Equipo que ha hecho posible la operación, con directos del centro y el paciente, en el centro con camiseta azul - Valerio Merino
SALUD

Extirpar un tumor por el ombligo y alta en dos días: el robot del Hospital Reina Sofía de Córdoba se supera

Los cirujanos dirigen una intervención una novedosa intervención de hígado con el dispositivo Da Vinci

CórdobaActualizado:

El espíritu del Reina Sofía, tan elogiado en las conmemoraciones del hospital de Córdoba, dice que no hay reto imposible y nada que no se pueda intentar. Por eso cuando el año pasado llegó el robot quirúrgico Da Vinci, que mejora y hace más sencillas las intervenciones, los cirujanos no podían quedarse en las operaciones estandarizadas, sino que tenían que intentar algunas nuevas.

Y ese momento ya ha llegado. Hace pocos días, el equipo de Cirugía General y Aparato Digestivo ha realizado una operación de hepatectomía, es decir, de quitar una parte del hígado para extraer un tumor. Lo ha hecho con el robot y por un procedimiento muy poco invasivo, parecido a la laparoscopia. Lo han presentado este martes los profesionales y directivos del centro sanitario.

El doctor Javier Briceño ha sido el cirujano de consola en esta operación, en la que los brazos del robot han entrado por el ombligo del paciente, sin necesidad de una incisión abierta. Y a través de la pantalla tridimensional ha dirigido la intervención, en que al paciente se le ha quitado el 25% del hígado y un tumor de unos 10 centímetros de diámetro.

En la intervención hay tres cirujanos: uno con la consola y dos manejando los brazos

La operación no sólo reduce el dolor y los efectos secundarios, sino que permitió que Diego Gallardo, el paciente de 57 años, estuviera dos días después en su casa. «Hemos sido un poco conservadores, quizá hubiera podido estar incluso antes», afirmó el cirujano, que cree que la operación con este tipo de robots es «un avance del futuro, que hará que la mayoría puedan ser así». Los médicos aseguran que podrá vivir perfectamente con las tres cuartas partes del hígado que le quedan.

Para esta intervención están presentes el cirujano de consola, que ve a través de las cámaras el interior del paciente, y otros dos que están pendientes de él y mueven los brazos para continuar con la operación. Da Vinci, siempre manejado por los médicos, permite una precisión y una ergonomía que mejoran el resultado de muchas intervenciones, como se ha demostrado en cirugía colorrectal, urología y ginecología. Para conseguir esta intervención, los profesionales se han formado en hospitales de Bélgica, Tokio y Toronto.