La mítica escritora francesa Fred Vargas
La mítica escritora francesa Fred Vargas
LIBROS

«Cuando sale la reclusa», rasca hasta sangrar

Fred Vargas es una de las mejores autoras del género policiaco del momento. Lo demuestra de nuevo

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«No hay que desatender nunca una picadura, hay que rascarla siempre hasta el final, hasta hacerse sangre; si no, corres el peligro de que te pique toda la vida». El consejo de uno de los personajes de «Cuando sale la reclusa», la novena investigación de Jean-Baptiste Adamsberg, bien podría servir para resumir la esencia de esta novela de Fred Vargas, probablemente una de las más arriesgadas de toda su bibliografía y, sin duda, la más difícil de contar sin traicionar la trama. Desde la primera página, donde encontramos al comisario disfrutando de unas merecidas vacaciones en Islandia, el lector se da cuenta de que lo que tiene entre las manos no es solo el relato de una investigación criminal, sino un mundo entero: el universo de Adamsberg, en el que, como sucede en la realidad, los acontecimientos ocurren de forma simultánea… todo pasa a la vez y no siempre lo que exige nuestra atención es aquello que más nos interesa.

Un hecho insólito

De regreso al trabajo, arrancado con urgencia de su retiro, Adamsberg se ve obligado a investigar un atropello que huele a asesinato pero, al mismo tiempo y por casualidad, empieza a obsesionarse con una noticia que para algunos es solo un rumor y, a primera vista, no tiene nada de criminal: el fallecimiento de dos ancianos a causa de una plaga de arañas reclusas, portadoras de un veneno que, aunque bien curado no resulta letal, sí puede causar la muerte si el paciente es inmunodeficiente y no se somete a tratamiento.

En «Que se levanten los muertos», Fred Vargas abría la narración con un hecho insólito: la aparición, de un día para otro, de un árbol en un jardín; en «El hombre del revés», los habitantes de una localidad rural, amenazada por un sangriento asesino, dudaban ante la posibilidad de que el culpable fuera un hombre lobo; en «Cuando sale la reclusa», por un instante, llegamos a considerar la opción de que la voluntad y la conciencia sean cualidades de las arañas y, al formular esa incógnita, Vargas deja de nuevo su huella inconfundible sobre la intriga inoculando en ella una dosis fugaz de fantasía.

P. D. James escribió en «Todo lo que sé de novela negra»: «Afirmar que uno no puede escribir una buena novela ciñéndose a la disciplina de una estructura formal resulta tan necio como decir que un soneto no puede ser buena poesía»; una cita que salva al género del encasillamiento y la simplicidad que muchos se empeñan en conferirle; una cita que nos sirve para afirmar que Fred Vargas no es únicamente una de las mejores autoras de policiaca del momento; es una de las mejores autoras. Sin más.