Teresa Jiménez-Becerril
Teresa Jiménez-Becerril - J. M. SERRANO

Teresa Jiménez-Becerril: «España es un problema para Europa en cuanto a populismo y nacionalismo»

Como «europeísta» ha disfrutado con la política comunitaria, ahora encabezará la lista del PP por Sevilla el 28-A... por España y su hermano Alberto

SevillaActualizado:

Turín, Milán, Londres... aunque el concepto «casa» sigue en Sevilla. Y no es una pose. Una de sus hijas le ha llamado por teléfono y le ha soltado un «miarma» inequívoco. No oculta que disfrutaba como europalarmentaria, especialmente con los asuntos de inmigración, violencia machista y como referencia para las víctimas del terrorismo; su lucha, con su hermano Alberto en la memoria. Pero ahora toca España.

¿Quién, cuándo y cómo le ofrecen abrir la lista al congreso por Sevilla?

Pablo Casado, el viernes 15 de marzo, antes del comité ejecutivo en el que se anunciaron los cabezas de lista.

¿El hecho de que usted encabece la lista de Sevilla al Congreso y se confirme que Zoido estará en la europea tiene alguna relación?

No creo, exactamente. Creo que él tenía interés o gusto, algún tipo de deseo de ir a Europa… yo lo desconocía. Para mi es un orgullo y responsabilidad ser candidata en Sevilla al Congreso, aunque en Europa es donde he hecho mi trabajo porque me siento profundamente europeísta.

¿Por qué da el paso?

Por España.

Desde el Parlamento Europeo ha tenido otra perspectiva de los acontecimientos que se han ido sucediendo en España. ¿Qué imagen tiene allí esta España de hoy?

Ahora mismo en Europa la imagen de España ha empeorado. En el último año del anterior Gobierno habíamos conseguido una imagen de seriedad y solvencia económica que es lo que más preocupa en Europa. En este último año todo ha cambiado y en estos momentos España es uno de los problemas de Europa en cuanto a nacionalismos y populismos. Si se rompe España sería gravísimo para Europa y un precedente para otros países. En economía, España no está ya considerada como un socio fiable y se empieza a ver una desaceleración que puede llevar a otra recesión.

Populismo, independentismo, sanchismo… ¿Qué le preocupa más?

Digamos que es un tándem que se ayudan unos a otros. Me preocupan profundamente los tres, es un mismo problema. Aunque el nacionalismo es el que más me preocupa históricamente. En Europa es un sinónimo de miseria moral y económica y en España igualmente. Pero va unido al populismo y el sanchismo es el que le da alas.

¿Qué hay que hacer para frenar el independentismo?

Pedagogía, pedagogía y pedagogía. Desde abajo, si no será difícil evitar el victimismo que ha arraigado en las nuevas generaciones. La aplicación del 155 y todo lo que sea respaldar la ley y defender la igualdad entre todos los españoles, también es importante. A mi Barcelona me pertenece, porque me encanta, adoro Cataluña. Tenemos que defender desde todos los lugares que Cataluña no es solo de los catalanes sino de todos los españoles.

¿Y qué hacer frente al populismo?

Creo que es muy importante combatir las «fake news», las noticias falsas, que son fundamentales en sus campañas. También deberíamos evitar tantas urgencias de la política para trabajar más a largo plazo sin buscar el rédito instantáneo. El populismo es muy simple, consiste en decirle a la gente lo que quiere oír. El PP es un partido responsable, legislamos con responsabilidad, aunque no sea del agrado en ese momento de la gente, aunque sea clave para asegurarles su futuro y no se ponga la medalla en ese momento. No se puede gobernar a base de tuits.

¿Le preocupa más el populismo de izquierdas o el de derechas?

Me preocupan los dos. Me preocupan los extremismos. En el Parlamento Europeo se ve muy bien en el hemiciclo cómo los polos coinciden. Van a todo en contra, no les interesa lo que se legisla. Sólo ir contra Europa. Es lo que más me preocupa, su antieuropeísmo. Y no aguanto la supremacía moral de la izquierda que solo habla de la extrema derecha mientras apoya a Maduro, un dictador que tortura a su pueblo. No me van a dar lecciones los que pretenden demonizar a la derecha. Cuando haya cosas que se puedan pactar y negociar con otros partidos se hará y cuando no sea posible no se hará.

¿Teme que se utilicen las elecciones europeas para expresa un voto de protesta que beneficie a los extremistas de uno y otro lado?

Totalmente. En las elecciones municipales o autonómicas no se suelen hacer experimentos, pero para muchos votantes Europa cae más lejos, cree que no le afecta. Y son las elecciones que utiliza para su voto de castigo. Hay que pensar mucho en las consecuencias que esto tiene para una Europa que tiene que hacerse fuerte en un complicado escenario mundial.

¿Es usted de las autocríticas en el PP que creen que el partido está pagando haber cedido espacio ideológico años atrás a Vox?

No soy de esas. Creo que el PP es un espacio político muy amplio, centroderecha liberal y con valores. Desde sus orígenes siempre me he sentido cerca del PP. Cada presidente se ha enfrentado a los problemas que iban surgiendo. Tengo muy claro los valores que defiendo en política. Y estoy orgullosa de Casado, de Juanma, que siempre han estado a mi lado en la defensa de las víctimas del terrorismo. Creo que el hecho de que yo presida la candidatura por Sevilla tiene que ver con esta lucha que he llevado a cabo en los últimos diez años contra el terrorismo en Europa. Es mi causa y siempre la va a ser.

En las andaluzas, el ascenso de Vox fue para el PP tan buena noticia que enmascaró sus más que discretos resultados. ¿Por qué en estas elecciones no puede ocurrir los mismo?

Lo ocurrido en Andalucía es un ejemplo, pero hay muchas ciudades en la que los restos benefician al más votado. Y el PSOE está decidido a saltarse hasta lo límites morales en esta campaña por ser el más votado, aprovechando los recursos del Gobierno.Ahora mismo el objetivo prioritario es sacar de la Moncloa a quienes quieren destruir España.

¿Usted tambien desconfía de Ciudadanos, a pesar de la palabra de Rivera y el pacto andaluz?

A priori uno no debería desconfiar, pero la realidad nos enseña que en la anterior Legislatura tuvieron muchas conversaciones, y si no es por Podemos que extremó su discurso hubieran pactado. El que nunca jamás va a pactar con Sánchez es el PP.

En cierta forma su nuevo destino político es volver a Sevilla. ¿Qué significa esto para usted?

Nunca me he ido de Sevilla. La gente aquí me conoce porque no me han dejado de ver. He vivido en muchos sitio pero siempre que hablo de «casa» hablo de Sevilla. Yo voy a ir a Madrid a defender los intereses de los sevillanos y los intereses de España. Yo soy legisladora y es lo que haré para mejorar la vida de los sevillanos que ahora me van a ver todavía más.

¿Cuánto ha tenido que ver la memoria de su hermano Alberto en esta decisión?

Todo. Se lo dedico desde el minuto uno . No tuve ninguna duda cuando me lo ofrecieron. Ojalá que la cara que viéramos allí fuera la de Alberto, que lo merecía y se quedó a las puertas de ir al Congreso. Recuerdo que entonces lloró. Fue de las pocas veces que vi a mi hermano llorar... Quién sabe... Una vez, siendo muy jovencillo le preguntaron si quería ser ministro y el dijo que no, que quería ser presidente del Gobierno... Quiero hacer mi trabajo con el espíritu de Alberto. Él lo ha sido todo.