Fiesta de Tosantos en los mercados de Cádiz
Fiesta de Tosantos en los mercados de Cádiz - LAVOZ
Puente de noviembre

Fiestas locales de Andalucía para celebrar el Día de Todos los Santos

Pueblos y municipios andaluces en los que Halloween no ha superado a sus tradiciones más ancestrales

SevillaActualizado:

Ensombrecido por el auge de las fiestas de Halloween, el Día de Todos los Santos se mantiene aún muy vivo en ciertos municipios de Andalucía que celebran de forma muy particular su primero de noviembre.

Precisamente el Papa Gregorio IV eligió que el 1 de noviembre se erigiera como el Día de Todos los Santos para que coincidiera con una festividad germana. Su objetivo era eliminar las fiestas paganas sustituyendolas por fiestas cristianas. Siglos después, una fiesta pagana, Halloween, gana enteros en España aunque sin ensombrecer las tradiciones autóctonas en las zonas rurales de Andalucía.

1. La Cachetía (El Ronquillo)

El municipio sevillano del Ronquillo tiene su propio «truco o trato», propio de Halloween. Desde primera hora de la mañana los más pequeños de la localidad van de puerta en puerta entonando rimas como:

«Cachetía, tía, tía/ como no me dé una nuez/ le “escarranco” la pared» o «Cachetía, tía, tía/ como no me dé una castaña,/ me quedo aquí “to” el día».

Así, sus vecinos los proveen de nueces, almendras, castañas, caramelos, chicles, granadas, manzanas, naranjas, todos ellos productos típicos del Día de la Cachetía.

En sus inicios, esta festividad duraba todo el mes de noviembre, que es considerado el mes de los difuntos, y cuatro monaguillos del Ronquillo se dedicaban a hacer sonar las campanas de la iglesia durante todo el día y toda la noche. Para pasar estas largas jornadas necesitaban víveres que pedían a sus vecinos el día 1 de noviembre puerta por puerta. A esto lo llamaban la Cachetía que poco a poco se fue extendiendo por los demás niños del pueblo hasta ser a día de hoy una tradición de la que disfrutan todos.

Además, el Ayuntamiento organiza cada año diversas actividades en torno a la Cachetía, entre las que se incluye una gymkana o un repaso por la historia de la festividad.

2. «Tozanto» (Benacazón)

El día 1 de noviembre en Benacazón (Sevilla) se celebra comiendo en el campo en familia. La tradición el Día de Todos los Santos en esta localidad es la de visitar el cementerio y decorar las tumbas con flores, algo habitual en la mayoría de las poblaciones.

Sin embargo, el día de Tozanto va más allá e invita a celebrar la familia y la amistad, ya que invita a pasar el día en el campo con familia y amigos para «echar los santos». Además, este día no se consienten las enemistades y aquellos que tengan rencillas deberán perdonarse.

De otro lado, los colegios de Benacazón regalan a los niños un arbolito que deberán plantar en el campo este día para conmemorar la vida.

3. El Tostón de Castañas (Casares)

La localidad malagueña de Casares tiene muy arraigada la tradición del Tostón de Castañas por el Día de Todos los Santos. Esta costumbre se basa en tostar castañas junto al cementerio municipal en la tarde-noche del Día de Todos los Santos, 1 de noviembre.

Esta costumbre casareña viene de cuando en la madrugada del Día de los Difuntos, los monaguillos doblaran las campanas durante toda la madrugada del 2 de noviembre, y muchos vecinos acostumbraban a pasar a visitar a sus difuntos y en muchos casos a velarlos en el mismo cementerio. Para hacer más llevadera la noche entre el 1 y 2 de noviembre los monaguillos recogían castañas y otros frutos de esa época, como el boniato, que asaban en el fuego que utilizaban para calentarse, junto al campanario, un lugar que se convertía en punto de encuentro, donde los vecinos compartían un rato de charla y tomaban unas castañas asadas con una copita de anis o aguardiente para entrar en calor.

Actualmente los vecinos visitan el cementerio en la víspera del Día de los Difuntos desde el atardecer hasta la madrugada, es costumbre iluminar los nichos durante toda la noche, además de colocar flores frescas.

Para preparar esta fecha tan señalada los casareños dedican los días previos a limpiar y encalar los nichos de sus difuntos. Así como la puesta a punto de toda la luminaria del recinto del castillo, cementerio y accesos por partes del ayuntamiento.

4. Gachas en las cerraduras (Begíjar)

La festividad de Begíjar apela más a las ánimas y envuelve a la localidad bajo un halo de misterio. Según una antigua tradición pagana, los muertos regresan al mundo de los vivos durante la noche del Día de Todos los Santos, por lo que las casas del pueblo se iluminan con mariposas de aceite en las ventanas para guiar el camino de las ánimas.

Durante el día, los jóvenes del pueblo tapan las cerraduras de las casas con gachas (plato especial para esta noche) para no dejar entrar a los malos espíritus. Dentro de las casas, los vivos disfrutan de la noche comiendo tortillas de chocolate.

5. Los Tosantos (Cádiz)

La capital gaditana cuenta con una costumbre que acumula más de 138 años. Los dos mercados de abastos de Cádiz, el Central y el de Virgen del Rosario, representan con productos de sus puestos animales y muñecos de fruta, frutos secos o verduras representando personajes famosos, políticos o futbolistas.

El concurso de exorno de los puestos de los mercados es el eje central del Tosantos, pero hay mucho más: degustaciones gastronómicas, espectáculos de magia, conferencias y otras actividades para entretener a toda la familia.

Una forma irreverente de celebrar la víspera del Día de Todos los Santos y hacer mofa de personajes de la sociedad aprovechando la llegada a los mercados de productos otoñales.

6. Juego de luces en el cementerio (Pruna)

Una forma diferente de velar a los que ya no están por el Día de Todos los Santos se encuentra en la localidad sevillana de Pruna.

Los pruneños visitan el cementerio para poner velas en las lápidas de cada difunto para ofrecer un espectáculo visual que merece la pena de visualizar. Todo el camposanto iluminado puede verse desde cualquier punto del pueblo, puesto que está ubicado por debajo del nivel del pueblo.