Isabel García Bardón en el hotel El Fuerte de Marbella
Isabel García Bardón en el hotel El Fuerte de Marbella - J.J.M.
60 AÑOS DE HOTELES EL FUERTE

Isabel García Bardón: «No se puede trabajar en un hotel sin ser una persona educada»

La presidenta de El Fuerte Hoteles analiza cómo ha sido la transformación de la cadena andaluza durante sus seis décadas de existencia

MARBELLAActualizado:

El hotel El Fuerte de Marbella ha cumplido 60 años. Fue pionero y aprovechó el tránsito de viajeros a Gibraltar para hacer una buena cartera de clientes. Su fundador, José Luque, llegó desde Estepa para erigir una de las cadenas hoteleras más importantes de Andalucía. «Era un industrial de la rama de la alimentación –chocolate y aceite– que estaba muy estresado y el médico lo mandó a descansar», recuerda Isabel García Bardón, esposa de José Luque. El hotelero vio durante unas vacaciones las posibilidades de emprender un negocio turístico en Marbella. Compró una finca que era pretendida por el príncipe Maximiliano de Hohenlohe-Langenburg, padre del príncipe Alfonso, que fundara Marbella Club. Y en 1957 transformó el cortijo de aquel enclave en un hotel de cuatro estrellas. «Los paisanos le decían que estaba loco y él le contaba a su madre que estaba de cacería», apunta García Bardón.

– ¿Cómo se convirtió aquella visión en una cadena internacional?

Heredamos su espíritu emprendedor. Cuando mi marido muere en 1984 decidimos que queríamos continuar la línea que había marcado y que había que hacerlo a diez años vista. Renovamos y ampliamos el hotel de Marbella. Estuvimos tiempo buscando suelo en Conil de la Frontera, hasta que en 1997 inauguramos allí. Luego Grazalema, Huelva o Amare en Marbella y, finalmente, la internacionalización. Hicimos hoteles en México y tuvimos el entrenamiento de tres huracanes, que nos hicieron vender el complejo. Pero ya teníamos la oferta para hacer un proyecto en Jamaica.

¿Y cómo ha cambiado la Costa del Sol en estos 60 años?

En los primeros tiempos no había hospital y surgió la empresa de helicópteros sanitarios, porque si se ponía enfermo un cliente había que llevarlo a Málaga. Recuerdo la carretera de doble sentido con un carril nada más en cada dirección. El aeropuerto era pequeño y ahora es de los mejores de España. El salto ha sido impresionante y se ha producido también en las personas que viven aquí. Ahora todo es apertura.

En esa historia han llegado a El Fuerte personajes como Walt Disney...

Nuestro primer agente de viajes, Pedro Herrero, era el que paseaba a Pluto, el perro de Walt Disney, y también el que le guardaba la correspondencia. También estuvieron Lola Flores, Penélope Cruz, Marta Sánchez o Rafael Alberti, que nos dejó una dedicatoria en el libro del 50 aniversario. Adolfo Suárez, Julio Anguita o Santiago Carrillo fueron algunos de los políticos de la Transición. A todos les gustaba el ambiente familiar. Desde los años 50 los clientes nos felicitan por el trato que reciben del personal. Esa nuestra distinción.

¿El turismo de borrachera y masivo es un peligro?

Marbella nació para ser un producto de calidad. Es lo que nos interesa a todos. Ahora la capital es un buen enclave de museos y eso, para nosotros, es una riqueza. Pero Marbella no se puede masificar y no va bien que la primera línea de la ciudad sean torres. Hay que hacer cosas buenas, porque los clientes quieren que les sorprendan amablemente. Nuestra expectativa con este hotel de Marbella es llevarlo a cinco estrellas y, cuando salvemos los obstáculos de la administración para las licencias, lo podremos hacer.

Los pisos turísticos tampoco ayudan...

Hay que regularlos. No puede ser que, si tengo un apartamento, lo ponga a recibir turistas como si fuera un establecimiento. Sin ningún tipo de regulación. Las cifras de llegadas al aeropuerto de Málaga han subido una barbaridad, pero no hemos subido los hoteles. En la costa hay bastantes apartamentos sin controlar. No hay el suficiente personal para ello. Eso es un problema, porque un hotel regulado genera empleo y eso es dinero que entra en las arcas de la administración. Un trabajo sin controlar no genera ingresos.

¿Cuál es el principal reto del turismo en Andalucía?

Formar a la gente. Educación y formación. Que todos los institutos y colegios sean bilingües. Las familias deben entender que el turismo es la principal industria de Andalucía. No se puede entrar a trabajar en un hotel y no ser una persona educada. Si queremos que Andalucía brille por sí misma debe haber profesionales muy evolucionados. Cuando llegamos al Caribe no nos conocía nadie, pero después de diez años nos buscan por tener una oferta de calidad. Los proyectos en Jamaica, desde la gestión de suelo al diseño del hotel, los hemos hecho nosotros. Es lo mejor que se puede vender de Andalucía fuera, que sepan que somos gente seria y no sólo divertidos.

La empresa tiene también una parte solidaria. ¿A qué se dedica?

Tratamos de dar una segunda oportunidad. Entendimos que la parte de corazón había que canalizarla por la Fundación El Fuerte. Tenemos 27 proyectos en las zonas donde estamos. Hacemos mucha prevención con niños contra las drogas. Desde el principio colaboro con Proyecto Hombre. Luego en Jamaica, por ejemplo, tenemos un proyecto con las madres solteras, para que puedan tener a sus niños, formarse y trabajar en el hogar o en la hostelería. Los hoteles les dan las prácticas y suelen contratarlas