A la izquierda, el lider de los populares en Cataluña, visita a los policías acosados en Barcelona
A la izquierda, el lider de los populares en Cataluña, visita a los policías acosados en Barcelona - EFE

Los guardias civiles de Barcelona a sus compañeros: «Vosotros os vais, pero nosotros nos quedamos»

Entrevista con uno de los agentes andaluces desplazados a Cataluña por el desafío secesionista

SEVILLAActualizado:

En la entrevista hecha por teléfono estaba pactado que se mantendría el anonimato. Los guardias civiles andaluces desplazados a Cataluña no quieren que aparezca su nombre. Hay mucha tensión en el ambiente después del día del referéndum ilegal. Nada más hay que ver la expulsión de los hoteles de Calella en Barcelona. ABC ha hablado con un agente del Benemérito Instituto que está en un ferry de los del puerto de Barcelona. «Fuimos de los últimos en incorporarnos, llegamos el 27 de septiembre, estoy aquí como voluntario, de apoyo a los compañeros en los cuarteles y en el aeropuerto», explica. Preguntado si le han dicho hasta cuándo duraría su servicio responde que no, que pusieron una fecha, pero que era orientativa.

En el ferry se entretienen jugando a las cartas o al dominó

X, nuestro entrevistado está alojado en uno de los barcos del puerto de la Ciudad Condal, hace vida normal, «no nos han puesto límites, nos han dicho que tengamos cuidado, pero nada más, podemos salir tranquilamente». La situación es más complicada en los pueblos, donde los agentes instalados en hoteles se quejan de que la seguridad externa se la han encargado a los Mossos y estos no han establecido perímetros suficientes. «Yo he salido poco, la verdad, Las Ramblas, tomar el fresco, algún museo y todo está tranquilo», argumenta. En el barco pasa la mayor parte del tiempo que no está de servicio, «es como un ferry, hay un bar, nos tomamos un refresco, jugamos a las cartas o al dominó, vemos la tele», relata a este redactor al que le explica que no hay solamente agentes de la Guardia Civil sino también de la Policía Nacional. No se sienten desatendidos en el Puerto, «la comida un poco repetitiva», sonríe.

«Están temerosos»

Cuando se le pregunta por sus compañeros que están en Barcelona fijos, si habla con ellos, nos comenta que sí, «todos los días, están temerosos, nos dicen que esto es un problema, vosotros os vais, pero nosotros nos quedamos». ¿Les han comentado que si pudieran irse pedirían el traslado?, «no, ellos ya tienen su vida hecha aquí, si se pusiera esto insostenible, sí, pero mientras tanto no», responde. Ninguno de sus compañeros que viven en Barcelona le ha comentado que reciban alguna presión, o sus hijos en las escuelas, «ellos hacen vida normal, aunque eso no se pueda hacer en estos días».

«Por suerte donde yo estoy de servicio hay más apoyo que desprecio, nos gritan viva la Guardia Civil y nos dan las gracias por estar aquí, a los cuarteles también llaman para alentarnos; yo, en otros sitios no sé, pero aquí no ha habido ningún problema, ni en bares, ni en cafeterías cuando hemos ido a tomar algo», concluye este miembro del Cuerpo.