Fografía facilitada por la Asociación de Conservadores Restauradores de España de la escultura de San Jorge, de la iglesia de Estella, tras su «restauración»
Fografía facilitada por la Asociación de Conservadores Restauradores de España de la escultura de San Jorge, de la iglesia de Estella, tras su «restauración» - EFE

La parroquia de Estella pagará la reparación de la talla de San Jorge

La figura será trasladada en los próximos días a los talleres de Patrimonio, donde se realizará un estudio radiológico para conocer cuánta policromía original se conserva

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La parroquia de San Miguel de Estella costeará las acciones que se van a llevar a cabo para revertir los daños ocasionados en la talla de San Jorge, según se ha acordado este miércoles en una reunión mantenida por responsables de la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana con representantes del Arzobispado de Pamplona-Tudela, de la iglesia parroquial y de la tienda-taller de manualidades que realizó la intervención sin seguir los criterios propios de toda restauración.

La figura del siglo XVI será trasladada en los próximos días a los talleres del almacén del Servicio de Patrimonio Histórico del Gobierno de Navarra, donde sus técnicos, tras unos análisis previos y una toma de datos, realizarán un estudio radiológico para conocer la extensión de la policromía original que se conserva bajo los repintes realizados por Karmacolor.

Según las fotografías que se conservan de la talla en el Archivo Mas (1916), el Catálogo Monumental de Navarra (1982) y en la Sección de Bienes Muebles (2005), la imagen había permanecido prácticamente sin cambios en el último siglo. Solo se apreciaban pérdidas de policromía que no superaban el 15% de la superficie total. La capa pictórica que tenía no era la original del 1500, sino un repolicromado del siglo XVIII bajo el que presumiblemente aún se conserve la tardomedieval. Los expertos creen que un estudio con rayos X permitirá conocer la existencia de lámina metálica (dorado, plateado) y la preparación original de albayalde (blanco de plomo, opaco a los rayos X), con lo que se podría estimar mejor el porcentaje de estrato original que se conserva, antes de retirar los materiales aplicados en la fallida intervención y de valorar las posibilidades que existen de recuperar lo que se haya conservado de la capa pictórica original.

«No puee considerarse una restauración»

De estilo gótico hispanoflamenco, la escultura forma parte del Registro de Patrimonio Cultural de Navarra como Bien Inventariado, por lo que cualquier intervención que se hiciera en ella debía contar con el permiso de la Institución Príncipe de Viana, algo que no se tuvo en cuenta cuando se encargó su restauración a Karmacolor. El Gobierno foral subraya que «las acciones que ahora se valoran no contaban con tal autorización, y tampoco disponían del preceptivo visto bueno del Arzobispado». De hecho, «no pueden considerarse una restauración», puesto que «no cumplen de ningún modo con los procesos y estándares imprescindibles» en un proyecto así y se llevó a cabo con una «falta de cualificación y formación especializada en materia de conservación y restauración de bienes culturales» que han llevado a la actual situación.

«Para evitar casos como éste, no se autorizan intervenciones de restauración que no sean planteadas y ejecutadas por un profesional que cuente con la titulación oficial en conservación y restauración de Bienes Culturales: Licenciado en Bellas Artes con especialidad en Conservación-Restauración, Diplomado en Conservación-Restauración o título de Grado en Conservación-Restauración», recuerda el Gobierno de Navarra.

Los expertos en Patrimonio tuvieron noticia de la desafortunada intervención en la talla de San Jorge de Estella el pasado 23 de mayo, por medio de un vecino de la localidad que les envió una fotografía de la maltratada imagen. Como no habían sido avisados de esta actuación, realizaron una inspección técnica el pasado 7 de junio y desde entonces se trabaja en valorar los daños ocasionados y las posibilidades de revertirlos.

De gran tamaño, la escultura de San Jorge a caballo abatiendo al dragón fue realizada en torno al año 1500, probablemente por el maestro Tarín o Terín, un artista de Zaragoza que vivió en Estella y del que se conservan otras obras, como la imagen titular de San Miguel, el Cristo y la santa Águeda de la misma parroquia, un Cristo y un San Juan Evangelista que se encuentran en Lerín, el San Bricio de San Martín de Ecala o los santos Juanes de Muruzábal. Es un artista que trabajó en colaboración con el pintor Diego Polo y del que existe bastante información.

La figura de San Jorge, vestido de guerrero y con el yelmo levantado para dejar ver el rostro, tenía la particularidad de que mostraba a la perfección cada pieza de la armadura completa que empleaban los caballeros de fines del siglo XV-principios del siglo XVI, según el historiador y bibliotecario Mikel Zuza, miembro del Consejo Navarro de Cultura. Además, se integra en una de las líneas de trabajo del Servicio de Patrimonio Histórico en torno al estudio y visualización de la escultura tardogótica en Navarra.