El proyecto del teleférico de Granada a Sierra Nevada fue presentado en 2006
El proyecto del teleférico de Granada a Sierra Nevada fue presentado en 2006 - ABC
Granada

La empresa del teleférico de Sierra Nevada se disuelve pero se mantiene el interés

La sociedad fundada hace trece años ultima su proceso de extinción, aunque otro grupo inversor pretende «rescatar» el proyecto ahora que el PP gobierna en la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Granada

GranadaActualizado:

La empresa Teleférico Sierra Nevada SA, fundada en 2006 por un grupo de inversores interesados en la construcción de un funicular para unir la estación de esquí de Granada con la capital, está en vías de extinción. La sociedad ha anunciado su intención de disolverse con el anuncio en el Boletín Oficial del Registro Mercantil de la convocatoria de su junta extraordinaria de accionistas para acordar la disolución, aunque el interés por el proyecto se mantiene por parte de otro grupo empresarial.

Tras corregir un defecto de forma, la junta general de accionistas de Teleférico Sierra Nevada se reunirá el próximo 16 de agosto en Granada, en la sede de la constructora Ucop, en concurso de acreedores, para formalizar su disolución definitiva. Para ello, este órgano habrá de aprobar el balance final de liquidación y dividir el activo resultante entre los distintos socios que componen la empresa. Por último, la sociedad comparecerá ante notario y elevará su resolución al Registro Mercantil trece años después de su fundación sin haber logrado construir el teleférico.

Esta decisión llega después de que el Partido Popular recuperara el proyecto en sus programas electorales, tanto a nivel autonómico como local, e incluso con promesas de diseñar nuevas líneas. Con el PP al mando tanto de la Junta de Andalucía como del Ayuntamiento de Granada, la construcción del teleférico se antoja más factible que nunca y, de hecho, el interés por esta infraestructura se mantiene. Según ha podido saber ABC por fuentes próximas al proyecto y también de la Junta de Andalucía, un fondo inversor ha mostrado su interés por «rescatar» esta idea.

El proyecto original, todavía en manos de la sociedad original, contaba en su día con la financiación necesaria para hacerse con la concesión del servicio por un montante superior a los 150 millones de euros. Además de las dos estaciones principales en los extremos de la línea, contaría con cuatro paradas intermedias en Huétor Vega, Monachil, El Purche y Tajo del Zorro, a las que se sumaría otra más en la localidad de Güéjar Sierra. Con el objetivo de disminuir el tráfico rodado, la base del teleférico en la capital se ubicó junto al Estadio Nuevo Los Cármenes, en una parcela municipal aledaña, sobre un aparcamiento subterráneo contiguo.

Desde este punto, cabinas con una capacidad para unas 30 personas con sus respectivos equipajes discurrirían mecánicamente hasta Pradollano en menos de una hora a lo largo de casi 20 kilómetros, lo que convertiría a este teleférico en uno de los más largos del mundo. Ese fue el proyecto que la Consejería de Medio Ambiente, entonces gobernada por el PSOE, tumbó hace unos años con un informe que llegó hasta el Tribunal Supremo, que en 2016 falló a favor de los promotores y reconoció su derecho a que la Junta de Andalucía revise el impacto ambiental que supondría esta construcción, cuya viabilidad económica está puesta en duda.

Ante esta nueva oportunidad administrativa con la que contará el teleférico, la ONG Ecologistas en Acción ya ha manifestado su rechazo, no solo por la cuestionada rentabilidad del proyecto, sino también por el impacto que supondría para Sierra Nevada, que se ha convertido en un laboratorio pionero para predecir y actuar contra el cambio climático. Un espacio protegido, reconocido como Reserva de la Biosfera por la Unesco, Parque Nacional y Parque Natural desde 1999, cuando fue nombrado director Javier Sánchez, cesado esta misma semana por el nuevo Gobierno autonómico.

Un sueño centenario

La idea del teleférico está inspirada en la que tuvo a comienzos del siglo XX el duque de San Pedro de Galatino, Julio Quesada-Cañaveral y Piédrola, uno de los mayores dinamizadores de la provincia, quien se asoció con un grupo de empresarios para construir el tranvía de Granada a Sierra Nevada. Proyectado en tres fases, el último tramo en telecabina no llegó a ser una realidad por la nula rentabilidad del tren. La compañía quebró, pasó ser de titularidad pública en 1931 y como tal permaneció en funcionamiento hasta 1974, pero sin teleférico.

El Consejo de Ministros llegó a presupuestar la obra a mediados de la década de los 40, pero fue desechada por un alto cargo del Gobierno franquista que tildó de loco el proyecto. El teleférico de Sierra Nevada durmió el sueño de los justos hasta ser recuperado en el año 2000 para la candidatura de Granada a albergar unas olimpiadas de invierno en el 2010. Bajo el título «una ilusión blanca y verde», la candidatura granadina proponía la construcción de un teleférico. Un grupo de empresarios hicieron suya la idea y dieron forma al proyecto, que fue presentado en 2006 por la Sociedad Teleférico de Sierra Nevada SA.