El concejal Juan García Montero se presentó a las primarias del PP hace dos años.
El concejal Juan García Montero se presentó a las primarias del PP hace dos años. - Ramón L. Pérez
Granada

Juan García Montero concurrirá a las elecciones municipales en Granada como independiente

El concejal planea su candidatura al Ayuntamiento de Granada tras poner fin a su militancia en el Partido Popular

GranadaActualizado:

El concejal Juan García Montero, que el pasado lunes formalizó su marcha del Partido Popular, se presentará a la Alcaldía del Ayuntamiento de Granada en las próximas elecciones municipales. El todavía edil —pues no ha renunciado a su acta— planea una candidatura independiente, según ha podido saber ABC por fuentes de su entorno, que le sitúan en una agrupación de electores que podría estar auspiciada por la Unión de Ciudadanos Independientes (UCIN).

Las fuentes referidas apuntan que García Montero está ya reclutando a profesionales para emprender una candidatura que contaría también con su propia sede física. «Granada debe ser lo que más nos importe y un partido granadino es una opción que merece una oportunidad», comenta en declaraciones a este periódico el edil, que se muestra ilusionado con esta posibilidad que no termina de confirmar por completo, aunque tampoco la desmiente.

«Honestamente, no es una decisión tomada al cien por cien, lo estoy sopesando con todo el equipo, pero si lo hacemos será con toda la energía del mundo y con espíritu constructivo», ha señalado Juan García Montero, que se muestra dispuesto a pactar con otros candidatos, incluido el del PP, Sebastián Pérez, con quien ha mantenido una airada rivalidad que en los últimos meses ha quedado fuera del foco mediático.

Un partido partido

El estallido de la Operación Nazarí el 13 de abril de 2016 provocó una honda fractura interna en el PP. Tras la detención del exalcalde José Torres Hurtado, que puso la dimisión de Pérez —entonces concejal y posible sucesor— como condición para su marcha, la formación quedó dividida en dos bloques: el sector próximo al exregidor y el grupo oficialista, encabezado por Sebastián Pérez, presidente del partido, a quienes los críticos acusaban de estar detrás de un «golpe» que él mismo ha negado reiteradamente.

El PP trató de atajar la crisis en las urnas con una suerte de primarias en las que García Montero trató de disputarle a Pérez el liderazgo del partido tras 13 años como presidente provincial. Después de una tensa campaña en la que la militancia llegó a las manos, los populares votaron en un congreso celebrado en la primavera de 2017. Finalmente, arrasó por amplia mayoría —prácticamente el 70%— Sebastián Pérez, mientras que Juan García Montero recabó casi un tercio de las papeletas y no pudo pasar de la primera ronda.

Pérez logró afianzar el control del aparato. Parte del sector crítico quedó apartado, si bien algunos sí han sido integrados en las corrientes oficialistas. García Montero, que desde entonces redujo casi absolutamente su actividad en el Ayuntamiento de Granada, denunció judicialmente la existencia de irregularidades en la celebración del congreso. Y así se lo reconoció el pasado mes de septiembre el Juzgado de Primera Instancia 7 de la capital, cuya sentencia deja sin validez las primarias y obliga a repetirlas.

Dos litigios pendientes

El PP recurrió el fallo ante la Audiencia Provincial de Granada, que resolverá el asunto después de las elecciones municipales, el próximo 23 de julio. Será en ese momento cuando García Montero pida, si procede, la ejecución de la sentencia, algo que sin embargo podría haber hecho ya. Paralelamente, García Montero se mantiene como investigado en el caso Serrallo —la antesala del caso Nazarí— por votar en 2012 en una junta de gobierno local una resolución urbanística presuntamente ilegal que contaba con los informes técnicos preceptivos.

Solo Vox ejerce esta acusación contra los ediles del PP por su supuesta implicación en el caso Serrallo, una causa en la que se investiga el cambio de uso de una parcela del Centro Comercial Serrallo, donde se edificó una discoteca en el mismo espacio para el que se había proyectado un parque infantil. La Fiscalía, que en principio apuntó también a los miembros de la junta de gobierno local, pidió en su escrito de acusación que salieran de la causa todos ellos —menos el exalcalde y la exconcejal de urbanismo, Isabel Nieto— al entender que no hubo dolo en su actuación.