Una de las imágenes de la muestra de Clauss
Una de las imágenes de la muestra de Clauss - ABC
CULTURA

Espías e intrahistoria de la «Operación Carne Picada» en una exposición en Punta Umbría

La fotógrafa María Clauss, descendiente de personajes implicados en la historia, sigue el rastro del falso oficial encontrado en Huelva en la II Guerra Mundial

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Una historia familiar, conectada con el espionaje británico y alemán durante la II Guerra Mundial, contada por una descendiente de dos personajes claves implicados en la conocida como «Operación Carne Picada», cierra en los conmemorativos del «75 aniversario de William Martin. El legado inglés», declarado de Excepcional Interés Público.

Se trata de la exposición «¿Mi abuelo el espía? Tras la huella de William Martin»’ de la fotógrafa María Clauss, en la que a través de material visual, fotografías, cartas y documentos, con textos del periodista Óscar Toro, se sigue el rastro de William Martin.

La muestra incluye fotografías de los espacios clave en los que se desarrolló la «Operación Carne Picada» - diseñada por los británicos para hacer creer a los alemanes que los aliados planificaban invadir Grecia y Cerdeña, en vez de Sicilia como ocurrió- y hace un recorrido por los álbumes familiares, cartas y objetos personales de la historia familiar directa .

El cadáver de Martin, supuesto oficial británico, apareció en las costas de Punta Umbría (Huelva) un 30 de abril de 1943 con información falsa de un posible desembarco de las tropas aliadas en las playas de Kalamato (Grecia) en vez, como realmente ocurrió, de Sicilia (Italia).

La fotógrafa es sobrina de Adolfo Clauss y nieta de Luis Clauss, protagonistas ambos de este hecho histórico y del acontecer de la II Guerra Mundial en Huelva, y se decide a contar la historia tras el hallazgo de una serie de cartas de su abuelo dirigidas a su bisabuela (de la que lleva su nombre) en la que se dan detalles.

Tras la II Guerra Mundial, Luis Clauss apareció en un listado de 104 alemanes reclamados por los países aliados a España para que fueran deportados a Alemania, al ser calificados de espías nazis. Se les quitaron sus bienes y fueron confinados, junto a otros compatriotas en Gerona, dejando a su familia en Huelva.

Ahora, la historia familiar y el desenlace de la operación se han trasladado a la muestra en la Sala José Caballero del Centro Cultural de Punta Umbría.