INDUSTRIA NAVAL

Navantia pierde el megacontrato con Australia para la obra de nueve fragatas

El Gobierno australiano decide estrechar lazos con Reino Unido y opta por adjudicar la construcción de los buques al contratista militar inglés BAE Systems

CádizActualizado:

El contratista militar británico BAE Systems se ha adjudicado el contrato con la Marina de Australia para la construcción de nueve fragatas antisubmarino valorado en 35.000 millones de dólares australianos (22.200 millones de euros), según informaron anoche varios medios internacionales. A este contrato también aspiraban Navantia y la italiana Fincantieri.

Los nuevos buques, denominados Hunter, se construirán en los astilleros de la localidad australiana de Adelaida y permitirán la creación de unos 4.000 empleos en el país, según Financial Times y The Sydney Morning Herald.

Como parte del acuerdo, BAE Systems se hará cargo de la compañía naviera australiana ASC Shipbuilding, actualmente en manos del Estado, mientras dura la construcción de las nuevas fragatas. Según el rotativo australiano, la elección del contratista británico refleja el interés del Gobierno de Australia en estrechar sus relaciones con el Reino Unido en un momento de incertidumbre geopolítica.

En este sentido, Michael Shoebridge, analista del Instituto Australiano de Política Estratégica, ha indicado al británico Financial Times que la opción de BAE Systems refleja factores emocionales y estratégicos más allá de los elementos técnicos del proceso de adjudicación.

Navantia sufre con esta decisión un duro revés para sus intereses económicos y su plan de vaibilidad. No hay que olvidar que el contrato de Australia, que se daba por seguro, formaba parte del plan industrial presentado por la SEPI, principal accionista de Navantia, para garantizar el futuro de los astilleros públicos.

Diez años de relaciones

Cabe recordar que la relación entre Navantia y Australia cristalizó en septiembre de 2007 tras varios años de negociaciones y gestiones. Ese año firmaron la construcción en el astillero de Ferrol de dos portaeronaves, similares al ‘Juan Carlos I’ de la Armada española. Se trataba del ‘Camberra’ y del ‘Adelaide’, ambos ya en servicio. Más tarde, en 2011, Navantia se hizo con el contrato para la construcción de las doce lanchas de desembarco de ambos buques, seis unidades para cada uno, que se construyeron en el astillero de San Fernando. La relación siguió viento en popa y en diciembre de 2015, Australia adjudicó a Navantia la construcción de tres destructores de la serie Hobart por transferencia tecnológica. Estos buques están inspirados en las fragatas españolas de la serie F-100. El primero de ellos ya ha realizado las pruebas de mar y los odtros dos están en fase avanzada de construcción.

La última apuesta de Australia en favor de Navantia tuvo lugar en mayo de 2016 cuando adjudicó a la empresa española la construcción de dos buques logístico AOR, que se fabrican en estos momentos Ferrol.

La oferta que presentó Navantia hace un año para la construcción de las nueve fragatas subió varios peldaños el pasado octubre al confirmar el gobierno australiano que el sistema de combate que llevarían estas unidades sería el Aegis, lo que aventajaba a Navantia frente a sus dos máximos competidores y finalistas también en el concurso: la empresa italiana Fincantieri y la británica BAE. No ha podido ser.

No hay que olvidar que este mismo sistema es el que llevan los tres destructores AWD que construye para su Marina. No ha podido ser. Todas las cartas que tenía a su favor la empresa española para adjudicarse este megacontrato se han perdido al comprobar que ha primado más en el concurso el plus afectivo Australia-Reino Unido que el técnico, defendido por Navantia.