La Virgen del Carmen ha salido este lunes en procesión - NACHO FRADE
CÁDIZ

Reina del Carmelo, Reina de Cádiz

La Virgen del Carmen vuelve a procesionar por las calles en el día de su festividad

CÁDIZActualizado:

«El Carmen es de Cádiz y Cádiz del Carmen». Lo había anunciado hace un mes la hermana de la archicofradía Arancha Gómez durante la presentación del cartel del Carmen. Y así ha sido una vez más. Cádiz es una con el Carmen. La devoción está arraigada en la ciudad y pasa de padres a hijos y de abuelos a nietos. El Carmen es de Cádiz porque la Alameda así lo evidencia cada 16 de julio cuando la imagen sale en procesión y ese fervor se palpa en cada mirada. Este lunes no fue la excepción. De nuevo la cita congregaba a numerosos fieles para contemplar el inicio del recorrido. Niños y mayores se reunían en torno a la Virgen del Carmen Coronada que como no podía se de otra forma lucía espléndida para la ocasión.

La novena, la función principal, la Felicitación a la Virgen y las eucaristías celebradas este mismo día daban paso a esta solemne procesión en la que participaban los hermanos de la archicofradía además de los devotos que abrían un cortejo bastante nutrido en el que llamó la atención la presencia de los más pequeños vestidos con el hábito carmelita.

Eran las ocho de la tarde cuando el paso se aproximaba a la puerta del templo. Manuel Ruiz Gené daba un año más las instrucciones a los suyos para la salida ante la expectación del público que se concentraba en este precioso rincón gaditano. La Virgen iba espléndida y exornada con flores blancas, gladiolos y nardos. En el palio destacaban unas jarras violeteras en el frontal, propiedad de la Virgen de Amargura de la cofradía de Humildad y Paciencia de Cádiz. En su candelería estaban los nombres y las intenciones de quienes habían querido estar de forma especial junto a Ella. La maniobra de salida fue precisa y la Virgen del Carmen quedó al amparo del cielo de Cádiz y el notable viento de Poniente mientras se escuchaba la Salve Marinera. Poco después, Ruiz Gené indicó a los suyos que empezaba el caminar. Se escuchó entonces como es habitual Coronación de la Macarena interpretada por la sociedad filarmónica Nuestra Señora de la Oliva de Salteras que de nuevo acompañó a la Virgen del Carmen.

Ante la devoción de cientos de gaditanos y visitantes el paso avanzaba por la Alameda rumbo a la calle Buenos Aires que la recibió con una petalada. Entre las novedades, el manto blanco de la Virgen sobresalía especialmente ya que se ha procedido a limpiarlo y ha recuperado su brillo. Además, estrenaba la imagen unos pendientes que le habían regalado y llevaba entre otras joyas, la corona de la coronación canónica de la que se cumplen once años el próximo domingo 22 de julio. Pero antes de ese aniversario, a la Virgen le esperaban horas de procesión ante el fervor de Cádiz y de su barrio, incluida la tradicional petalada en la calle Bendición de Dios de regreso a su templo previsto en torno a la media noche.