Tejados de la Mezquita-Catedral de Córdoba
Tejados de la Mezquita-Catedral de Córdoba - V.M.
PATRIMONIO

¿Con que medidas cuenta la Mezquita-Catedral de Córdoba para evitar incendios como el de Notre Dame?

El conjunto monumental cuenta con un completo sistema de prevención y actuación, en el caso de que hubiera un fuego

CÓRDOBAActualizado:

Las llamas han devorado siglos de historia en Francia ante una audiencia mundial conmocionada. La catedral de Notre Dame, uno de sus monumentos más visitados, ha sufrido daños incalculables, irreparables, tras el incendio de su cubierta. El fuego empezó a extenderse en los andamios que se sitúan en el exterior del atrio, con reformas de restauración en curso desde hace dos años.

Un suceso de tal calado hace plantearse qué sucedería si una tragedia así tuviese lugar en el principal complejo monumental de Córdoba. ¿Qué pasaría si se declarase un incendio en la Mezquita-Catedral? ¿Cuáles son las medidas de prevención para actuar si fuera preciso?

Según informan desde el Cabildo, órgano titular y gestor del templo, el edificio dispone de «todas las medidas de seguridad precisas para limitar el riesgo en la cubierta, que cuenta con una estructura frágil de madera».

¿Y cuáles son esos sistemas de prevención? «En primer lugar, contamos con un sistema de detección de fuegos conectado a la central de alarmas durante las 24 horas del día», indican desde el Cabildo. Esto quiere decir que si hubiera un incendio, de inmediato, sería comunicado al Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento del Ayuntamiento (SEIS).

Por otro lado, la Mezquita-Catedral cuenta con un mecanismo de extinción propio en la cubierta con un total de 24 vías de agua. Si los bomberos tuviesen que actuar en esta zona, no necesitarían trasladar su autobomba, puesto que dispondrían de tomas en el propio revestimiento del complejo monumental.

La cubierta cuenta con un total de 24 vías propias de agua para utilizarse en caso de incendio

Desde el pasado 4 de marzo el edificio tiene una renovada central de aspiración, con detectores muy sensibles para, en caso de incendio, activar los avisos.

«En cualquier caso, durante la realización de labores de restauración, conservación y mantenimiento, las alarmas nunca se desconectan. Y cuando se ejecutan intervenciones en la cubierta, se toman todas las precauciones posibles», apuntan desde la portavocía del Cabildo; entre estas medidas, la prohibición de utilizar herramientas o materiales que pudiesen provocar un incendio. «Por ejemplo, no se realizan soldaduras. Y si es necesario utilizar una radial, se hacen en el patio», añaden.

En tres minutos

Junto a las cubiertas, el Archivo del complejo es otra de las zonas más delicadas: en este sentido, los propios extintores cuentan con un mecanismo de apagado para, en caso de conato de incendio, dañar lo menos posible el mobiliario que se vea afectado.

«Para mantener todos estos sistemas de prevención en niveles óptimos, realizamos simulacros de incendios periódicos y mantenemos reuniones con los especialistas en extinción. Los efectivos del parque de bomberos acuden y revisan todos los mecanismos y se comprueban los tiempos de respuesta», señala el Cabildo. La efectividad y rapidez de los efectivos está más que comprobada y no supera los tres minutos, desde que se da la voz de alarma hasta que llegan a la Mezquita-Catedral.

Bomberos, en el último simulacro de incendio en el complejo monumental
Bomberos, en el último simulacro de incendio en el complejo monumental - ABC

El último simulacro tuvo lugar en noviembre del año pasado, en su archivo, que implicó el desalojo real de los 400 turistas que en ese momento visitaban el monumento. Quedó patente que existe una coordinación perfecta entre el equipo de seguridad de la Catedral, la Policía Local y los bomberos de la ciuda.

A lo largo de su historia, la Mezquita-Catedral ha sufrido dos incendios. El primero del que se tiene constancia tuvo lugar el 29 de mayo de 1910 debido a una descarga eléctrica que se produjo sobre el cimborrio del crucero de la Catedral. El segundo, el 5 de julio de 2001 en el Archivo, que contiene documentos datados del siglo XIII en adelante. Las llamas calcinaron 25 legajos de los más de 5.000 que hay allí en depósito.