disco de copla sin tratar de reinventar ni revolucionar nada?

Cuando uno pone los cinco sentidos en el arte no se fija en nada más. No pensé ni siquiera en el título, que después salió solo. He hecho lo que me apetecía y este podría haber sido perfectamente mi primer disco, solo que he sido un poco más flamenca en mi carrera.

Su álbum cuenta con doce historias geniales, ¿le costó decidir el repertorio?

Me ha costado mucho trabajo escoger solo doce. Hemos tratado de ser cuidadosos con esas historias y llevar al presente las que mejor encajan con el tiempo que nos ha tocado vivir. Tanto los hombres como las mujeres que aparecen en estas letras son personas respetuosas y diría que incluso actuales. Hay sentimientos que no han cambiado con el paso de los años.

¿Se podría quedar con alguna de las grandes artistas a las que ha versionado?

Lola Flores está metida en mi corazón. No digo que sea la más grande por no desprestigiar a nadie y porque muchos han dejado una huella imborrable: Juana Reina, Imperio, Gracia Montes, Marifé, Angelillo, Miguel de los Reyes, Farina, Caracol, Marchena, Carlos Cano… Pero Lola Flores es mi gran inspiración.

Le escuchamos ahora en la copla pero le esperamos en el flamenco.

A ver si llega pronto.