El productor Chris Thomas, en una foto reciente
El productor Chris Thomas, en una foto reciente - ABC
Homenaje a los Fab Four

Chris Thomas: «Siempre veré a Los Beatles como a un todo, pues su magia radica en la unidad de los cuatro»

El prestigioso productor musical ofrecerá este sábado en Sevilla una conferencia en el Homenaje a The Beatles

SevillaActualizado:

La vigésimo novena edición del Homenaje Nacional a The Beatles —producido por BeatleBiz [Beatlemania & Bis Managers] y Strawberry Fields Radio Beatles en varios recintos sevillanos, con la implicación de Beatle 6-7 Route y Los Escarabajos— cuenta este año con el productor musical Chris Thomas, que colaboró en las sesiones del «White Album» de Los Beatles, doble disco del que se acaba de celebrar el 50 aniversario. Además, ha trabajado con otros grupos como Pink Floyd, The Pretenders, INXS o Pulp. Este sábado a las 11.00 horas ofrecerá una conferencia en el Salón Xkysyto (Virgen de Luján, 18). Además, Los Escarabajos —que han editado la banda sonora de «Pobre juventud»— ofrecerán su tradicional concierto anual, este sábado también, en la Sala Malandar.

En primer lugar, me gustaría que me hablara de su experiencia con Los Beatles hace cincuenta años.

Entré en Abbey Road contratado por George Martin durante un periodo de prueba de seis meses, en marzo de 1968. A finales de mayo Los Beatles empezaron a grabar el «White Album» y yo estaba trabajando en otros proyectos, pero podía presentarme en algunas sesiones, sentarme, mirar... y al final terminaría asistiendo más o menos a la mitad. Fue después de unas vacaciones en Cataluña cuando me encontré encima de la mesa una nota en la que George me decía que ahora se las iba a tomar él por dos semanas y que estuviera disponible para el grupo. Cuando aparecieron en el estudio, Paul me dijo informalmente que yo les podía producir si quería. Comenzamos aquella tarde con «Helter Skelter» y, pasadas algunas horas, aún no había hecho nada pero, de repente, detecté un fallo en una frase de la letra, el técnico detuvo la cinta, accedimos por las escaleras a la sala de control del Estudio Dos, vimos que era así y, al siguiente error, ya confiaron en mí y no hubo que subir más. Ya de madrugada, Paul me dijo que me pasara al día siguiente si me apetecía. A partir de ahí nuestra relación profesional creció como una bola de nieve y fluyó muy bien. De hecho, con Martin estaban haciendo una canción por semana y, cuando él regresó, habían resuelto unas dieciséis, con lo cual todos se sintieron muy contentos y satisfechos.

Ahora que celebramos el cincuenta aniversario del «White Album», ¿cómo describiría esta obra maestra de Los Beatles?

Al no tener ninguna experiencia técnica anterior hasta ese momento sus discos los había oído como un fan. Sin embargo, habiendo estado presente en el proceso de creación de este, el «White Album» no puedo escucharlo así ni decir si se trata de una obra maestra o del mejor de su discografía. Lógicamente tiene grandes canciones e interpretaciones, como «Helter Skelter», que es asombrosa. Hay infinidad de material en los archivos y me siento incapaz de juzgarlo objetivamente o desde semejante punto de vista.

¿Las sesiones de grabación fueron tan tensas como se dice?

Definitivamente no. Los Beatles resultaban muy amigables, se lo pasaban muy bien en el estudio y la mayor parte del tiempo eran muy divertidos y había bastante buen ambiente. La tensión en las grabaciones comenzaría más tarde, probablemente por el tema de Apple, que les costaba mucho llevarlo y producía enfrentamientos entre ellos. Pero en las sesiones se respiraba un gran espíritu de colaboración.

Usted produjo canciones como «Birthday» y «Happiness Is a Warm Gun», además de tocar los teclados en cuatro de ellas: «The Continuing Story Of Bungalow Bill» (melotrón), «Long, Long, Long» (piano), «Savoy Truffle» (piano eléctrico y órgano) y «Piggies» (clavicordio). ¿Puede decirme algo al respecto?

En realidad no sé ni cómo llegué a tocar. El ambiente era muy distendido y, aunque no me necesitaban como intérprete, pues en general resolvían sin mucho problema, de vez en cuando me decían que hicera algo en esta o aquella. En «The Continuing Story Of Bungalow Bill» sí toqué en directo con ellos, pero en «Piggies» tuve que pararme y registrarlo aparte porque no iba a tiempo, aunque sin dejarme dominar por los nervios, porque todo transcurría de un modo muy relajado.

Chris Thomas, a la izquierda, junto a George Martin y Los Beatles en los estudios Trident
Chris Thomas, a la izquierda, junto a George Martin y Los Beatles en los estudios Trident - ABC

George Martin fue esencial para elaborar el sonido de Los Beatles. ¿Qué recuerdos tiene de él?

George Martin era una persona muy cercana, alguien que me enseñó mucho a lo largo de los tres años que estuvimos trabajando juntos y que me dio la oportunidad de mi vida, porque a partir de ahí vino todo lo demás, como involucrarme en el álbum «The Dark Side Of The Moon» de Pink Floyd. Así que sólo le debo agradecimiento. Ya en su vejez nos hicimos bastante amigos.

¿Y cuál es su opinión sobre la labor de Giles Martin con la remezcla y remasterización del «Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band» y el «White Album»?

El LP «Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band» también lo oí en su momento desde la perspectiva de un fan y me resulta muy difícil comparar profesionalmente lo antiguo con lo nuevo. Del «White Album» me quedo con la experiencia real que yo compartí con ellos como testigo del proceso creativo, ya que su sonido es inmutable porque forma parte del recuerdo.

¿Cómo describiría en pocas palabras a cada miembro del grupo: George, Paul, Ringo y John?

Yo siempre veré a Los Beatles como un todo y su magia precisamente radica en la unidad de los cuatro, de modo que el conjunto es siempre mayor que la suma de las partes. Cada cual aportaba lo justo y necesario a la fórmula y no quiero caer en los estereotipos habituales.

Después de Los Beatles ha trabajado con grandes músicos y figuras de la talla de Pink Floyd, The Pretenders, INXS, Pulp, etc. ¿Qué puede contarme de ellos?

Ha sido un honor colaborar con todos estos artistas y me siento muy orgulloso de ello. Jamás fui consciente de que pudiésemos estar haciendo un disco mítico o proporcionando una piedra angular a la historia de la música durante las sesiones de estudio, porque nadie sabe cómo será el producto final y qué sucederá después. Cuando grabé el primer álbum de The Pretenders no podía imaginar la repercusión que tendrían. Y por muy importante que fuera Pink Floyd, cuando trabajé con ellos era imprevisible calcular el alcance que tendría «The Dark Side Of The Moon» como obra fundamental en su género.