Las clínicas Pascual cobran al SAS más del doble que al resto de sus clientes

La Junta paga un 151% más por las ecografías, cifra que sube hasta el 564% en las vasectomías según el informe del Consejo de Defensa de la Competencia

SEVILLAActualizado:

El Gobierno andaluz paga a una de sus empresas concesionarias en el SAS, el grupo sanitario de José Manuel Pascual, más del doble de lo que abonan el resto de clientes de esa misma empresa por idénticas prestaciones. Así lo certifica el Consejo de Defensa de la Competencia en un informe rotundo en el que da todos los detalles de los abonos que el SAS ha hecho durante los años 2014, 2015 y 2016 a este grupo sanitario privado con el que mantiene conciertos.

Los datos son mucho más que contundentes y han provocado que el grupo parlamentario de IU los lleve ante la Fiscalía porque considera que se ha producido un beneficio ilícito a costa del dinero público y de la salud de los andaluces.

Un beneficio ilícito que el informe oficial de la Agencia de la Competencia cifra en 164 millones de euros en el concierto de tres hospitales en la provincia de Cádiz, los centros de Santa María del Puerto (el Puerto de Santa María), Virgen del Camino (Sanlúcar de Barrameda) y Virgen de las Montañas en Villamartín.

Lo más llamativo del caso es que el propio grupo sanitario privado, Pascual, reconoce este beneficio ilícito, aunque lo cifra en 35,6 millones de euros. Ahora la Fiscalía tendrá que pronunciarse.

Falta de hospitales

La clave de todo este caso está en la posición dominante que el Grupo Pascual tiene en la prestación sanitaria en la provincia de Cádiz. Es habitual que el SAS concierte con determinados centros privados por toda Andalucía la prestación de determinados servicios —operaciones de cirugía menor, pruebas diagnósticas— pero no hospitales enteros.

El problema es que en Cádiz el SAS no tiene suficientes centros hospitalarios para atender a la población y lleva más de 25 años firmando conciertos con el grupo propiedad de José Manuel Pascual, y pagando unas tarifas que son mucho más que escandalosas porque, además, no hay ninguna otra empresa sanitaria privada que le haga la competencia. Unos años en los que, por cierto, tampoco la Junta ha construido hospitales en estas zonas para sustituir a los privados.

El resultado de esta situación es que, al menos entre el 1 de febrero de 2014 y 2016, precisamente el tiempo en el que el SAS no ha tenido concierto firmado con la empresa privada, ésta ha impuesto los precios que ha considerado oportunos. El dato es significativo: la Junta ha pagado a Pascual un 564% más que el resto de compañías aseguradoras por cada una de las vasectomías que ha realizado; Pascual cobra 2.080,50 euros por esta intervención al SAS y 335,17 euros a una clínica privada de Huelva que pertenece a una compañía aseguradora que también es su cliente.

Este agravio se repite con las pruebas más frecuentes, Pascual cobra un 151% más por hacer una ecografía o un 133% más por una colonoscopia sin biopsia... y así hasta una larga lista. El Consejo de la Competencia hace una comparación detallada y también un balance general con un resultado muy revelador.

En el año 2014, el SAS pagó a Pascual un 199% más por todos los servicios que cualquier otra entidad aseguradora que tenía un concierto con los mismos hospitales. En datos absolutos, el SAS abonó 19,3 millones de euros mientras que una compañía aseguradora 6,5 millones de euros exactamente por los mismos servicios. En 2015, el dato es similar. El pago del SAS fue un 166% más que el de la aseguradora.

Renovación

En este contexto, el SAS ha renovado los conciertos de los tres hospitales gaditanos firmando un nuevo contrato que entró en vigor en marzo de 2017. Y también ha sido curiosa la negociación del mismo, que estuvo marcada por una gran tensión.

El SAS ofreció 66,2 millones de euros por año para el concierto de los tres hospitales gaditanos pero Pascual decidió no presentarse al concurso por lo que la administración «optó por fijar nuevas condiciones al concierto» elevando la oferta hasta 95 millones de euros anuales más la posibilidad de ampliar el contrato de los 380 millones que se han firmado por cuatro años hasta 456,6 millones de euros.

Trato de favor

La diputada de Izquierda Unida Inmaculada Nieto es una de las principales voces críticas con los conciertos de la sanidad pública a esta empresa, sobre todo en Cádiz. «A Pascual lo tienen muy suelto de manos. Tiene un trato que, a nuestro juicio, no se corresponde con la defensa del interés general en detrimento del dinero público», afirma.

Inmaculada Nieto denuncia, además, que hay un agravio comparativo entre Pascual y el resto de proveedores sanitarios,«Pascual tiene un trato de favor tal y como demuestran los datos», ya que el SAS paga a este proveedor precios por encima de los que abona a otras empresas que le prestan servicios idénticos, si bien lo hacen en otros territorios donde hay más competencias y el sistema público de salud necesita menos a los hospitales de este grupo empresarial privado.