SEMANA SANTA 2019

Cádiz disfruta del último día tranquilo de la Semana Santa

El Martes Santo ha sido la última jornada con estabilidad en los cielos

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La ciudad se volvió a llenar una jornada más en una Semana Santa que, hasta el momento, está cumpliendo con las expectativas a nivel de devoción y, por qué no, de clima -especialmente importante para permitir la salida de las cofradías-. Aun así, el Martes Santo ha sido, probablemente, el último día que el cofrade ha amanecido sin alzar la vista al cielo, y es que las previsiones a partir de este Miércoles Santo no son nada halagüeñas.

A las 16:45 horas se abrían las puertas de la parroquia de Santa Cruz para la primera salida del día, la de la Hermandad de Sanidad, que a pesar de ser la de mayor sobriedad ponía la Cruz de Guía en la calle cuando más apretaba el calor de la tarde. Tras el Mayor Dolor, Piedad, Caído y Columna hacían sus salidas de forma casi simultánea, separadas cada una de ellas por tan solo 20 minutos. La última en abandonar su templo, Ecce-Homo, la efectuaba poco antes de las siete de la tarde para que los gaditanos pudieran disfrutar, al fin, de las cinco cofradías en la calle.

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  1. Sanidad

    Un sol de justicia se unió a las decenas de gaditanos que, desde poco después de las 16 horas, esperaban en la puerta de la Catedral Vieja ver salir la Sanidad. Junto con los gaditanos, de todas partes de la ciudad y, sobre todo, del entorno del Pópulo, se situaban algunos turistas extranjeros que miraban con curiosidad (aunque con más respeto que muchos de los paisanos que esperaban en la plaza) todo lo que ocurría.

    Apenas sonaron las campanas de catedral, se abrieron las puertas de Santa Cruz para que saliera primero el cortejo y, a los pocos minutos, el Cristo del Mayor Dolor. Dentro de la iglesia se oían las primeras órdenes de Gerardo Navarro. Acompañando al paso de Misterio, la capilla musical Lignum Crucis, de San Fernando.

    Similar doble complicación tuvo la salida del paso de María Santísima de la Salud, primero por la propia iglesia y luego en la pronunciada cuesta de Santa Cruz. Guiando a los cargadores, Andrés Cano de las Casas. Al salir, la banda de música Gailín, de Puerto Serrano, interpretó la marcha Sanidad.

    Ambas cuadrillas se lucieron, lo que fue aplaudido por los fieles, en la bajada de la cuesta para encarar la entrada al barrio del Pópulo.

    Uno de los momentos más especiales se vivieron en las primeras horas, cuando el Cristo del Mayor Dolor encaró la calle Cobos al son de la música de capilla. Las cadenas de la penitencia parecían ir al ritmo que marcaba la solemnindad del momento.

    La hermandad, a la que un año más ha vuelto a acompañar el buen tiempo, estrenaba este 2019 la Santa Faz de la Verónica, pintada por Antonio Álvarez del Pino.

  2. Piedad

    La Militar Cofradía de la Piedad, la Hermandad que tiene más cerca de la S.I.C. su sede canónica, situada en la calle Santiago y que posee su mismo nombre, volvió a levantar gran expectación en la salida de su templo, producida poco antes de su ingreso en una Carrera Oficial donde mostró, al igual que el año pasado, sus mejores virtudes con un cortejo ordenado y dos cuadrillas, tanto la del paso de misterio como la del palio, que demostraron grandes dotes para hacer las delicias del público, que aún llegaba a sus localidades cuando la Cruz de Guía ya asomaba por la calle Nueva.

    Volviendo al inicio, la primera levantá en el Señor la dio el propio capataz, José Delgado, que pidió acordarse de todos y cada uno de los hermanos de la cofradía, tanto de los que estuvieron presentes en ese mismo instante como de aquellos que, por diferentes circunstancias, ya no puede acompañar a su Cristo. También rogó, cómo no, tener presente durante el recorrido a los mayores de la ciudad. Tras las indicaciones pertinentes y la Marcha Real se oyeron los sones de la pieza Piedad, entonada por la jerezana banda de cornetas y tambores Santa Marta.

    En cuanto al palio, acompañado de una ingente cantidad de acólitas (hasta 12 ciriales, una de las señas de identidad de la Hermandad), abandonó su templo sin complicaciones para seguir al paso de misterio en su camino hacia la calle Cobos para asomarse, casi inmediatamente, por la Carrera Oficial. Antes, como suele ser habitual, sonó la marcha Virgen del Valla interpretada por la banda de música Nuestro Padre Jesús Nazareno, llegada de Rota.

    La tarde volvía a ser apacible para el disfrute de las diferentes hermandades de un Martes Santo con hasta cinco cofradías en la calle, algo que la gente aprovechó para ocupar, esta vez sí desde bien temprano, los palcos situados en la plaza de la Catedral para esperar pacientemente una de las salidas más difíciles de la Semana Santa gaditana, debido a la altura de la cruz del Cristo, a quien incluso deben retirar el brazo superior antes de atravesar el dintel.

