El oficial contempló, impotente, el hongo de la explosión desde varios kilómetros gracias a sus prismáticos
El oficial contempló, impotente, el hongo de la explosión desde varios kilómetros gracias a sus prismáticos
PATRIMONIO DE SIRIA

El arqueólogo que contempló en directo la destrucción de Palmira

Un periodista de Middleeasteye habló con el pelotón sirio que vigila las ruinas y su oficial al mando, que vio las voladuras de los templos, llegó al ejército desde la Facultad de Arqueología

MADRIDActualizado:

Un periodista del medio Middleeasteye.net ha realizado recientemente un reportaje en el que contactó con algunas patrullas sirias en el frente. Entre ellas, el pelotón que vigila la zona de Palmira, la ciudad patrimonio de la Humanidad en la que el Estado Islámico ha dinamitado los principales monumentos.

Un soldado sirio en un puesto de observación
Un soldado sirio en un puesto de observación

Una de las más curiosas casualidades fue que, al frente de esta docena de soldados que mantienen a raya las incursiones del EI desde su puesto avanzado, situado a 4 kilómetros de Palmira, está el teniente Milad. Desde su puesto tiene una visión excelente de las ruinas de la antigua ciudad romana, contempló en los pasados meses la destrucción de los templos de Baalshamin y Bel, así como los arcos y columnas que recibieron durante dos mil años al visitante en el oasis junto al que la ciudad fue levantada. Escuchó el sonido de la explosión muchos segundos después de percibir la enorme nube de humo y polvo elevarse hacia el cielo.

El teniente Milad tiene algo más que sentido común a la hora de sufrir por los actos de barbarie que pudo contemplar a través de sus prismáticos. Porque él estudió arqueología antes de ser movilizado como oficial artillero, en concreto en la Universidad de Alepo. Sus recuerdos de estudiante en una ciuada ahora asolada por la guerra, totalmente destruida, no le preparon mejor para contemplar la barbarie. Al contrario, porque de hecho, en sus tiempos de arqueólogo, solamente unos años atrás, Milad participó en unos trabajos de excavación cerca del templo de Bel, hoy verdadera ruina de un mundo en guerra.