Stuart Braithwaite (izquierda), junto con los otros miembros de Mogwai, antes de su paso por España
Stuart Braithwaite (izquierda), junto con los otros miembros de Mogwai, antes de su paso por España - ANTONY CROOK

Mogwai: «Nunca nos preocupó si la banda se acababa»

El grupo de Stuart Braithwaite presenta en Madrid (única fecha en España) el noveno y último disco de «los padres del post-rock»: «Every Country's Sun»

MADRID Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

«A mediados de los 90 sólo queríamos hacer un puñado de conciertos para los amigos. Fue extraño que la gente se emocionara tanto con lo que hacíamos. Para ser honestos, nunca esperamos mucho, así que tampoco nos preocupó si se acababa», recuerda Stuart Braithwaite, a través del teléfono, desde alguna carretera perdida de Dinamarca, camino de Copenhague. El guitarrista se refiere a los años en los que el mundo andaba pendiente de si el brit pop recuperaba el pulso —tras aquella pantomima comercial en la que Blur y Oasis se retaron a sacar sus sencillos el mismo día—, mientras Glasgow conquistaba, por sorpresa, la escena británica.

Allí estaban Mogwai y otras bandas escocesas amigas como Travis, Arab Strap o Belle and Sebastian, que recogían el relevo de Teenage Fanclub con las propuestas más diversas posibles. Resultaba sorprendente que todas ellas procedieran de aquella ciudad de apenas 500.000 habitantes que desbordaba creatividad en cada esquina, cuando a menos de una hora en coche se encontraba la capital, Edimburgo. «A nosotros pronto nos calificaron como “los padres del post-rock”, una expresión que aún siguen utilizando. No sería mi primera opción a la hora de describirnos, pero ya no me importa, me siento bien con ella», reconoce Braithwaite sobre el afán de los medios ingleses por ponerle una etiqueta a aquellas largas canciones instrumentales —poco comunes en los 90— incluidas en su debut, « Mogwai Young Team» (Chemikal Underground, 1997), que marcaron el camino recorrido por el grupo durante los siguientes 20 años. Auténticas montañas rusas de sonido marca de la casa, algunas de los cuales superaban los 16 minutos, transitando entre los crescendos de distorsión más feroces y los desarrollos melódicos más sutiles.

«En aquel momento escuchábamos de todo. Éramos muy seguidores de bandas como Joy Division, Sonic Youth, The Cure o My Bloody Valentine, pero también demasiado jóvenes como para saber dónde queríamos llegar con nuestra música y como grupo. Fue una época muy emocionante», cuenta el guitarrista escocés, que fundó Mogwai en 1995, junto al bajista Dominic Aitchison y el batería Martin Bulloch, poniéndole el nombre de aquella pequeña criatura peluda que protagonizaba «Gremlins», la película dirigida por Joe Dante en 1984. Fue en aquella primera etapa en la que se incorporó el guitarrista John Cummings y, también, el entonces batería de Teenage Fanclub, Brendan O'Hare, que incluso se encargó de la portada de su primer álbum.

Poco antes de comenzar a grabar « Come On Die Young» (Matador, 1999), su disco de confirmación, O'Hare fue despedido y Barry Burns, incorporado. Había tocado la flauta en varios conciertos como invitado, dando forma en directo a temas ya clásicos como « Mogwai Fear Satan», y ahora pasaba a formar parte de la alineación titular, con plenos derechos. «Su entrada en 1998 fue el cambio más importante que hemos vivido como banda desde que comenzamos hace más de dos décadas. Nuestra música se transformó mucho con él, porque empezamos a usar pianos y sintetizadores», reconoce Braithwaite a ABC, sobre aquella formación que se mantuvo constante hasta hace dos años, cuando Cummings abandonó el barco para iniciar otros proyectos.

Desde la publicación de aquel segundo trabajo —que promocionaron vendiendo camisetas con el lema «Blur are shite» (Blur es una mierda)—, Mogwai no ha parado. Con veintipocos años fueron los primeros comisarios de All Tomorrow's Parties, uno de los festivales más innovadores y prestigiosos del mundo, hasta que fue clausurado definitivamente el año pasado. Se convirtieron en la primera banda que puso música a un partido de fútbol, en el aclamado documental « Zidane: un retrato del siglo XXI». Se embarcaron después en otras bandas sonoras, que incluyen series como « Les Revenants» y otros documentales como « Atomic: Living in Dread and Promise» —«tocarlo en Hiroshima el año pasado fue una locura intensa y muy emocionante»— y el recientemente estrenado « Before the Flood», cuya música ha compuesto junto a Trent Reznor y Atticus Ross, de Nine Inch Nails. Una mirada crítica sobre el cambio climático que ha producido Leonardo DiCaprio y protagonizado personajes de la talla de Barack Obama, Bill Clinton o Ban Ki-moon. «Siempre intentamos hacer cosas diferentes que resulten interesantes. Mantener el motivación cambiando de ideas en cada proyecto», asegura.

En el último, un noveno disco llamado « Every Country’s Sun» (Rock Action), Mogwai se ha acercado al pop como nunca antes lo había hecho, llenando de luz algunos de sus once cortes y demostrando que, aunque hayan cambiado, siguen siendo los mejores en lo suyo. «Leemos las críticas y estamos muy felices por la buena acogida que está teniendo. Ahora que estamos en plena gira, es muy emocionante ver cómo reacciona la gente a estas nuevas canciones cada noche, teniendo en cuenta que intentamos grabar la mayor parte de ellas en directo, con el objetivo de recrear el espíritu del sonido que logramos sobre el escenario», explica el guitarrista.