Mario Jiménez, portavoz socialista durante una intervención en el Parlamento - Juan Flores
CASO FAFFE

El PSOE andaluz no quiere que el Parlamento investigue los pagos de la Faffe en el prostíbulo

Rechaza la comisión propuesta por el PP, mientras la presidenta elude dar explicaciones ya que no habrá sesión de control antes de las vacaciones

SevillaActualizado:

El PSOE intentará evitar que se convoque la comisión de investigación parlamentaria que ayer solicitó formalmente el Grupo Popular sobre la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (Faffe) tras el escándalo de los pagos en un club de alterne con una tarjeta de esa entidad de la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía. El portavoz parlamentario socialista Mario Jiménez se escudó en que es un asunto que está investigando actualmente un juzgado por lo que con su petición el PP «intenta influir en las decisiones de los tribunales desde el Parlamento».

La portavoz del PPen la Cámara, Carmen Crespo, considera que «los andaluces quieren y tienen derecho a saber en qué se ha gastado el dinero que tenía que haber ido destinado al desempleo», por eso registró ayer la petición. «Queremos saber qué altos cargos estaban en el club de alterne la noche en la que se gastaron los 14.737 euros, en qué se basó este pago con cargo a la tarjeta, si existían más tarjetas de créditos y si esto era lo habitual», explicó en rueda de prensa

El PP considera necesario abordar esta investigación parlamentaria ya que la Faffe gestionó durante casi una década más de 330 millones en subvenciones de Formación para el Empleo, entre otros programas, de los que uno 50 millones estarían sin justificar. Además, hay claros indicios de «enchufismo y clientelismo» en la gestión de este organismo cuyos trabajadores – «una agencia de colocación en toda regla al servicio de los socialistas»– realizaban tareas propias de los funcionarios «para huir del derecho administrativo y del control de legalidad que ejercen los funcionarios públicos», añadió Crespo.

El Gobierno andaluz ha sido opaco a la hora de aportar información sobre la gestión de la Faffe en el Parlamento andaluz a pesar de las reiteradas reclamaciones que han hecho los diputados del PP. Crespo lamentó ayer la reacción «patética» que tuvo este martes la Junta ante la denuncia del PP sobre los gastos en el club de alterne y considera que la credibilidad del portavoz del Gobierno, Juan Carlos Blanco, ha quedado «por los suelos» además de lamentar que el consejero de Empleo, Javier Carnero, haya ocultado esta información a la Cámara.

Sin sesión de control

Tampoco Susana Díaz se verá obligada a dar explicaciones sobre el caso en el próximo Pleno del Parlamento –último antes de las vacaciones estivales–, ya que la presidenta no se someterá a las preguntas de los portavoces de los grupos en la sesión de control del jueves 18 ya que Díaz estará ese día en Bailén donde está prevista una visita oficial de los Reyes de España.

Tras conocerse la suspensión, la coordinadora general de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez, dijo que «no es de recibo» que la presidenta de la Junta, no vaya a dar explicaciones sobre el «escándalo», algo que pone de manifiesto que en ningún momento ha habido en la Junta de Andalucía intención de poner «un punto y aparte o una verdadera voluntad de purgarse a sí misma» en relación con los casos de corrupción, pese a los discursos de ser «intransigentes» con la corrupción que hace la presidenta, porque «la lealtad se debe más al propio partido que a la ciudadanía andaluza y, en este caso, a los desempleados».

El escándalo de la tarjeta de la Faffe en el club de alterne también provocó ayer la reacción de la secretaria general de UGT en Andalucía, Carmen Castilla, que tachó de «repugnante» el hecho y aprovechó para exigir la desaparición de estos locales «que degradan a la mujer».