Salvador Sobral encandiló al público del Royal Hideaway Sancti Petri.
Salvador Sobral encandiló al público del Royal Hideaway Sancti Petri. - LA VOZ
MÚSICA

El alma de Sobral emociona al público de las Royal Hideaway Sessions

El ganador de Eurovisión 2017 cierra los conciertos en los que han participado Kurt Elling, Zenet y Javier Ruibal

ChiclanaActualizado:

Salvador Sobral, ganador de Eurovisión 2017, y su cuarteto Alma Nuestra emocionó este martes al público del hotel Royal Hideaway Sancti Petri en el cierre de los conciertos de este verano. Un broche de oro representado por dos Américas: la del jazz y la de los boleros.

Cuando se juntan, surge algo que sale del interior. Así es Alma Nuestra. Dos estilos combinados con música latina e interpretados con una sensibilidad prácticamente rompedora, tan característica de Salvador Sobral. Un concierto dinámico, divertido y cercano, donde el artista sacó su yo más puro, incluso bailando descalzo.

Se pone así fin a un festival intimista con un cartel muy especial: Kurt Elling, Zenet y Javier Ruibal fueron los responsables de protagonizar los primeros conciertos de las Royal Hideaway Sessions.

Todos ellos han sido conciertos cercanos, propios de este festival intimista con vistas al mar de Royal Hideaway Sancti Petri, cuyos orígenes se remontan a hace dos años y por el que han pasado personajes de la talla de Martirio o Sole Jiménez.

La cercanía con el artista

Estas sesiones permiten conectar con el artista y sentirse cerca de él para comprender mejor su obra y creaciones, haciendo de la experiencia algo inolvidable, íntimo. Así son las Royal Hideaway Sessions, que en su primer cartel han apostado por artistas de primer nivel. Tras los conciertos de Kurt Elling, considerado como uno de los vocalistas de jazz más importantes del mundo, llegó el de Zenet, que enamoró los oídos de todos los asistentes con su estilo tan particular.

Javier Ruibal cumplió con las expectativas también en un tercer concierto, que tuvo lugar el pasado 24 de agosto, con una combinación de flamenco, música sefardí y magrebí, jazz y rock, tan característico de él. Y Sobral se encargó de la despedida.