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SUCESOS

Colchonetas por el suelo, la solución a la saturación de los centros que acogen a menores inmigrantes en Cádiz

«¡Estamos a más del doble de nuestra capacidad, no hay sitio!», es el grito desesperado del trabajador de uno de los centros que acogen a 'menas' en la provincia

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De nuevo una oleada de pateras y otra vez se repite el problema. La capacidad de los centros de menores que acogen a niños inmigrantes en la provincia de Cádiz están saturados. Así lo denuncian los trabajadores de estos centros que advierten que el colapso que están viviendo «es caótico» y temen que según avance el verano será «mucho peor».

«Esto va a superar con creces lo del año pasado», cuenta uno de esos educadores a este periódico. «Ahora mismo en todos los centros de la provincia de Cádiz se está superando el cupo». El de La Inmaculada en La Línea, con capacidad para 24 menores, están acogidos actualmente un centenar de ellos, es decir, está cuatriplicando su cupo. En el Manuel de Falla de Jerez, donde supuestamente tiene que haber 25 jóvenes, ayer mismo había una cincuentena. El de Algeciras, Villamartín y Chipiona, lo mismo. Todos superan con creces sus cifras de aforo.

«Están durmiendo en el suelo con colchonetas, ¿qué vamos a hacer si no?». Por los pasillos y los salones se distribuyen como pueden porque «no hay ni habitaciones ni camas disponibles». En el centro de La Línea se está usando el gimnasio como 'habitación' temporal. Además también allí ha habido que hacer tres turnos de comida porque no se podía servir a los menores en uno solo. «Es todo esperpéntico», intenta explicar este trabajador, «no sé ni cómo describírtelo...».

Y en lugares donde la mecha siempre hay que tenerla controlada, a mayor saturación, más posibilidad de que vengan los problemas. «Nuestra labor es educar pero así es imposible. La convivencia se hace muy difícil con niños que acaban de llegar y se ven en estas circunstancias con otros chicos de culturas totalmentes diferentes. Es muy complicado».

«Nuestra labor es educar pero así es imposible. La convivencia se hace muy difícil así»

Los trabajadores dicen que ellos hacen «lo que pueden» ante este panorama y que la respuesta que les suele dar la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta, responsable de estos centros es que «no hay recursos» para buscar alguna alternativa que erradique de una vez este problema que se presenta cada vez más a menudo.

«Se viven situaciones conflictivas de amenazas e insultos y los traslados también son momentos muy sensibles», cuenta. «Entre los trabajadores hay gente con ansiedad y estrés».

En estas instalaciones se está atendiendo a alrededor de 400 menores, con un «flujo permanente» porque entran nuevos, otros son derivados a otras provincias y algunos de ellos abandonan voluntariamente las instalaciones porque son centros abiertos.

Justo este jueves, delegados del sector de Administración de la Junta de CSIF Cádiz se concentraban por la mañana junto a trabajadores y otros sindicatos ante el centro Manuel de Falla de Jerez, por el «hacinamiento que sufren estas instalaciones en los últimos tiempos, agravado por la falta de personal suficiente que garantice un servicio acorde con sus necesidades».

Concentración en el Manuel de Falla.
Concentración en el Manuel de Falla.

Según explicaban, CSIF ha exigido en «numerosas ocasiones» a la Junta que cubra las vacantes en este centro (así como en el resto) para poder atender a los menores. «Normalmente se duplican el número de acogidos, sin embargo, en las últimas semanas la llegada se ha multiplicado, alcanzando en varios momentos concretos los cien residentes, cuando el Manuel de Falla tiene capacidad para 25».

Desde CSIF se espera que la Administración autonómica tome medidas urgentes y eficaces para paliar la «sobrecarga de trabajo» que sufre la plantilla y solucionar el «lamentable hacinamiento» que sufren.