Juan Isaac Silva, Jesús Hernández, la Reina emérita Sofía y Manuela Carmena, con la obra ‘Martillo, yunque y estribo’
Juan Isaac Silva, Jesús Hernández, la Reina emérita Sofía y Manuela Carmena, con la obra ‘Martillo, yunque y estribo’
ARTE

El gaditano Juan Isaac Silva dialoga en Madrid con la obra de Goya y Antonio Saura

El artista participa en la muestra ‘Cuerpos extraordinarios’ que se expone hasta septiembre en la VII Bienal de Arte de la Fundación ONCE de Madrid

CádizActualizado:

Frida Kahlo orientó su vida hacia la pintura tras un gravísimo accidente que la postró en cama. Goya realizó sus ‘Pinturas negras’ cuando se quedó sordo. Los famosos ‘collage’ de siluetas de papel recortadas de Matisse surgieron tras quedarse en silla de ruedas; Van Gogh, Monet, Beethoven, Renoir, Willem de Kooning... nadie duda del talento de estos reconocidos artistas. Genios que encararon barreras físicas o psíquicas que no coartaron su creatividad porque estas (dis)capacidades les ofrecieron la posibilidad de ver las cosas de otra manera.

Juan Isaac Silva (Cádiz, 1979) perdió el oído a los tres años y, tras pasar décadas en silencio, recuperó la audición gracias a un implante coclear. El gaditano es uno de los artistas elegidos para presentar su obra en la exposición ‘Cuerpos extraordinarios’ con motivo de la VII Bienal de Arte Contemporáneo de la Fundación ONCE.

Antonio Saura, Nancy Spero, Derek Jarman, Ángela de la Cruz, Tacita Dean y David Hockney son algunos de los artistas cuya obra podrá contemplarse en el madrileno Palacio de Cibeles. La muestra, inaugurada por la Reina emérita y Manuela Carmena, reivindica que la diferencia no incapacita sino que enriquece. «Sofía, especialmente, tuvo la amabilidad de interesarse personalmente por la realidad de las personas sordas y de cómo se evoluciona hoy en día con el implante coclear», explica Silva.

«No considero que mi arte sea diferente, sino que mi cuerpo y mi percepción sensorial del mundo es distinta»

El autor reconoce el trabajo de la fundación ONCE y asegura que el trato que ha recibido «ha sido excelente en lo humano y en lo profesional». Sin embargo reivindica una mayor y mejor implicación de las instituciones españolas: «Se necesita otro modelo de gestión más eficiente, quizás mirando mas hacia otros países como Reino Unido y Holanda, por nombrar algunos, donde se le apoya al artista desde sus comienzos, empezando desde la educación, lo que hace que el arte se convierta en un importante motor económico y social».

El gaditano presenta en Madrid dos obras. ‘Martillo, yunque y estribo’ es una instalación donde se juega con la homonimia de los tres huesecillos del oído medio y los enfrenta a la herramienta que se usa para golpear (martillo), el bloque de trabajo del herrero (yunque) y la pieza donde el jinete apoya su pie (estribo). La escultura combina hierro, latón, madera, cristal y terciopelo negro y ocupa un lugar central rodeada por las obras de Antonio Saura, uno de los referentes pictóricos de la juventud de Silva. «Estar rodeado por las miradas penetrantes de sus obras me produce una sensación de reencuentro, como si estuviésemos destinados a encontrarnos en algún momento. Entre mediados y finales de los años 90 pasé largos momentos observando sus obras en libretos y reproducciones que adquiría de segunda mano en la librería Raimundo, que era el único lugar de Cádiz donde podía tener acceso a los artistas de las Vanguardias española e internacionales. Sentir ahora tu obra rodeada por sus penetrantes miradas podría considerarla como el culmen de la observación plástica compartida».

'Gestos cotidianos'
'Gestos cotidianos' - J.I.S.

El trabajo de Silva destaca por combinar diferentes disciplinas como el dibujo, el vídeo, la fotografía, poniendo especial atención al sonido como concepto y experiencia. Así, en ‘Gestos cotidianos’ el gaditano vuelve a jugar con el «extrañamiento sensorial». Esta instalación está formada por cuatro vídeos que muestran como entrechocan dos de copas de burdeos, borgoña, jerez y champán, produciendo un sonido cuya diferencia achacamos a la forma. Sin embargo, también aquí la vista nos engaña. Las copas se detienen justo antes de chocar, el gesto es tan cotidiano que no le prestamos la atención suficiente como para descubrir que la relación de causa efecto entre el choque y el sonido solo la hemos imaginado.

La instalación comparte sala con la obra del artista contemporáneo ciego irlandés Aaron McPeake y con los ‘Desastres de la Guerra’ de Francisco de Goya.

Silva perdió el oído a los tres años y, tras pasar décadas en silencio, recuperó la audición gracias a un implante coclear

«No considero que mi arte sea diferente, sino que mi cuerpo y mi percepción sensorial es distinta. Y lo que planteo desde mi trabajo, es un continuo dialogo y experimentación con mi cuerpo y con el entorno de lo cotidiano, utilizando las herramientas plásticas desde lo interdisciplinar». Silva convierte la obra de arte en un proceso de auto conocimiento ya que a través de piezas sonoras, vídeos o fotografías, el autor plantea un acercamiento a la realidad a través de sus sonidos.

''Martillo, yunque y estribo' rodeado de la obra de Antonio Saura
''Martillo, yunque y estribo' rodeado de la obra de Antonio Saura - J.I.S.

Arte sin barreras

La exposición se complementa con un programa de actividades paralelas como talleres, conferencias, ciclos de danza, cine, teatro y proyecciones de películas en colaboración con el Centro Dramático Nacional, la Academia de las Artes y de las Ciencias Cinematográficas y La Casa Encendida.

Las dos ediciones anteriores de la Bienal se centraron en el cuerpo y la tecnología. La de este año pone el foco en la obra de grandes genios con diferentes capacidades y que demuestran que el arte engloba e incluye a todos y por ello se ha elegido como eje conductor ‘Grandes genios del arte con discapacidad’. Dentro se enmarca la exposición ‘Cuerpos extraordinarios’ que, como indica la comisaria Maite Barrera, acoge alrededor de 70 obras de una treintena de artistas, más del 85% de ellos con discapacidad. La Bienal de Arte Contemporáneo de la Fundación ONCE es una cita con el arte, visto con otra mirada y que es una ventana abierta que tira barreras y borra etiquetas. Arte con mayúsculas y extraordinario.