FRANCIS JIMÉNEZ
OPERACIÓN SOPHIA

‘Numancia’, valor, entusiasmo y decisión en el Mediterráneo

La fragata de la Armada Española ha zarpado este martes de Nápoles para seguir con su cometido en la operación ‘Sophia’

CÁDIZActualizado:

Parece que ha pasado un siglo desde que salieron de Rota, hace cinco meses, aseguran, pero ya les queda muy poco para regresar a casa. Las ganas de volver a abrazar a los seres queridos se notan en el ambiente y los miembros de la dotación de la fragata ‘Numancia’ han aprovechado los días de escala en el puerto de Castellammare di Stabia, al sur de Italia, al que llegaron el día 27 de septiembre, para realizar algunas compras (en su mayoría regalos para los que les esperan en casa), disfrutar de la gastronomía italiana o hacer algo de turismo, visitando las ruinas de Pompeya.

Amanece el martes 2 de octubre en Castellammare y comienza la preparación para salir de puerto. A las 8.00 horas, la bandera española se iza a popa, será la última vez que lo hará en los próximos días, ya que navegando no se realiza el izado de bandera. Cinco minutos más tarde, la dotación comienza a formar en la cubierta, cada uno ocupando sus puestos. En primer término, el Equipo Operativo de Seguridad de Infantería de Marina, enfrente de la Unidad Aérea Embarcada y, el resto de las 216 almas que pueblan la ‘Numancia’ forman por brigadas (sistemas de combate, aprovisionamiento, máquinas y control de buque), excepto los cabos primeros, los suboficiales y los oficiales, que lo hacen por empleos. ¡Firmes! Llega el comandante. Y, seguidamente, se ordena descanso.

'Avante siete

El capitán de fragata Isidro Carrara Navas, reúne a los hombres y mujeres que están bajo su mando y les habla en la cubierta, consciente de que se enfrentan a la que será su penúltima patrulla en la operación ‘Sophia’. «Espero que hayáis disfrutado y recargado pilas para lo que queda», les ha deseado su comandante. «A proa de la ‘Numancia’ está la Base Naval de Rota y nuestras familias», les ha dicho el capitán de fragata Carrara, «habéis hecho un trabajo extraordinario y abierto camino a los barcos que nos seguirán», ha asegurado.

«Cinco meses es mucho, estáis cansados, pero os ruego que cumpláis con las precauciones de seguridad», ha pedido el comandante a su dotación, al tiempo que ha señalado que, durante los próximos días el buque tiene previsto realizar adiestramiento y prepararse para el relevo con la fragata ‘Reina Sofía’, a mediados de mes, y para llegar a Rota, el próximo día 20 de octubre. Por otro lado, el capitán de fragata Carrara les ha recordado que participar en una misión crea «unas relaciones únicas e irrepetibles», forjadas en el trabajo diario, con la «dureza de la mar y alejados de España», por lo que es «fundamental« el compañerismo y la amistad.

Tras el discurso del comandante, a viva voz y con toda su dotación rodeándole, cada militar de la ‘Numancia’ ha ocupado su puesto para la maniobra de salida de puerto. En sus brazos, el parche de la fragata, en el que se puede leer el nombre de ésta y las palabras ‘valor, entusiasmo, decisión’.

Lo primero es comprobar los sistemas: radares, cañones, etc… y dar la novedad (si todo funciona correctamente) al capitán de fragata Carrara. «Uniformidad de babor y estribor de guardia, faena ignífuga completa con prenda de cabeza», se escucha por megafonía, mientras el puente bulle de actividad y los infantes de Marina se pertrechan y ocupan sus puestos en las armas. Después, el práctico del puerto sube al buque de guerra español para estar presente durante la maniobra que comienza por órdenes generales. Se largan estachas. «Avante 1», ordena el teniente de navío José Zaragoza, desde el puente de mando. «Avante 2», mientras la fragata se separa del muelle. «Avante 3» y así, hasta 7. «Caemos con toda la caña a babor» al tiempo que nos alejamos de Castellammare di Stabia.

