Jorge Volpi
Jorge Volpi - ABC

Jorge Volpi: «México se puede transformar con voluntad política»

El escritor mexicano publica «Examen de mi padre», un ensayo crudo y personal

MADRIDActualizado:

Jorge Volpi (México, 1968) tiene un luto entrañable y lúcido. Un luto elocuente que por escrito deja un ensayo crudo y personalísimo. A la muerte de su padre, cirujano pluriempleado, decidió escribir «Examen de mi padre» ( Alfaguara) como homenaje y como duelo. En 289 páginas va trazando, entre el ensayo y el recuerdo, un recorrido por la anatomía mexicana.

—Llega a parecer un réquiem por México más que por su padre en muchos momentos.

—Desafortunadamente sí, mi padre era muy pesimista. Sobre todo a partir del 68. Pero ni en sus peores sueños podría haber imaginado que íbamos a terminar en un país que desde 2006 tiene cien mil muertos y más de cuarenta mil desaparecidos. Cifras propias de una guerra civil. Si el diagnóstico es negativo, yo soy mucho más optimista que mi padre. En México, con voluntad política, se puede transformar la sociedad; el ejemplo es España. En 1939 era un país destruido y ahora es un país próspero.

—Unos escriben para entenderse mejor, otros para superar el dolor. Otros escriben para escribir, simplemente.

—Este libro yo creo que encaja en las dos primeras afirmaciones. Es un libro de duelo, escrito así, pensado así. Un libro para escribir durante un año con la intención de superar el duelo. Para tratar de entender mejor a mi padre, a mí mismo e incluso al país. Por eso el ensayo como género. El ensayo porque se parece más a una disección como las que mi padre hacía en realidad y yo aquí hago de manera simbólica. Es un libro muy distinto a lo que había publicado. Es un hecho muy íntimo. La muerte de mi padre que es figura central. Y a diferencia de la gran tradición que hay de escribir sobre el padre yo no quería usar una novela, o una ficción. Quería emplear el libro como un ensayo de mi padre, de mi patria, e incluso de mí mismo. Quería hablar de mi padre, que se dedicaba a salvar cuerpos. Quería hablar de México como cuerpo social y de todos esos cuerpos muertos y desaparecidos.

—En un capítulo, escribe: «Trato de recordar las manos de mi padre». ¿Cómo ve usted las manos de los gobernantes actualmente?

—Es como si tuviéramos una proliferación de manos derechas sucias.

—La llegada de Trump a la presidencia de EE.UU. y su hostilidad...

—Trump, desde que empezó su campaña, convirtió México en su centro de ataques. Es una amenaza auténtica para el mundo y para los valores de la cultura occidental que tenemos. No ha dejado de amenazar, con el muro, con subir los aranceles y con más y más cosas. México se enfrenta a una amenaza externa que no se veía desde que Estados Unidos invadió el puerto de Vera Cruz, en 1914.

—Confiesa que usted lo que de verdad quería ser es músico. Director de orquesta, en concreto.

—O científico. Y como no he sido ninguna de las dos la escritura de ficción me permite estar cerca de ambas.