Este año las medidas contra las agresiones sexuales han pasado a un primerísimo plano los principales festivales de música
Este año las medidas contra las agresiones sexuales han pasado a un primerísimo plano los principales festivales de música - EFE

Los festivales de música declaran la guerra a las agresiones sexuales

Los organizadores de las citas más importantes del verano explican a ABC sus medidas para evitar situaciones de acoso

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Casos como el de «la manada» y sustos como el de la sala Razzmatazz han metido el miedo en el cuerpo a asistentes a festivales (también a sus padres), y este año las medidas contra las agresiones sexuales han pasado a un primerísimo plano en las estrategias de seguridad de las principales citas del verano.

El FIB, uno de los que más se lo ha tomado en serio, tiene una «política de tolerancia cero aplicada a todo el personal, asistentes y cualquier persona asociada con el festival. No hay justificación para el abuso o el comportamiento sexista, y usaremos todos los medios legales contra cualquier asistente que los cometa. Esto incluye el abuso físico o verbal, la intimidación o cualquier tipo de amenaza o comportamiento sexista». Tendrá personal cualificado en todos los Puntos Médicos del festival, habrá espacios de información en el camping, y se introducirá un Punto Violeta donde un equipo de expertos atenderá a los testigos o víctimas de cualquier tipo de intimidación. Además, ha elaborado un decálogo con mensajes que todo el mundo puede entender: «En un entorno festivalero, algunas personas pueden perder la inhibición, pero nunca hay excusa. Si un amigo tuyo se pasa de la raya, díselo en voz alta y páralo. Recuerda que el consentimiento no es válido si es dado bajo la influencia del alcohol u otras sustancias».

En el Low Festival aseguran que nunca se ha detectado un caso de abuso o de acoso hacia la mujer. «A pesar de ello, nuestro responsable de seguridad trabaja con un protocolo que se activaría ante cualquier caso. Este consiste en que cualquier trabajador que se encuentre de cara al público y al que se dirija una persona que haya sufrido acoso, debe acompañarla hasta el punto sanitario, donde se encuentra el personal formado para su atención y la activación del segundo protocolo –llamada a las autoridades y denuncia–. En paralelo contaremos con un punto violeta en el que se repartirá información. Además se emitirán spots en las pantallas de los escenarios».

Bilbao BBK Live repetirá la campaña «No es no», que consiste en la divulgación de una guía para concienciar y evitar las agresiones, y consejos sobre cómo actuar en caso de presenciar o ser víctima de una agresión. Las medidas de Ebrovisión serán mantener el protocolo de seguridad con la premisa de defender el «no es no», pero además, tendrán «cuidado en evitar que las letras de los grupos de nuestro cartel sean sexistas».

La cita más masiva

Sonorama tendrá «un equipo de seguridad privada que vela porque no haya ningún problema», y realizará juntas de seguridad para coordinarse con las autoridades. En el caso de Azkena Rock, que se celebra este fin de semana en Vitoria, las acciones se limitarán a la emisión de un spot contra las agresiones machistas junto con un número de teléfono para denunciarlas. El festival más masivo de la temporada, Arenal Sound, también tendrá personal formado especialmente para ayudar a víctimas de agresión sexual, información en pantallas y panfletos, así como puntos de información y denuncia. Lo mismo harán citas «metaleras» como Download y Resurrection, contando éste último además con patrullas de voluntarios que vigilarán comportamientos sexistas.

Mad Cool tendrá todas estas consideraciones en cuenta, pero además, ha realizado un minucioso análisis de las situaciones de riesgo típicas en estos eventos. «Cuando la calidad o cantidad de los aseos es mala, muchas chicas deciden ir a entornos cercanos al aire libre, es allí cuando actúan “mirones” o “fotógrafos” ocasionales. Es por ello que hemos determinado que los espacios de aseos sean los suficientes, y estén aseados y protegidos. En el caso de que se produjese una agresión, la organización tendrá preparado «una sala discreta, confidencial y equipada para una primera atención psicosocial por una persona preparada y cualificada para esta función, que además de atender a la víctima, le oriente sobre los pasos que puede dar».