Imagen del parte de la Guerra Civil, con la firma original de Franco y el sello del Cuartel General del Generalísimo - Estado Mayor» todavía intacto. «La guerra ha terminado», dice.
Imagen del parte de la Guerra Civil, con la firma original de Franco y el sello del Cuartel General del Generalísimo - Estado Mayor» todavía intacto. «La guerra ha terminado», dice. - ABC

Sale a subasta el último parte de la Guerra Civil con la firma de Franco

El histórico documento fue un regalo de general al secretario de Serrano Suñer, Enrique Giménez-Arnau, cuya familia lo ha guardado hasta hoy

Madrid Actualizado: Guardar
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Enrique Giménez-Arnau y Gran llevaba aproximadamente un año trabajando en el Ministerio de Gobernación, bajo las órdenes directas de Ramón Serrano Suñer, cuando Franco le llamó a su despacho el 1 de abril de 1939: «El Caudillo estaba firmando el último parte de la Guerra Civil y, al entrar, le dijo a mi abuelo: “Señor Giménez-Arnau, me acaba de explicar Serrano Suñer su idea y siento decirle que está usted totalmente equivocado”. Te puedes imaginar... al escuchar eso se le pusieron de corbata. Pero, entonces, añadió: “Se equivoca porque no voy a firmar cuatro partes, sino cinco, ya que uno se lo va a quedar usted como agradecimiento por la idea que ha tenido”», cuenta a ABC su nieto, Antón Giménez-Arnau.

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Aquella idea hacía referencia al único parte de guerra que firmó Franco, el que ponía fin, después de tres años, al que aún se recuerda como uno de los episodios más trágicos de la historia de España. Lo hizo de su puño y letra en las cinco copias mencionadas y mecanografiadas que se conocen, copiando el mensaje que el general había manuscrito pocos minutos antes para anunciar el final de la Guerra Civil. La quinta, que ha permanecido en manos de la familia de Giménez-Arnau hasta el día de hoy, sale a la venta este martes en la madrileña casa de Durán Arte y Subastas (18.00 horas, calle Goya, 19). El precio de salida es de 700 euros.

«Parte oficial de guerra, del cuartel general del generalísimo, correspondiente al día de hoy, primero de abril de 1939, tercer año triunfal. En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado. Burgos, primero de abril de 1939, año de la victoria. El generalísimo Franco», puede leerse en este documento con el sello oficial todavía intacto del Estado Mayor. «La ponemos a la venta, simplemente, por cuestiones por históricas. Es una anécdota desconocida y ya ha pasado mucho tiempo. Es hora de que la historia vaya poniendo más cosas en su sitio», explica a este diario Antón Giménez-Arnau.

El parte de guerra que Franco le dio a Enrique Giménez-Arnau en 1939
El parte de guerra que Franco le dio a Enrique Giménez-Arnau en 1939 - ABC

Las otras cuatro copias tuvieron los destinos habituales. Una fue enviada a Radio Nacional de España para que fuera leída a todos los españoles por el actor Fernando Fernández de Córdoba. Otra, al Servicio Nacional de Prensa, que sería publicada al día siguiente por los periódicos. Una tercera correspondía a Serrano Suñer como ministro de Gobernación. La cuarta, si atendemos al consejo dado por Giménez-Arnau, se la habría quedado el mismo Franco «como recuerdo». Según explicó el depositario de la quinta copia en un documento notarial fechado en diciembre de 1982, en el que quería dejar constancia de la validez del documento, él mismo le sugirió «al señor Serrano Suñer que consiguiera del Generalísimo que tirara unos ejemplares más del parte final, los cuales tendrían un valor histórico en su día, para distribuirlos entre las personas políticas y militares más notorias en aquel momento, como así se hizo. Todos iban firmados personalmente por el jefe de Estado».

Hace cuatro años, ABC ya publicó en exclusiva el primer borrador de este último parte de guerra que fue dictado por Franco en su habitación, donde se encontraba aquejado de una gripe, y manuscrito por el teniente coronel José Martínez Maza, cuya familia aún conserva. El autoproclamado Jefe del Estado lo repasó e hizo algunas correcciones: puso «cautivo y desarmado el ejército rojo» encima de «haber desarmado a la totalidad del ejército Enemigo rojo»; cambió «fuerzas» por «tropas» y escribió «objetivos» con todas sus letras encima de la abreviatura. Hizo un último repaso, lo pasó a limpio y se lo dio a su ayudante para que fuera mecanografiado en estas copias para que fueran selladas y firmadas por él, tal y como ha llegado una hasta la familia Giménez-Arnau.