Vacaciones en Marte sin salir de una cueva cántabra

La gruta de Arredondo emula el ambiente extremo en el cuarto planeta del Sistema Solar. Astroland organiza «misiones espaciales» por el módico precio de 5.000 euros

SANTANDERActualizado:

Ni Estados Unidos ni Australia. Tampoco Rusia o Chile. El destino más exótico para pasar las vacaciones este verano se encuentra en... ¡Cantabria!. Porque esta pequeña región del Norte de España ofrece a los viajeros más exigentes -además de pudientes- una gran experiencia, única e inédita en el mundo: vivir en Marte sin salir, por ahora, de la Tierra. La iniciativa -turística y científica- se estrenó ayer, coincidiendo con el 50 aniversario del lanzamiento del Apolo 11, la primera misión del hombre a la Luna, y se desarrollará en su fase inaugural hasta este viernes, 19 de julio, fecha en la que Armstrong pisó nuestro satélite, hace medio siglo también.

Esta peculiar segunda carrera espacial se desarrollará en el interior de una cueva cántabra, ubicada en el municipio de Arredondo, y gracias a la misma cinco personas de diferentes países y profesiones están pasando ya tres días dentro de la gruta, en la que se recrean las condiciones hostiles del planeta rojo -temperaturas de hasta 100 grados bajo cero y vientos de 150 kilómetros por hora- para ensayar su colonización, prevista en diez o quince años.

Hasta entonces, y gracias al proyecto ideado y promovido por Astroland, la primera agencia interplanetaria española que cuenta con la colaboración de numerosos socios privados, grupos de expertos y aficionados podrán adentrarse, previo pago de 5.000 euros, en esta gruta de 1,5 kilómetros de largo y 60 de alto, donde se emulará el ambiente extremo en el cuarto planeta del Sistema Solar.

A lo largo de este año se han organizado una decena de expediciones, en las que podrán participar hasta un máximo de diez personas que deberán someterse antes a un entrenamiento, físico y psicológico, de tres semanas en remoto y tres días en las instalaciones que la empresa madrileña ha abierto en Santander. A este proceso se sumarán otras tres jornadas en la cueva, a la que entrarán con trajes de astronautas y donde se ha instalado una estación espacial.

Los primeros protagonistas son cinco profesionales -tres hombres y dos mujeres- con diferentes perfiles y procedentes de distintos países que viajaron ayer en la cavidad donde formarán tres equipos -de biología, ingeniería y psicología- para estudiar las posibilidades de vida en Marte, la manera de mantener una colonia humana permanente en ese planeta o cómo afrontar el trabajo en equipo en un espacio reducido y ambiente inhóspito.

Se trata de José Luis Cordeiro, ingeniero, profesor y conferenciante de triple nacionalidad (EEUU, Venezuela y España) que además de fundar la «Singularity University» en Silicon Valley dirige el Millennium Proyect y es vicepresidente de la Asociación Transhumanista Mundial. Estará acompañado por Mikolaj Zielinski, matemático polaco y candidato a otras expediciones espaciales como «Mars One»; Carmen Koegler, investigadora y científica alemana; o Fernando González, ingeniero aeroespacial español, científico y escritor, que será el comandante de la misión.

«Vamos a pasar de la Luna a Marte», expresó Cordeiro, emocionado por estar «escribiendo la historia y el futuro» con este viaje, que supone el «inicio de la colonización del espacio». «Los primeros marcianos vamos a ser humanos».