Page, en su casa «mágica» de Boleskine House en el Lago Ness
Page, en su casa «mágica» de Boleskine House en el Lago Ness - ABC

Led ZeppelinJimmy Page, el genio de la música que se perdió en lo más tenebroso del ocultismo y la magia negra

El guitarrista de Led Zeppelin, que este miércoles cumple 75 años, profesó una misteriosa afición al ocultismo que, según algunos, terminó con la carrera grupo

Actualizado:

En la historia del rock'n'roll ha habido muchos guitarristas que han hecho auténtica magia con su instrumento. Pero hubo uno de ellos que no se conformó solo con eso, y se lanzó a un peligroso coqueteo con el lado más tenebroso del ocultismo y la magia negra. En 1971, cuando Led Zeppelin ya era una de las bandas más grandes del planeta, Jimmy Page sorprendió a propios y extraños comprando la mansión Boleskin House, cerca del Lago Ness. Allí habían tenido lugar varias ceremonias de la sociedad Astrum Argentum, una enigmática secta de culto esotérico fundada por Aleister Crowley.

Crowley no eligió una casa al azar para sus rituales. La Boleskin House tenía un túnel que conectaba con el cementerio del pueblo cercano, Foyers, y fue construida sobre una capilla del siglo XVII que fue destruida hasta sus cimientos por un incendio. Con sus feligreses dentro.

La fascinación de Page por este misterioso lugar y aún más por la historia de su propietario comenzó a finales de los sesenta. Cuando alcanzó el éxito en la industria de la música, el guitarrista abrió una librería llamada The Equinox, que tomaba su nombre del periódico ocultista que Crowley, y en la que acumuló cientos de referencias relacionadas con la magia negra, el satanismo y otras creencias paganas. Poco después, Page empezó a empapar la imaginería y la música de Led Zeppelin con todo lo que aprendió en estos libros, con más o menos éxito ya que sus compañeros no estaban tan por la labor.

Tanto el bajista Jon Paul Jones, como el cantante Robert Plant y el baterista John Bonham prefirieron tomar distancia con las aficiones nigrománticas de Page, quizá por pura incredulidad, o quizá por miedo. Se llegó a contar que el guitarrista obligó a sus compañeros a celebrar un ritual para convertirse en los músicos más admirados del mundo, pero eso suena a leyenda urbana. Lo que sí consiguió fue dejar la primera huella del ocultismo en la discografía del grupo en el disco «III». La primera edición del álbum tenía inscritas dos «frases de poder» de los rituales de Crowley en el acetato: «So Mote it Be» y «Do What Thou Wilt», una en la cara A y otra en la B.

En su siguiente trabajo «IV», los nombres de los miembros del grupo aparecieron representados con cuatro símbolos de diferentes cultos paganos. Para entonces, ya circulaban rumores que aseguraban que se estaban celebrando ceremonias de sexo, droga y satanismo con groupies de Led Zeppelin en Boleskin House, pero eso nunca pudo demostrarse. Lo que no significa que no ocurrieran. Lo que sí está documentado son los testimonios de varios invitados y personas encargadas de su mantenimiento (como Malcolm Dent, que le cuidó la mansión a Page durante unos meses), que aseguran haber sentido e incluso visto presencias demoníacas.

En 1971, Page acogió en Boleskin a otro gran admirador de Crowley, Kenneth Anger, con quien viajó por varios países recolectando objetos, manuscritos e incluso ropa del maestro ocultista. Pero la relación de estos dos acólitos se torció en 1975. Page expulsó de la casa a Anger y éste le lanzó una maldición para destruir su carrera y la de su grupo.

Tragedias

Dïas después se produjo un tremendo disturbio a las puertas del concierto de Led Zeppelin en Cincinnati, y a las pocas semanas, mientras Page visitaba otra casa mágica de Aleister Crowley en Sicilia, Robert Plant sufrió un terrible accidente de tráfico en Grecia, en el que estuvo a punto de morir junto a su mujer y sus hijos Carmen Jane, de siete años, y Karac, de 5. Aquello provocó la cancelación de la gira «Physical Grafitti» y afectó muy negativamente a la grabación de «Presence», pero lo peor aún estaba por llegar.

Año y medio después, Karac sufró una extraña enfermedad que ningún médico supo explicar y murió en la ambulancia de camino al hospital. Page no acudió al funeral del hijo de su compañero. Se había enganchado a la heroína y no quería saber nada de él, salvo para seguir haciendo negocio con la música. Definitivamente, una maldición había caído sobre el grupo.

En 1978, una colaboradora del grupo, Sandy Denny (la élfica voz de «The Battle Of Evermore»), se cayó por las escaleras de su casa y se rompió el cuello. Y en 1980, el baterista John Bonham sucumbió a una masiva ingesta de vodka a la que, todo hay que decirlo, estaba ya más que acostumbrado. Demasiados eventos extraños para Plant. Led Zeppelin había muerto.

Page vendio la mansión en 1992 a una familia adinerada de Escocia, los MacGillivray. Vivieron allí diez años y aseguraron que jamás oyeron, sintieron o vieron nada extraño. Pero en 2002, un comprador anónimo la adquirió a un precio extrañamente bajo, y allí vivió hasta 2015. Ese año, la casa Boleskin House volvió a quedar destruida. Otra vez, por un incendio.