De izquierda a derecha: Jonathan Franzen, J.K. Rowling y Margaret Atwood
De izquierda a derecha: Jonathan Franzen, J.K. Rowling y Margaret Atwood - ABC

El mercado editorial en España, un duopolio liderado por Penguin Random House y Planeta

El grupo estadounidense anunció ayer la compra de Salamandra, la última gran editorial independiente que quedaba en nuestro país

Madrid / Barcelona Actualizado: Guardar
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Salamandra era la joya de la corona del sector editorial independiente en España, hasta ayer. De buena mañana y en un día prácticamente festivo en Madrid, puente mediante, Penguin Random House anunciaba la compra del sello que fundaron hace casi veinte años Sigrid Kraus y Pedro del Carril. Con esta adquisición, cuyo principal valor es la saga de Harry Potter, además de numerosas exquisiteces literarias con nombres propios como Zadie Smith, Jonathan Franzen, James Salter o Nicole Krauss, el gigante editorial planta cara, definitivamente, a Planeta.

La industria del libro en España queda así limitada a un duopolio con el resto de editoriales independientes -cada vez menos y más pequeñas- gravitando alrededor. Lo cierto es que Salamandra era el último gran sello potente ajeno a la pugna entre Penguin y Planeta, por lo que no eran pocos los que ayer en el sector recibían la noticia de la compra con cierta «tristeza», ya que supone el «fin de una época» asociada más a la idea romántica de la edición que al potente negocio que supone el libro en nuestro país.

Aunque «los términos de la transacción no se harán públicos», según reza el comunicado hecho público por parte de Penguin, sí ha trascendido que Sigrid Kraus, que trabajará directamente con Núria Cabutí, consejera delegada de Penguin, continuará como directora editorial de Salamandra y se llevará consigo al resto de su equipo -su mano derecha es Anik Lapointe, responsable de la creación de la exitosa colección negra del sello-, mientras Del Carril permanecerá como asesor externo, tal y como ha podido saber ABC.

«Yo no tengo ninguna gana de retirarme», aseguraba ayer Kraus, en conversación telefónica con este periódico. Los buenos números de Salamandra, gestionada con tino desde sus inicios, han permitido que la negociación haya sido «muy buena» y que el sello desembarque en el gigante editorial con «libertad total» y la tranquilidad de tener los deberes hechos y un futuro prometedor por delante. Así explica Kraus los motivos de la unión: «Siempre habíamos tenido ofertas, pero era muy distinto. Con Núria me llevo muy bien. Ella fue la primera que me preguntó: ¿qué quieres? Es el grupo que apuesta por el libro. Están muy contentos y tienen muchas ganas de hacerlo bien».

Harry Potter

No es para menos. A partir de ahora, Penguin acogerá a más de quinientos nuevos autores distribuidos en diversas colecciones que van del género negro a la novela de toda la vida, pasando por el cómic y la gastronomía. Entre ellos destaca, sobre todo, la británica J. K. Rowling, creadora de Harry Potter, el famoso niño mago que cambió la vida de Kraus cuando decidió comprar los derechos de la saga en 1999. «Lo contratamos por poquísimo dinero. Hubo un momento en que pidieron más y accedimos. Si me llego a hacer la dura alemana...», recordaba la editora en conversación con ABC con motivo de la publicación, en septiembre de 2016, de «Harry Potter y el legado maldito», el octavo libro de la serie.

Entonces, Kraus albergaba la esperanza de que Rowling hubiera dejado la puerta abierta a otra posible historia ambientada en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. De llegar a publicarse, cumpliendo así los deseos de los millones de fans del niño mago, los cuantiosos beneficios -la saga lleva vendidos más de 500 millones de ejemplares en todo el mundo desde que apareció el primer volumen, en 1997- pasarán ya a engrosar las cuentas de Penguin.

