Sharleen durante el concierto de Texas en Starlite Festival
Sharleen durante el concierto de Texas en Starlite Festival - ABC
MÚSICA

Texas regala en Marbella su historia musical

La banda tuvo entregado al auditorio de Starlite Festival desde la primera canción hasta la última en un repaso a lo mejor de su discografía

MARBELLAActualizado:

No fue un concierto para presentar un nuevo disco, sino una excusa para sonreír y amar. Texas se plantó en el escenario de Starlite Festival y arrancó con «I Don’t Want a Lover». Aquel fue el primer «single» de la banda a principios de 1989. La primera canción que Sharleen Spiteri (vocalista) y Johnny McElhone (histórico compositor) escribieron juntos. Levantó al público de los asientos con aquel tema fundacional de Texas y los entregó a un torbellino de energía en una declarción de amor incondicional con los 3.000 asistentes al patio de butacas. No era suficiente y sonó «Summer Son», las campanadas que en 1999 relataron las posibilidades de un amor de verano. Era una noche mágica. «¡Brutal!», decía la rubia que agitaba los brazos desde la platea en cada canción.

Sharleen firmó un vinilo de la banda tras «Halo», el segundo sencillo del mítico «White on Blonde» en 1997. Destacó la fortuna de tener un sol como el de Marbella para unos escoceses como ellos después de «Everyday Now», otra de las joyas fundacionales de la banda en «Southside», y a la que se unió «Thrill Has Gone», también de aquel disco de 1989. Fue entonces cuando asomó algo de lo nuevo. Pidió esas palmas que en España van con el tiempo de la música –al compás que diría el purista flamenco– para «Let’s Work It Out». Esa fue la única vez que Texas se acercó a su último álbum, «Jump On Board», de 2017.

«In Our Lifetime» devolvió a todos, Cayetano Martínez de Irujo incluido, a 1999 para recordar a aquella corriente de música británica que se inspiraba en los sonidos asiáticos, con «China Girl» de David Bowie como estandarte. Era la antesala de «The Conversation» (2013) para rendirse al amor. El público entregado vio cómo la vocalista se sentaba al teclado en «So Tired of Being Alone» de 1992, versionando un tema soul de Al Green de principios de los 70.

Se levantó y reparó en un niño que había en las primeras filas sobre los brazos de su madre. «Eres muy joven», dijo Sharleen. Bromeó y la banda le regaló las baquetas para tocar la batería antes de «So Called Friend», que fue el emblema de «Mothers Heaven» en 1991. Un segundo disco que no tuvo el impacto deseado por los promotores, pero cuyo «single» adoptó Ellen DeGeneres para su programa en la americana ABC. Lo hizo al ser la banda, por la androginia de la vocalista, un referente entre las lesbianas, al igual que la presentadora.

Corrientes anexas a un grupo que seguía repasando himnos históricos como «In Demand» de 2013 o «Black Eyed Boy» de 1997. Se iba agotando la noche con «Inner Smile» del recopilatorio del año 2000. Entonces, Sharleen dijo que solo cantarían una más ante la rotunda negativa de un auditorio que veían bailar a Francisco Rivera Ordoñez acompañado de su esposa, Lourdes Montes, desde el palco presidencial. La despedida elegida era «Say What You Want», y lo que el público quiso fue otra más.

Gritaron, zapatearon y corearon un «oé, oé, oé» que hizo salir a la banda con una sonrisa para cerrar. Fue el turno de «Suspicious Mind», una versión del tema que Elvis Presley grabara en 1969 para «From Memphis To Vegas/From Vegas To Memphis». Se quedó el público en pie pidiendo más entre las rocas de una cantera en Marbella que está acabando su agenda de conciertos este año.