Isabel Albás y José María Bellido, durante una conferencia posterior a su reunión
Isabel Albás y José María Bellido, durante una conferencia posterior a su reunión - Valerio Merino
AYUNTAMIENTO

El PP y Ciudadanos cierran las líneas maestras de su programa de gobierno para Córdoba

Los candidatos y su equipo tienen su primer encuentro para perfilar su pacto

CórdobaActualizado:

El Partido Popular y Ciudadanos trazaron este martes los primeros mimbres del acuerdo de gobierno que les llevará a una coalición para los próximos cuatro años en el Ayuntamiento de Córdoba, si no media crisis irreparable. El primer encuentro duró cinco horas y media, almuerzo incluido, y se llevó a cabo en una sala del AC by Marriot Córdoba, en el Vial Norte. Los jefe de delegación fueron los respectivos candidatos, José María Bellido e Isabel Albás, que estuvieron acompañados por los responsables orgánicos andaluces -José Antonio Nieto (portavoz parlamentario del PP-A) y Mar Hormigo (secretaria de organización de Cs)-. Además, se sentaron a ambos lados de la mesa la número dos de la lista popular, Blanca Torrent, y el presidente provincial del PP, Adolfo Molina. En frente, el exalcalde de Pozoblanco y persona de confianza de Albás, Emiliano Pozuelo, y el jefe de la campaña de Isabel Albás y responsable técnico del grupo de Ciudadanos durante el extinto mandato, Salvador García.

La primera reunión dio fe de que ambas partes no están acostumbradas a este tipo de negociaciones. Ni el PP ni Cs lo han hecho nunca en Córdoba. En vez de un barniz de normalidad constructiva, el encuentro se saldó con un chiripitifláutico comunicado del director de la campaña del PP, el concejal electo Miguel Ángel Torrico, que no permitió preguntas. En general, los futuros contrayentes hablaban de buenas sensaciones para trabajar de aquí al domingo. Por eso resulta tan extraño que no hubiese una puesta en escena bastante menos melodramática. Bellido y Albás no dedicaron ni una sola palabra a defender el esfuerzo de sus organizaciones para realizar una gestión conjunta. Que es lo que toca.

Programa conjunto

El trabajo en la sala de la entreplanta del hotel AC se centró en la elaboración de un programa conjunto que plantear como documento de gobierno para general conocimiento de los votantes de las elecciones municipales. Se trata de aspectos relacionados con la economía, la fiscalidad o la gobernanza de la ciudad. Y será la parte fácil de las negociaciones. Ambas partes son conscientes de que existen muchos puntos en común entre los programas electorales defendidos por José María Bellido e Isabel Albás durante el desarrollo de la campaña electoral. El del PP es más detallado en cuestiones urbanísticas mientras que el de Ciudadanos afronta determinadas cuestiones que sí es preciso pactar de forma previa al ejercicio del gobierno.

La agenda de los negociadores obligará a trabjar hoy con otro ritmo. Isabel Albás sigue siendo parlamentaria -hasta que sea sustituida por Emiliano Pozuelo- y tiene obligaciones en la Cámara al igual que ocurre con Adolfo Molina. Se trata de las votaciones de las censuras a los proyectos de ley de los presupuestos. Ambas partes quedaron en seguir trabajando. En concreto, los equipos técnicos de PP y Cs se han emplazado en seguir hablando para cerrar el documento programático y poder encarar la madre del cordero: el reparto de áreas, organismos autónomos y empresas municipales. En realidad, toda esta parte de la negociación, que se la gorda, se va a confiar a las jornadas del jueves y el viernes. Y es normal que en este tipo de negociaciones se produzcan amagos de rupturas.

En la negociación no hay presencia de Vox, de quien se esperan apoyos puntuales

En la sala no había nadie de Vox ni se plantea que lo haya. Ciudadanos se atiene al espíritu del pacto andaluz que lo llevó al Gobierno sin necesidad de hacerse la foto. En el caso del PP, tampoco es que haya unas ganas locas por hacer una escenificación que pueda dar cuartos a los portavoces de la izquierda en la investidura de que se ha producido un acuerdo con la ultraderecha. La imposibilidad de una suma de partidos de izquierda hace que, aún con la abstención de Vox, José María Bellido sea alcalde en segunda votación en su condición de cabeza de lista del partido más votado. La tesis de Cs sigue siendo la de intentar buscar apoyos puntuales cuando sean necesarios. Y no exclusivamente con Vox. En esos acercamientos, también habría contactos con el PSOE, cosa que es bastante más complicado de lo que en Cs se vende.