Pero Harry Potter no es el único pan bajo el brazo con el que Salamandra llega al grupo que dirige a nivel mundial el alemán Markus Dohle. Fiel a su apuesta decididamente literaria, sin renunciar a la ficción comercial de calidad -«El abuelo que saltó por la ventana y se largó», de Jonas Jonasson, «El niño con el pijama de rayas», de John Boyne, o «La soledad de los números primos», de Paolo Giordano-, en los últimos años Salamandra ha recuperado y revitalizado en España la obra de Margaret Atwood -para los «millennials», la autora de «El cuento de la criada»-. La canadiense está inmersa, desde hace meses, en la secuela de la novela de 1985 a la que ha dado fama la serie que en España emite HBO. Titulada «Los testamentos», llegará a las librerías de nuestro país, de la mano de Salamandra, entre finales de septiembre y principios de octubre.

Y si con eso no fuera suficiente, en la nómina de Salamandra figuran, además de los escritores mencionados al inicio de esta crónica: Pierre Lemaitre, Irène Némirovsky, Saint-Exupéry, Andrea Camilleri, Philippe Claudel, Leonard Cohen, Jennifer Egan, Neil Gaiman, Louise Penny, Tom Gauld, Dennis Lehane, Carlos Zanón o Nic Pizzolatto.

Números de infarto

Con esta nueva adquisición, Penguin Random House refuerza su posición en el tablero internacional como cuarto grupo a nivel mundial (primero si hablamos de edición comercial) y apuntala su condición de transatlántico de la edición con unos números de infarto. A saber: 15.000 títulos anuales y 320 sellos editoriales que se traducen en unos 800 millones de ejemplares vendidos al año en un centenar de países. Unas cifras que no han hecho más que crecer año tras año gracias, en parte, a una política de adquisiciones reforzada en los últimos años por otras dos operaciones de altura: la compra de Santillana en 2014 por 72 millones de euros y la de Ediciones B en 2017 por 40 millones de euros.

Consultado por este periódico, Penguin no quiso pronunciarse sobre la operación y se ciñó a lo dicho en el comunicado, aunque Dohle ya dejó clara su postura sobre la expansión editorial del grupo el pasado verano. «El corazón y el alma de nuestra empresa son los sellos. Somos una comunidad de pequeñas culturas de sellos editoriales con su propio ADN. A estos sellos les damos acceso a lectores en todo el mundo, así que somos pequeños y descentralizados respecto a la creación pero luego tenemos la potencia de Penguin Random House cuando se trata de ventas globales y de llegar a un público más amplio», explicó en conversación con este diario a su paso por el Forum Edita de Barcelona. «Como demuestran las adquisiciones de Santillana Ediciones Generales, Ediciones B y ahora Ediciones Salamandra, Penguin Random House cree firmemente en el potencial de crecimiento mundial del mercado de habla hispana, y estamos deseando llevar a los autores de Ediciones Salamandra a un mayor número de lectores en todo el mundo», añadió ayer Dohle a través del comunicado remitido por el grupo editorial.

En lo literario, la adquisición del catálogo de Salamandra no hace más que reforzar el peso de un sello que suma nada menos que 70 premios Nobel de Literatura y ha ido robusteciendo estratégicamente sus flancos con cada nueva compra. Así, mientras que con Ediciones B llegaron el jugoso fondo de Bruguera, historia viva del tebeo español y legendario hogar de autores como Ibáñez, Jan y Escobar, y primerísimos espadas de la ciencia ficción como Brandon Sanderson, Patrick Rothfuss, la compra de Santillana trajo consigo el imponente fondo de literatura latinoamericana de Alfaguara. Ahí estaban, imponentes, autores como Cortázar, Vargas Llosa, Claudia Piñeiro o Carlos Fuentes, entre otros, mudándose junto a clásicos de la casa como García Márquez, Philip Roth, Alice Munro o Stephen King.

«Nuestro compromiso continuará siendo ofrecer nuestro apoyo editorial, comercial y de distribución de la mayor calidad para sus libros y aportar el máximo de valor a los autores de su catálogo», destacó ayer Cabutí a propósito de una operación que llega poco después de que la inesperada muerte el 11 de enero de Claudio López de Lamadrid, director editorial del grupo, forzase una reestructuración de la cúpula editorial. Unos cambios tras los que Pilar Reyes pasó a liderar una nueva división integrada por todos los sellos literarios y Miguel Aguilar, director literario de Debate y Taurus, se convirtió en director de Literatura Random House, Reservoir Books y Caballo de Troya.