El cuadro de Goya, en el taller de restauración del Prado
El cuadro de Goya, en el taller de restauración del Prado - MAYA BALANYÁ

La «Duquesa de Alba de negro», de Goya, recobra su esplendor perdido

El próximo año, el Museo del Prado exhibirá los tesoros de la Hispanic Society de Nueva York. Uno de los más preciados se pone a punto en el taller de restauración de la pinacoteca española

MadridActualizado:

El taller de restauración es el sancta sanctorum del Prado. Por allí van desfilando las obras maestras para su puesta a punto. En estos momentos coinciden dos Goyas, frente a frente, a escasos metros: «Carlos III, cazador», del Prado, y «La duquesa de Alba de negro», de la Hispanic Society of America. A sus 300 años, el monarca no quita ojo a la aristócrata. El retrato de la duquesa de Alba es uno de los cuadros que la institución neoyorquina ha mandado al Prado para su restauración. Formarán parte de la exposición, con dos centenares de tesoros de la Hispanic Society, que la pinacoteca española celebrará en 2017. Llegó al Prado tras la clausura, en enero, de la exposición de retratos de Goya en la National Gallery de Londres. Primero se hizo el estudio técnico del lienzo (radiografías, reflectografía infrarroja...) y en mayo la restauradora Almudena Sánchez emprendió la limpieza del cuadro, ya casi concluida.

Almudena Sánchez trabaja en la línea vertical que cruza el lienzo
Almudena Sánchez trabaja en la línea vertical que cruza el lienzo - MAYA BALANYÁ

En el estudio técnico no se han hallado cambios en la composición. La radiografía, comenta Almudena Sánchez, «da un contraste muy difuso». En cuanto al paisaje del fondo parece que es Sanlúcar de Barrameda. Allí tenían los Alba un palacio donde la duquesa se recluyó tras la muerte del duque. Recuperar la imagen real de una pintura mítica como ésta, que estaba muy distorsionada y falseada, tiene, para Almudena Sánchez, «una enorme carga de responsabilidad, pero es emocionante y muy satisfactorio». «Ésta es una intervención importantísima, añade Enrique Quintana. Muchas instituciones norteamericanas habrían estado encantadas de haber restaurado esta obra. Sería un éxito para cualquier museo. Pero la garantía por la experiencia del Prado con Goya es única».

«El retrato de la duquesa de Alba de blanco» (1795), propiedad de la Fundación Casa de Alba, fue restaurado en 1984 por Rafael Alonso, jubilado en junio de la plantilla del Prado. Recuerda que, debido a los tres lienzos cosidos horizontalmente, había comenzado a desprenderse la pintura y a saltar el color. Hoy luce espléndido en el Palacio de Liria. En una histórica cita en 2004, las dos duquesas pintadas por Goya se reunieron en el Prado, flanqueando la entrada a la sala de «Las Meninas».