Vista del patio de los carruajes del Palacio Episcopal de Córdoba
Vista del patio de los carruajes del Palacio Episcopal de Córdoba - Valerio Merino
En la Comisión de licencias de la Gerencia

Urbanismo y el Obispado de Córdoba volverán a hablar del Palacio Episcopal

Las obras del patio de carruajes se encuentran bloqueadas hace meses por una escalera que se pretende retirar

CórdobaActualizado:

La Gerencia de Urbanismo y el Obispado de Córdoba tienen el compromiso -de momento, indirecto- de retomar las conversaciones sobre el futuro del proyecto pendiente del Palacio Episcopal, que es la rehabilitación del patio de carruajes como ampliación del Museo Diocesano, la puesta en valor de los restos arqueológicos hallados en la zona y la creación de un centro de recepción de visitantes para la Mezquita-Catedral. El compromiso se arrancó por el grupo municipal del PP en la última comisión de licencias de la Gerencia de Urbanismo con el objetivo de propiciar un acercamiento entre las partes que, de momento, se encuentran separadas para la caja de una escalera.

La última fase del proyecto de restauración del Palacio Episcopal se encuentra desde hace meses en una situación de bloqueo y con una coyuntura de paradoja. Las autoridades que custodian el patrimonio histórico han dado su visto bueno a una iniciativa que consiste en la creación de un edificio acristalado de dos plantas con el objetivo de poner en valor los restos arqueológicos hallados y establecer nuevos servicios para los usuarios de la Mezquita-Catedral. Urbanismo, sin embargo, inició un proceso para lijar el anteproyecto presentado -una vez autorizado por Cultura- al que se le retiró una de las plantas con el objetivo de eliminar una parte del impacto visual que generaba en el patio de carruajes. Ese nuevo cuerpo se comunica con el resto de la edificación con una caja de escalera que se eleva hasta la segunda planta, donde se encuentran las instalaciones del Museo Diocesano y el resto de dependencias culturales y administrativas del Obispado de Córdoba. Esa es la escalera que Urbanismo quiere quitar del proyecto de obras, cuya licencia se encuentra oficialmente presentada, y que los técnicos de la Iglesia entienden como necesaria para garantizar el buen funcionamiento general de un edificio de servicio público.

El desarrollo del proyecto actualmente se encuentra en una difícil situación si los técnicos no encuentran una situación intermedia que permita desarrollar el programa propuesto por la Iglesia, que tiene a su favor lo establecido en el Plan del Casco Histórico, y las exigencias de Urbanismo sin las cuales no hay permiso de obras. La Gerencia no quiere ningún elemento por encima de la primera planta, que sería transitable, de ese nuevo elemento a levantar en el patio de carruajes.

La relevancia del proyecto no es menor. El presupuesto asciende a más de cuatro millones de euros y supone un equipamiento de apoyo al primero monumento de la provincia de Córdoba y uno de los elementos del patrimonio histórico español que recibe más visitas.