Dos especialistas de la Guardia Civil sacan varios fardos de hachís fondeados por los narcos junto a Tarifa - ABC
Narcotráfico

Un mecánico de Salvamento Marítimo, detenido por colaborar con una importante red de narcos en Tarifa

Más de 30 detenidos, entre los que hay varios buzos que recuperaban la droga fondeada en el mar, y dos toneladas de hachís intervenidas en una operación de la Guardia Civil

Algeciras Actualizado: Guardar
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Los tentáculos del narcotráfico siguen extendiéndose. En esta ocasión, una operación de la Guardia Civil ha permitido desarticular una importante organización criminal que introducía grandes cantidades de hachís por Tarifa (Cádiz) y que contaba con un miembro de Salvamento Marítimo, que se encargaba de alertar de la presencia de la Guardia Civil durante los alijos de droga.

Se trata de un mecánico de Salvamento Marítimo, según ha podido saber ABC, una pieza clave para estos narcos ya que estaba al tanto en todo momento de la ubicación de las embarcaciones del Servicio Marítimo la Guardia Civil y a dónde se dirigían, tanto en el puerto como en alta mar.

Fue descubierto en una de las reuniones que los miembros de esta organización mantenían para preparar los alijos. Allí, los líderes le entregaron un teléfono móvil de los de usar y tirar para que se pudiera comunicar con ellos.

Además, la organización había logrado tal nivel de especialización que arrojaba los fardos al mar para que los buzos los extrajeran durante la noche y los llevaran hasta la costa para, luego ser transportados hasta la «guardería» –lugar donde se almacena hasta su distribución-.

La operación Casual, que se ha desarrollado en dos fases, se ha saldado con 32 detenidos, dos toneladas de hachís intervenidas, tres embarcaciones y dos vehículos.

La organización estaba asentada en Tarifa aunque entre los detenidos hay varias personas con residencia en Algeciras y en la provincia de Córdoba.

La primera fase comenzó el enero, cuando la Guardia Civil supo de la existencia de varias personas afincadas en Tarifa que no ocultaban un elevado nivel de vida que no se correspondía con sus ingresos. Otros miembros sí desarrollaban actividades legales para no levantar sospechas.

Hachís en embarcaciones recreativas

Esta primera rama se dedicaba a introducir hachís en embarcaciones recreativas a través del puerto de Tarifa. Levantaron sospechas porque se desplazaban hacia zonas donde se ejerce el narcotráfico.

Además, en los momentos previos a estos desplazamientos, se reunían en las proximidades del puerto. Allí, los líderes les entregaban terminales telefónicos y les daban las instrucciones pertinentes.

En esta primera etapa de la operación fueron interceptados dos alijos de hachís en embarcaciones recreativas. Hubo registros en fincas y viviendas donde residían los líderes y miembros de esta rama de la organización, procediéndose a su detención y a la intervención de material informático y de telefonía móvil.

Dicho material permitió a su vez saber de una finca en la zona de La Ahumada que estaba siendo utilizada por esta organización como guardería y se estableció un dispositivo de vigilancia en este lugar.

Los agentes allí desplegados vieron salir a un vehículo de manera apresurada y con evidencias de transportar una carga muy pesada e intentaron interceptarlo. Su conductor fue cazado, aunque intentó huir. Llevaba 11 fardos de hachís.

También fue interceptado otro vehículo cargado de droga con destino a la provincia de Córdoba. Los destinatarios fueron arrestados.

A más de milla y media de la costa

La segunda rama de esta organización utilizaba embarcaciones y buzos que se sumergían para recuperar la droga que había sido previamente lanzada al mar. Y no en cualquier parte, a milla y media e incluso dos millas de la costa, donde la profundidad es mucho mayor. Esto ha dificultado y mucho la operación de la Guardia Civil.

Imagen tomada bajo el mar en la que los agentes recuperan varios fardos de hachís.
Imagen tomada bajo el mar en la que los agentes recuperan varios fardos de hachís.

Los agentes supieron de este modus operandi y, cuando estos narcos se preparaban para operar, fueron detenidos los tripulantes de una embarcación que arrojó los fardos al mar, varios buzos y otros integrantes.

Son buzos que conocían a la perfección todo el litoral tarifeño y que contaban con un equipamiento profesional y botellas de buceo para realizar inmersiones de larga duración. Su misión era liberar los fardos.

Para no levantar sospechas, estos buzos salían de Tarifa a plena luz del día equipados con lanza-arpones y abundante material profesional para hacer creer que se disponían a practicar pesca submarina. Aunque lo que pescaban no eran precisamente peces sino fardos de hachís.

La Guardia Civil ha contado en esta ocasión con el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Cuarta Zona de la Guardia Civil (Andalucía).

No ha sido una operación fácil pero el empeño y la profesionalidad de los agentes del Instituto Armado que han participado en la misma han posibilitado este importante golpe al narcotráfico en el Estrecho de Gibraltar.

El método del fondeo, otro giro de tuerca

Esta organización tenía un alto grado de especialización. Sus responsables se las habían ingeniado para no levantar sospechas y poder introducir grandes cantidades de droga en Tarifa. Utilizaban el método del fondeo, empleado sólo por organizaciones muy especializadas y muy difícil de detectar.

Consiste en usar embarcaciones cuyos tripulantes arrojan fardos al mar atados con grandes pesas para que permanezcan sumergidos y, por tanto, ocultos. Los arrojan a zonas geolocalizadas para que los buzos los extraigan durante la noche. Estos narcos no han podido sin embargo con la pericia de la Guardia Civil, que ha descubierto su método y ha puesto fin a su actividad delictiva.