Antonio Martín
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Antonio Martín, Medalla de oro de Andalucía 2019: «El carnaval es todo lo contrario al poder»

Poeta popular y medalla de Andalucía, este gaditano no concibe la vida fuera de las fronteras de la ciudad que le enseñó todo y que le dio el ser

SevillaActualizado:

¿Qué es Andalucía para usted?

Andalucía es la patria chica donde tuve la suerte de nacer. Significa mi gente, en ella me he criado y tengo amigos por todas partes de Andalucía. Y cuando salgo de Andalucía, como dice Paco Alba, me asfixio como un pescado.

¿Y Cádiz?

Sin Cádiz no sé lo que hubiera hecho en mi vida. Aparte de que me he criado aquí y no he vivido una semana completa de mi vida fuera de la ciudad, todo lo que tengo y todo lo que sé de las coplas de carnaval se lo debo a mi Cádiz, junto con Andalucía. Le he cantado durante 50 años. La llevo en la sangre. El mismo pescado del que hablaba Paco Alba se asfixiaría si me sacaran mucho tiempo de Cádiz.

¿Se puede definir el carnaval?

Lo definió perfectamente un periodista que ya no está entre nosotros, Bartolomé Llompart. Escribió que el carnaval es el único periódico del mundo que además de letra se escribe con música. Aquello que no está en una copla de carnaval no existe, como dijo Emilio López Montero, otro periodista y gran aficionado a las coplas. Cuando se le hablaba de algún personaje, se guaseaba: si no lo habéis sacado en las coplas, es que no ha nacido todavía.

¿Tacita de plata o cuna de la libertad?

Sin lugar a dudas, cuna de la libertad. Lo de tacita de plata viene muy bien para los ripios, es una expresión muy cursi que se emplea cuando las coplas no se cierran. Fue acuñada en los tiempos desafortunadamente franquistas, era lo que se podía decir. Cuando explotó la libertad, el Cádiz volvió a ser eso, la cuna de la libertad.

¿Qué relación debe tener el carnaval con el poder?

Ninguna. Es todo lo contrario al poder. El pueblo está deseando que llegue el carnaval para lanzar coplas contra el sistema establecido. Lo podemos leer en las coplas, que se asoman a una tribuna inmensamente democrática. El eco llega fuera de las fronteras de Cádiz y de Andalucía, he hecho amigos en Miami o en Francia a través de mis coplas. Cuando llegan a interpretarse de forma tan libre, se sale la adrenalina acumulada durante el año.

Dígame qué siente cuando escucha un coro.

Mi padre de la mano por la plaza de las Flores. (Cantiñea para recordar la letra). La comparsa es sentimiento, / la chirigota es la gracia, / y el buen humor, el cuarteto. / Pero si se excluye el coro /yo no concibo del todo / un carnaval al completo.

¿Qué sintió cuando le dijeron que le habían concedido la medalla de Andalucía?

Pensé que era una broma cuando me llamó el presidente. Se están quedando conmigo en pleno carnaval. Hasta que comprobé que era cierto. Me quedé callado y él pensaría que me había retirado del teléfono. Ya empezó a llamarme la gente y lo vi sin más remedio.

¿Falla o ilegales en la calle?

En cuanto a la raíz, primero las ilegales y luego las del Falla. No se debe perder la calle porque venimos de ahí, de la calle.

¿Dónde termina la crítica y empieza el insulto?

Cuando te dan la libertad, la tuya acaba donde empieza la del prójimo. Tú puedes estar diciendo cosas hasta que te topas donde no debes. En el carnaval se ha atacado todo, desde el Rey hasta el Papa, y hay autores sentados en el banquillo por no respetar la libertad del otro. Esa es la medida.

¿Cómo ve el carnaval desde la distancia después de retirarse?

Ha cambiado en todo. El público ya no es el mismo. Antes había otros gustos, otros jurados, otros críticos en la prensa. Hay que darles paso a los nuevos. Las novedades siempre tienen corto recorrido, pero hay que dejar que la gente exteriorice lo que piensa. Esto es cíclico y al final volvemos al principio. Eso también pasa en el flamenco.