La SGAE, al filo de la intervención ministerial tras rechazar la reforma de los estatutos

Guirao da cinco días a la entidad para entregar las actas de la asamblea de socios antes de tomar la decisión más ajustada a la ley

MADRID Actualizado: Guardar
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El rechazo de la reforma de los Estatutos por parte de los socios ha puesto a la SGAE en el disparadero, al no lograrse la mayoría de dos tercios necesaria. La junta directiva elegida el pasado noviembre suspende así el examen en el que fiaba parte de su legitimidad. El Ministerio de Cultura podrá ahora revocar la autorización para gestionar derechos a la entidad -un proceso ya iniciado con un apercibimiento que exigía cambios y no fue tomado en serio el pasado septiembre- o incluso podrá intervenir temporalmente la entidad con carácter de urgencia para remover los órganos de representación actuales, previa autorización judicial, y realizar cuantos cambios fueran necesarios con el fin de que la SGAE cumpla por fin la legalidad y vuelva a observar los fines para los que fue creada. La intervención es ahora el escenario más probable, según fuentes bien informadas.

De hecho, anoche, el presidente de SGAE, José ángel Hevia, declaró a la salida de la asamblea que espera que el Ministerio realice «una lectura razonable de los resultados». Cultura, por su parte, confirmó minutos después que ha dado a la SGAE cinco días para que le envíe las actas de la asamblea y poder tomar una decisión dentro de lo que prevé la ley.

Revocación o intervención

Los nuevos Estatutos debían recibir el apoyo de dos tercios de los votos emitidos por los socios, pero se quedaron a ocho puntos. En lugar del 66.6% necesario, obtuvieron el apoyo de solo un 58,01%, lo que se traduce en 13.074 votos del total de 22.536 votos emitidos. El no alcanzó el 40,91% (9.220 votos) y la abstención se quedó en el 1,07% (242 sufragios).

El Ministerio de Cultura exigía la aprobación de la reforma estatutaria que se amolda a la legalidad vigente. El rechazo de los socios, en un momento tan vital, se explica por el rechazo interno a la junta directiva que preside Hevia, que no ha sabido o no ha podido aunar las voluntades de los socios, ni realizar gestos inequívocos de alejamiento de lo que ha supuesto «la rueda de las TV», que muchos califican como «el cáncer de la SGAE».

El 40% de la recaudación musical

En sucesivas votaciones, los socios rechazaron el reparto de diciembre, en el que la música nocturna, origen del sistema de «la rueda de las TV», se llevó el 40% de la recaudación de música. Sin embargo, la asamblea sí aprobó el nuevo sistema de reparto que se incluirá en la ley, que pone un tope de 20% para la franja nocturna. La música nocturna se emite de 2 a 7 de la madrugada, sin audiencia pero favorece a los músicos que editan con los canales o les ceden parte de sus derechos. En el reparto cuenta con mecanismos multiplicadores alentados por un sistema con muy poca transparencia, según denuncian los socios afectados.

Sorprende la poca capacidad de movilización de la entidad en su momento más crítico: en la asamblea estaban representados un total de 1.132 socios, apenas un 5% de los 22.000 con derecho a voto (el total de socios cuyo catálogo gestiona la entidad, aunque no tienen derecho a votar, es de 120.000). Ello se traduce, una vez más, en una desmovilización terrible tal vez causada por los escándalos que arrastra.

Ese millar de votantes, sin embargo, maneja nada menos que 22.675 votos, puesto que el número de votos de cada socio depende de los ingresos. Este hecho también explica por qué los guionistas, dramaturgos y muchos exponentes del colegio audiovisual se han quejado de los manejos de «la rueda» que ha enmarañado el reparto para recaudar más y tener cada vez más peso en la junta directiva a través de los votos que les daba el dinero que ingresaban. No está claro si el reparto de diciembre, rechazado ayer, deberá ser devuelto y reconfigurado. Lo estudiará el servicio jurídico de la entidad

Los artículos de la ley

El procedimiento de revocación de la autorización para la gestión de derechos de propiedad intelectual que puso en marcha el Ministerio de cultura está previsto en la ley (art 149 del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual - TRLPI) y fue iniciado «después de constatar que la SGAE estaba incumpliendo gravemente algunas de sus obligaciones» legalmente establecidas, según se comunicó.

El apercibimiento pretendía que SGAE corrigiese los incumplimientos en tres meses. La SGAE se comprometía a aprobar los nuevos Estatutos -algo que no ha sido posible finalmente-, así como a modificar el sistema de reparto e implantar el voto electrónico, que tampoco ha satisfecho la petición. En caso de producirse la intervención será de acuerdo con el artículo 192.9 de la citada ley.