Recinto de Starlite, en mitad de una cantera
Recinto de Starlite, en mitad de una cantera - FRANCIS SILVA

Órdago de Marbella por Starlite: diez años en la cantera y declararlo festival de interés municipal

La moción de censura de la semana pasada ha sido clave para el cambio de pareceres en el Consistorio, que ahora quiere asegurar la viabilidad del evento

J.J. MADUEÑO
MARBELLAActualizado:

El nuevo gobierno de Marbella no quiere que Starlite se marche del municipio y ha puesto toda la carne en el asador. La alcaldesa, Ángeles Muñoz (PP), ha lanzado un órdago al festival para que se quede en la ciudad, después de que anunciara que estaba negociando con otros municipios para cambiar de domicilio en la edición de 2018.

Desde mediados de agosto, la cuerda se tensó hasta romper las relaciones entre Ayuntamiento y las promotoras. Sin embargo, una moción de censura ha cambiado el ejecutivo local y los pareceres, sin Podemos con la llave del gobierno, son distintos. «Marbella no se puede permitir polémicas carentes de sentido sobre un evento que, más allá de su oferta cultural, contribuye sin ninguna duda a la proyección internacional de nuestra ciudad», aseguró Ángeles Muñoz, antes de dar a conocer la propuesta municipal para evitar la marcha.

El Ayuntamiento dará a Starlite lo que solicitó al tripartito comandado por el PSOE y que le fue denegado. En primer lugar, se le catalogará como «festival», algo que este año pasado no ocurrió.

«El objetivo es que se reconozca la singularidad del festival, cumpliendo de manera estricta con la legalidad vigente», remarcó Muñoz, que asegura que se va a impulsar, por parte del Consistorio, la declaración de Stalite como «festival de interés municipal». Las promotoras pidieron al anterior alcalde, el socialista José Bernal, que firmara esa misma declaración para acabar con la guerra de horarios. Algo que nunca se hizo.

En último año, con el convenio caducado y sin negociación abierta, el Ayuntamiento declaró que Starlite era «un auditorio con una zona de copas». Esto obligaba a cerrar todas las noches a las 2:00 horas y cancelar los conciertos electrónicos de las 2:30 horas y las 4:00 horas.

Para que eso no sucediera, Starlite tenía que pedir una licencia excepcional de apertura para cada noche. Sólo le fueron concedidas 20 noches de las 45 programadas y en 25 días tuvo que cancelar parte de la programación, asumiendo los gastos de personal y caché, por ser tratado legalmente como cualquier bar de copas de Marbella.

La solución era una declaración como «festival» para que hubiera de facto una excepción en los horarios y acabar con el problema. Esa resolución es la que ahora el nuevo gobierno de Marbella ofrece a la empresa.

Por otro lado, el Ayuntamiento pedirá a la Junta de Andalucía una prórroga de la cesión de la cantera, competencia de la Dirección General de Gestión del Medio Natural y Espacios Protegidos de la Consejería de Medio Ambiente, para los próximos diez años.

«Es poner de inmediato las bases para que Marbella siga manteniendo el derecho de ocupación del enclave natural en el que se desarrolla Starlite», apuntó la alcaldesa, que detalla que el anterior pliego de concesión, sellado para poder celebrar el evento, recoge un derecho de prórroga de diez años más, una vez extinguida la primera concesión.

«Conforme a lo establecido, el Ayuntamiento de Marbella comunicará su interés para ejercer la prórroga de ocupación por un plazo de una década con objeto de garantizar el funcionamiento y el desarrollo de Starlite en ediciones futuras», señala Ángeles Muñoz, quien remarcó que el anterior equipo de gobierno sólo acordó con la Junta, hace unos meses, regular la ocupación solo por espacio de un año.

Esta medida daría vía libre a un nuevo convenio, que tendrá que ser renegociado, pero que evitará que la empresa se vea obligada a luchar contra la incertidumbre, como cuando este año tuvo que pagar un incremento del canon de cesión de la cantera 17 superior al establecido en el convenio –extinguido en 2017– 72 horas antes de comenzar los conciertos y, sin el cual, no se le hubiera concedido la licencia de actividad, por lo que habría tenido que cancelar. Lo que no elimina la cesión es la investigación de la Fiscalía sobre las posibles construcciones ilegales en la cantera, que las promotoras llevaron a cabo y el Ayuntamiento obligó a demoler.

Mientras todo avanza será Starlite el que tenga que decidir qué hacer con su futuro. El festival acabó el pasado 27 de agosto y los responsables se encuentra de vacaciones en estos momentos. Será cuando vuelvan cuando tengan que decidir sobre la propuesta de Marbella o seguir con las negociaciones para su marcha. En el futuro será determinante la investigación abierta por la Fiscalía, promovida por Podemos, y el cómo de avanzadas estén las negociaciones con otros lugares.