El molino del Río Arillo está en un estado de deterioro que requiere actuaciones para recuperarlo.
El molino del Río Arillo está en un estado de deterioro que requiere actuaciones para recuperarlo. - LA VOZ

El tiempo pasa para el molino de Río Arillo sin acuerdo institucional

Tras años de dejadez, el innegable deterioro de este inmueble hace más que urgente y necesaria su rehabilitación y puesta en valor para la ciudadanía

CÁDIZActualizado:

El molino de mareas del Río Arillo, enmarcado en pleno corazón del parque natural de la Bahía de Cádiz, está viendo pasar el tiempo sin que las distintas administraciones implicadas lleguen a un acuerdo para su recuperación y puesta en valor.

Durante los últimos años, en los que ha habido gobiernos tanto del Partido Popular como del Partido Socialista, se han presentado numerosos proyectos para este espacio aunque todo ha quedado en el aire. En todo este tiempo, se han producido disputas y enfrentamientos hasta en los juzgados pero no se ha avanzado absolutamente en nada en la recuperación del molino.

Este inmueble, integrado en el término municipal de Cádiz, pasó a ser propiedad del Ayuntamiento en el año 2007 tras un proceso de expropiación por la «dejadez» de la antigua propiedad (Unión Salinera), que no lo mantenía en las condiciones adecuadas tanto de seguridad como de ornato.

El primer requerimiento a los propietarios por parte del Ayuntamiento se realizó en el año 1999, iniciando un expediente de obras de seguridad y ornato sobre el inmueble que no tuvo respuesta alguna.

Así, tras sucesivos requerimientos infructuosos, el Ayuntamiento de Cádiz decidió iniciar en 2003 el proceso de expropiación, fijándose el justiprecio en 140.000 euros, con el objetivo de situar en este enclave el Museo de las Salinas.

Una vez que este inmueble fue expropiado en 2007 y firmada el acta de ocupación por parte del Consistorio, se llegó a un acuerdo entre las tres administraciones (Ayuntamiento, Junta de Andalucía y Gobierno de la nación) para la recuperación de este espacio.

Pero once años después, el molino de mareas sigue deteriorándose y viendo cómo pasa el tiempo sin que las administraciones terminen de actuar en la zona. El Ayuntamiento, como medida preventiva, redactó un proyecto de urgencia y llevó a cabo unos trabajos de consolidación del edificio para garantizar su seguridad, puesto que en ocasiones entraban personas con el correspondiente riesgo.

Proyecto de recuperación

En concreto, los trabajos consistieron en el cierre de todos los huecos de acceso a las construcciones existentes tapiándolos y procediendo al vallado del recinto. Se adoptaron por tanto una serie de medidas de seguridad y se colocaron carteles con la indicación de prohibido el paso en lugares visibles para evitar la entrada de personas en el molino.

El anterior equipo de Gobierno redactó un proyecto de restauración que fue apoyado por Patrimonio aunque la Demarcación de Costas se opuso al mismo. En el año 2010 el Ministerio consiguió por vía judicial -y tras sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA)- la propiedad del molino echando por tanto para atrás la expropiación realizada por el Consistorio gaditano al entender que no era competente al ser de dominio público marítimo terrestre.

Costas dijo entonces que lo normal era que desde la Demarcación se hicieran cargo de esta recuperación y que los ayuntamientos le darían contenido. Por tanto, el proyecto de rehabilitación estaba en manos del Ministerio de Medio Ambiente, que contrató a una empresa externa para que se hiciera cargo de la elaboración de un estudio de impacto medio ambiental que determinaría si el proyecto de restauración, basado en el municipal, era o no viable.

Dado que seguían pasando los meses y el edificio continuaba deteriorándose, el Ayuntamiento requirió de nuevo al Gobierno de la nación en el año 2011 la ejecución -en el plazo de 48 horas- de las medidas de seguridad necesarias en el edificio como consecuencia de importantes desperfectos detectados en el molino.

Petición de concesión

Posteriormente, en el año 2012 -cuando se aprueba el Plan General de Ordenación urbana- el Ayuntamiento solicitó la concesión administrativa del uso del molino. El Ministerio aseguró que los antiguos propietarios tenían derecho a pedir esta cesión de uso al tener prioridad frente al Consistorio aunque éste último, al no estar de acuerdo, presentó alegaciones. Al poco tiempo se les comunicó que no tienen razón.

Fue entonces cuando Teófila Martínez, a pesar de ser el PP el que gobernaba en Madrid, decidió interponer dos recursos que llegaron hasta la Audiencia Nacional. Por un lado, el Ayuntamiento expuso que no se tenía que haber hecho la cesión de uso a la propiedad dado que en los años anteriores no se había hecho cargo de la conservación del molino, «dejándolo caer», tal y como reflejó hace unos días la exalcaldesa popular.

En el segundo recurso, se reclamó al Ministerio de Medio Ambiente la rehabilitación y puesta en valor del molino del Río Arillo al ser el responsable del edificio.

Como consecuencia de estos recursos, la Audiencia Nacional dio la razón al Ayuntamiento de Cádiz tras la reclamación que hizo el anterior Gobierno local.

Nuevo requerimiento a Costas

Ahora, el PP ha vuelto a requerir que el Ministerio de Medio Ambiente se haga cargo de sus obligaciones y presentó una propuesta al pleno del pasado viernes por la que instaba al equipo de Gobierno de Podemos a que llevara a cabo esta gestión y que fue aprobada por unanimidad. El objetivo: que el molino de mareas pueda ser rehabilitado y se convierta en un atractivo turístico más de la ciudad, al estar integrado en la zona verde más extensa del municipio.

El PP va más allá y su candidato a la Alcaldía, Juancho Ortiz, ha anunciado -en el caso de que no se desbloquee esta situación por parte del nuevo Gobierno de la nación- que reclamará un acuerdo entre Ayuntamiento y Ministerio para rehabilitar el molino de forma conjunta con el añadido de que este inmueble pase a ser gestionado por el Consistorio una vez recuperado.

Asimismo, si esta opción no llegara a salir adelante por falta de consenso entre las partes, pedirá que se solicite la concesión del antiguo molino de mareas para que sea el propio Ayuntamiento el que lo afronte en solitario.