Uno de los mineros espera junto al mar a ser activado
Uno de los mineros espera junto al mar a ser activado - Adrián Gil
Rescate de Julen

Aguardando a jugarse la vida para sacar a Julen del pozo de Totalán

Los mineros de Asturias esperan en su hotel a ser activados para entrar en el tubo del pozo de rescate y cavar por las entrañas de la montaña hasta Julen

TOTALÁN Actualizado: Guardar
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Llegaron a Málaga en un avión fletado por el Gobierno. Son los mayores especialistas en sacar a personas a las que se tragó la tierra. Entrenados para abrirse paso entre arena y rocas buscando un hilo de esperanza. La Brigada de Salvamento Minero de Asturias llegó a Totalán el pasado 15 de enero. Desde entonces espera su turno, que podría llegar este jueves.

Su encargo era sacar a un pequeño de dos años, llamado Julen, de un angosto pozo de 25 centímetros por 110 metros de profundidad. El pequeño cayó a un sondeo de agua abandonado el pasado 13 de enero y, en un rescate imposible, se requirió su presencia. Debían abrirse paso por dentro del Dolmen del Cerro de la Corona para llegar al niño.

Y a eso aguardan desde entonces. Concentrados como la tropa de élite que son. En un hotel de Rincón de la Victoria, donde los ocho miembros de la Brigada de Salvamento Minero de Asturias aguardan impacientes. Son parcos en palabras y viven pensando en el trabajo que tienen que hacer. En esa galería de cuatro metros de largo a través de la roca. A 72 metros de profundidad. Buscando un milagro que cada día parece más imposible.

Su día consta de un desayuno juntos, reuniones con la coordinación del operativo, repasos al plan de acción y ya van varios simulacros de todo lo que va a pasar cuando el pozo de rescate esté ultimado, que se espera sea en la madrugada del miércoles. Su actuación será vital. Cuando el túnel vertical esté acabado, se hará la plataforma de seguridad a 12 metros por encima de la boca del pozo y luego, cuando los ingenieros acaben la obra civil, se activarán.

Los bomberos se replegaron a la espera de poder intervenir en el rescate
Los bomberos se replegaron a la espera de poder intervenir en el rescate - F. Silva

Dejarán la cómoda cama del hotel, donde se han estado yendo a dormir cada día, después de cenar juntos, con las noticias de que otro problema había surgido y que ese día tampoco penetrarían en la tierra a por Julen. Pero esa espera está acabando. Fuentes del Consorcio de Bomberos explican que el jueves es el día en el que entrarán bajo tierra, que el pozo se va a acabar de madrugada y que luego se comenzarán a picar para sacar a Julen.

Lo harán a mano, contra esa tozuda naturaleza de la Sierra de Totalán que, hasta el momento, solo ha puesto impedimentos. Este miércoles por la noche, mientras se ultimaba el pozo de rescate, la Guardia Civil ya dispuso el helicóptero y a los Tedax. Un paso más hacia Julen, hacia el momento en el que una llamada les saque de sus habitaciones y traslade a una carpa en la que vivirán, al menos, durante 24 horas, que es el tiempo mínimo estimado en el que los mineros harán la galería en turnos de dos y durmiendo en los descansos en la misma finca.

El miércoles volvieron a subir a la parcela donde está el pozo en el que Julen aguarda a ser rescatado. Tras ver que había problemas, definir otra vez el plan de acción y revisar las medidas de seguridad necesarias, se volvieron a retirar. A la espera de una llamada. Esa que espera toda España. La que diga que los mineros entran a por Julen, que se van a jugar la vida por devolver al niño de dos años a sus padres, con la esperanza de que regresará a casa con vida tras más de 10 días enterrado en Totalán.