Javier Ochoa, en una foto reciente
Javier Ochoa, en una foto reciente - ABC
OBITUARIO

Fallece en Málaga Javier Ochoa, el ciclista que nunca se rindió

Su victoria en el Tour del 2000 en Hautacam es uno de los grandes hitos del ciclismo español, a lo que sumó cuatro medallas paralímpicas tras un accidente en el que perdió a su hermano

MálagaActualizado:

Aquel 10 julio no se olvida. Llovía, hacía frío y la gente se agolpaba en las cunetas del Hautacam. Javier Ochoa (Baracaldo, 1974 - Alhaurín de la Torre, 2018) desafiaba a un invencible Lance Armstrong, que exprimía al Chava Jiménez a su rueda. Ochoa sufría, pero no se rendía. La gloria le esperaba vestido con el maillot de Kelme en aquel Tour del 2000. Se abría paso entre los aficionados. El americano parecía más ágil, pero no desfallecía el español. Le recortaba distancia y Ochoa buscaba referencias. Apretaba los dientes extenuado. Se levantó a 100 metros de la meta sobre la bicicleta. Era un último esfuerzo lleno de corazón. Finalmente alzó los brazos y se santiguó antes de cruzar la meta. Había vencido al tirano que ganaría siete ediciones del Tour. Aquel día tocó la gloria en Hautacam, aunque ese momento quedara borrado de su memoria por otro hecho.

Esa fuerza fue la que le salvó cuando el 15 de febrero de 2001 fue atropellado. Estaba entrenando en Cártama, junto a su hermano Ricardo – que falleció en el accidente–. Pero las secuelas y su parálisis cerebral no le impidieron volverse a subirse en la bicicleta. Sí le dejaron lagunas mentales, que borraron los éxitos pasados. Pero llegarían otros.

Como paralímpico acaparó un increíble palmarés en el ciclismo adaptado. Se llegó a colgar cuatro medallas. Dos en los Juegos de Atenas de 2004 (oro y plata) y otras dos más en Pekín 2008, subiendo a lo más alto del pódium en la contrarreloj y una plata en el fondo en carretera.

Larga enfermedad

Ahora se ha marchado. Fallece después de una larga y grave enfermedad, según comunica el Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre este viernes. Era la población en la que lleva años afincado. Javier Ochoa residía por temporadas en Alhaurín de la Torre con sus padres cuando era profesional, pero tras el accidente decidieron quedarse en el municipio malagueño. Su estrecha vinculación con la localidad le hacía acudir a numerosos actos más allá de los puramente deportivos. Era un vecino ilustre y su afección no le impidió seguir vinculado al ciclismo.

Estuvo presente en la salida de La Vuelta España desde Alhaurín de la Torre en 2015 y acudió a los actos de presentación y celebraciones de otras competiciones en la localidad, como el Campeonato de España de Bicicleta de Montaña o el Campeonato de Ciclismo Adaptado.

Dentro de tres días, La Vuelta vuelve al municipio que lo adoptó, donde será recordado por los que siempre le tuvieron como un compañero. Su muerte ha llevado a la cancelación de la Copa de España de Ciclismo Adaptado que llevaba su nombre y que iba a tener lugar en Alhaurín de la Torre el 2 de septiembre. La misa por Javier Ochoa tendrá lugar el sábado, 25 de agosto, a las 12.30 horas en el Parque Cementerio de Málaga. Descanse en Paz.