Sin tiempo que perder

Al lado del capitán de corbeta Javier Molina Martínez, segundo comandante de la ‘Numancia’, el alférez de navío Rafael Carrillo, oficial de la fuerza de protección (‘Force Protection Officer’ o FPO en sus siglas en inglés), habla a través de un walkie talkie con los infantes de Marina. «Buque mercante a la 1 en estática», se escucha a través del aparato. «Enterado, visto. Velero por la amura de estribor», responde. Aprovechan la salida de puerto para realizar un ejercicio de adiestramiento de cara a una posible amenaza asimétrica en la que embarcaciones intentasen atacar la fragata española.

A las 10.00 horas finaliza la maniobra. «Se establece un servicio de tres guardias. Y el cambio de uso horario a más uno», apuntan por megafonía. Y posteriormente, «se establece FPL5«, es decir ‘Force Protection Level 5’ o nivel de alerta. Un nivel, el 5, con el que «se relaja la condición de alistamiento, ya que no se prevé que nadie nos ataque», explica el segundo comandante.

La ‘Numancia’ se dirige rápida a la zona de patrulla que le ha marcado el Cuartel General de la operación ‘Sophia’. «Vamos a correr todo lo que podamos», ordena el comandante. No hay tiempo que perder.

De los rescates a evitar el tráfico de armas y petróleo

Desde que se integrase en la operación ‘Sophia’, el pasado 15 de mayo, la fragata ‘Numancia’ ha pasado 105 días en la mar y navegado más de 22.000 millas. Si bien el propósito de esta misión sigue siendo el mismo, «luchar y quebrantar el modelo de negocio montado por las redes de contrabando y tráfico de seres humanos en el Mediterráneo y contribuir a reducir las posibles pérdidas de vida en la mar que se producen como consecuencia de la actividad de dichas redes», asegura la Armada, las tareas de esta fragata gaditana se han modificado.

Al principio el cometido era ‘CORE’, es decir «búsqueda, interceptación y apresamiento» de las embarcaciones de las mafias. El 26 de mayo tuvo lugar su primer evento ‘solas’ (rescate de migrantes). Rescataron a 158 migrantes y, seguidamente, tuvieron que realizar otros dos rescates, en total, 599 migrantes a los que desembarcaron dos días más tarde en el puerto italiano de Palermo.

Después, la actividad se ha modificado, se ha producido un descenso de embarcaciones que intentan llegar a Europa a través del Mediterráneo central y el cambio de las rutas que siguen los migrantes y las mafias que trafican con ellos. Las personas que quieren llegar a Europa ya no lo hacen (o lo hacen mucho menos) desde Libia a Italia, sino desde el norte de África hasta España, en gran parte hasta las costas de Cádiz.

Ahora, las tareas de la fragata ‘Numancia’, dentro del área de operaciones de ‘Sophia’, que es el Mediterráneo central, son evitar el tráfico de armas y el contrabando de petróleo, con los que se financian dichas redes de tráfico de personas. Cada día el FHQ (o Estado Mayor de la Fuerza) de la operación ‘Sophia’, embarcado en el buque de mando de esta misión, el italiano ‘San Marco’, «emite un mensaje donde se establecen las áreas de patrulla para cada buque de la dotación», explica el teniente de navío Íñigo Franco, jefe de operaciones de la fragata española.

En la actualidad ésta se centra en contribuir a la prevención del tráfico de armas (cometido CIAT, ‘Counter Illegal Arms Trafficking’, en terminología militar), y realizar actividades de vigilancia y recopilación de información sobre el tráfico de crudo y derivados (GIOS, ‘Gather Information about Oil Smuggling’). Cumpliéndolos se han realizado 322 interrogatorios y 29 visitas consensuadas a buques civiles en la zona.

Junto a la ‘Numancia’, participan en ‘Sophia’ el buque italiano ‘San Marco’, a la sazón buque de mando de esta operación de la Unión Europea, el irlandés ‘James Joyce’ y la fragata alemana ‘FGS Augsburg’. Además de los aviones de patrulla marítima con base en Sigonella (Italia), entre ellos, uno español del Ejército del Aire. «España es el segundo país que más personal tiene en la misión, después de Italia«, explica en teniente de navío Franco, y a ello contribuye en gran medida este trocito de Cádiz que navega por el Mediterráneo.