Jean-Luc Renou y Roland Schneider
Jean-Luc Renou y Roland Schneider - Matthias Böde

El colmo de lo retro: vuelve el magnetófono

Una empresa alemana vuelve a fabricar este sistema de reproducción de música, santo grial de los melómanos más friquis

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Si tiene cierta edad recordará cómo se grababan los discos antes de la revolución digital. No había un ordenador registrándolo todo, sino una cinta que corría alrededor de las bobinas de un aparato tosco, pero que ofrecía una altísima fidelidad: el magnetófono.

Este invento está obsoleto en la industria musical y sólo unos pocos músicos lo han seguido utilizando en los últimos años para lograr el sonido que buscan. Casi todos amantes de lo añejo, con curiosas excepciones como Lady Gaga. Pero escuchar música en magnetófono, eso sí que no lo hacía nadie. O en todo caso, melómanos muy friquis o con mucho dinero.

Se suponía que los tocadiscos y los reproductores de cassettes ya estaban cubriendo el mercado melómano vintage, pero la moda retro no deja de dar sorpresas. La empresa alemana Roland Schneider Precision Engineering, que tiene sede en Düsseldorf, ha lanzado al mercado el magnetófono de bobina abierta Ballfinger, con el objetivo de satisfacer los deseos de los audiófilos más adinerados.

Y es que los aparatos, que se pueden personalizar y están hechos de materiales nobles como la madera de nogal, se venden desde los 9.500 hasta los 24.000 euros, en el caso del modelo más sofisticado.

Casas de discos como Horch House, Yarlung Records o The Tape Project ya lanzan ediciones en cinta magnética de álbumes de todos los tiempos, y Roland Schneider, el diseñador del artefacto, asegura que ha recibido más de ochenta peticiones de empresas de todo el mundo para comercializarlo. Y es que en cuanto a calidad de audio, «nada en el mundo analógico nos acerca más a la experiencia de estar en medio del estudio de grabación que los dos carretes de cinta», asegura.

El vinilo del futuro

Mientras, el auge del vinilo está adaptando este formato al siglo XXI a través de sorprendentes actualizaciones. El año que viene, la compañía austríaca Rebeat Digital lanzará el vinilo HD, basado en el mapeo topográfico 3D, y con en el que se podrá incrementar la duración de la grabación, así como la calidad, fidelidad y margen dinámico del sonido. Además, lo mejor es que estos vinilos del futuro serán compatiblen con los viejos tocadiscos, y su tamaño será exactamente igual que el de los singles, EPs y Long Plays de toda la vida.

Los «tocatas» no se están quedando a la zaga, y ya hay una nueva generación de aparatos ultramodernos capaces de sacar el mejor partido a los vinilos, así como extraer su contenido a pinchos USB. Pero la última innovación tecnológica es la del reproductor con bluetooth integrado, que a través de un sistema de escáner permite cambiar automáticamente de pista de sonido, repetir canciones, hacer listas de reproducción personalizadas y en general manejar todo los mandos a distancia desde un smartphone, o si se prefiere desde una pantallita táctil instalada en el aparato. ¿Quién dijo que lo nuevo y lo viejo tenían que estar peleados?