    Poco que destacar, sin embargo, en el capítulo de estrenos de la cofradía, que tan solo lucía varias restauraciones, como las cantoneras de la cruz del Señor, una joya de Francisco María Maggio y que data de 1754. No obstante, sí conviene recordar los problemas sufridos por la Hermandad a finales de 2018 en los que, tras la rescisión de la banda leonesa que acompaña al misterio, todo hacía pensar que no procesionaría en 2019 debido a la polémica surgida entre las dos listas que se presentaban al cabildo de elecciones en el mes de octubre. Por todo ello, este Martes Santo ha sido, si cabe, más especial aún para los hermanos de la cofradía.

  3. Jesús Caído

    Tras la brillante jornada de Lunes Santo en las que procesionaron las dos hermandades con sede en San Francisco, este martes regresaba la actividad al céntrico templo franciscano que acoge desde 2008 a la hermandad de Jesús Caído, aunque, tras la reapertura del colegio mayor universitario, cada vez está más cerca de regresar a su capilla del Beato del Parque Genovés. La popular corporación, vinculada a la comunidad universitaria, volvía a poner un importante cortejo en las calles con cerca de quinientas personas. Por la mañana se había producido el tradicional acto de entrega del bastón de mando del Rector de la Universidad de Cádiz. En el mismo, Eduardo González Mazo, en presencia de miembros de la junta de gobierno de la corporación entregaba dicho bastón que en esta ocasión iba sujeto en una nueva alegoría en plata de ley realizada por Orfebrería Villarreal. Durante esta entrega en San Francisco participó también la Coral de la Universidad de Cádiz.

    Antes de la salida, y debido al carácter sacramental de la corporación, se celebraba en la iglesia la tradicional misa de hermandad que presidía el director espiritual, el padre Eduardo Fernández-Moscoso que pedía a todos reflexionar sobre el sentido de la estación penitencial que iba a comenzar. Al final de la misma se vivió un emotivo momento cuando se le impuso la medalla como hermano mayor honorífico a Pedro Reinoso Román. «Esta medalla os la dedico a todos vosotros porque formáis parte de esta gran familia que es Jesús Caído», decía con la voz entrecortada. Tras sus palabras recibió un sonoro aplauso.

    A la hora prevista se abría la puerta de San Antonio del templo franciscano, la que da a la Plaza del Santísimo Cristo de Vera-Cruz. Empezaba entonces a salir el nutrido cortejo con sus capirotes negros, cinturones de esparto y túnicas blancas de cola. De inicio, las tres cruces de guía características de la hermandad. Tras ellas las distintas secciones y no faltaron por supuesto representantes de alumnos de la Universidad de Cádiz acompañados por otros miembros de la institución. Además, hubo representación política con la asistencia a la misa de Antonio Sanz, José Ortiz y Juancho Ortiz. Fue notable asimismo una vez más la presencia de la familia marianista, el colegio San Felipe Neri y Salus Infirmorum.

    Tras los cirios rojos que portaban los hermanos, llegó el momento en el que el espléndido paso de Jesús Caído se aproximó a la salida. El Señor exornado con claveles rojos. El capataz José Manuel Asencio daba las indicaciones para la maniobra con la ayuda de Mauricio García. Sonaba el himno y por fin estaba en la calle este paso en el que la hermandad ha trabajado tanto durante los últimos años y que estrenaba la cartela delantera superior del canasto que representa la inspiración del Beato Guillermo José Chaminade ante la Virgen del Pilar en Zaragoza. La Agrupación musical Virgen de la Oliva de Vejer tocó 'En tu camino de azahar' y posteriormente 'Judería Sevillana' en los primeros compases del Señor en la calle.

    Empezaron entonces a salir las secciones de la Virgen de los Desamparados con cirios blancos en este caso y el capataz del paso, Juan José Muñoz, ordenó entonces a los suyos que se prepararan para superar el dintel de la puerta. La imagen iba exornada con rosas y orquídeas con tonos blancos y algo de rosa. Muy cuidado como siempre el ornamento de la talla que hiciera José Rivera. Tras el himno la banda de música Nuestra Señora de Palomares de Trebujena, tocó la primera marcha de la tarde 'Siempre Macarena', a la que siguió 'Señorita de Triana' a la vez que cruzaba la Plaza de San Francisco en busca de la calle Rosario.

  4. Columna

    La plaza de San Antonio siempre es uno de los mejores lugares de la capital gaditana para ver la salida o recogida de alguna cofradía. Concretamente, la Hermandad de Columna, que cada año parte hacia la Catedral el Martes Santo, congregó centenares de devotos no sólo en las inmediaciones del propio templo, sino que el pasillo de personas llegaba hasta la propia calle Ancha.

    Con rigurosa puntualidad, a las 18:10h, se abrían por primera vez esta Semana Santa las puertas de la iglesia de San Antonio para proceder a la salida procesional de la cofradía, que este año ha estrenado la cartela frontal del respiradero del paso de misterio, una nueva saya para María Santisima de las Lágrimas y la orfebrería del techo de palio realizada por Hermanos de los Ríos. Además, a pesar de no ser un estreno como tal puesto que ya salió a la calle en el viacrucis diocesano del pasado verano, llamó la atención la presencia de San Pedro en el paso de misterio junto al Señor.

    Por la estrechez de la puerta y lo monumental del primero de los pasos de la cofradía de Columna, antes de salir del templo dirección a la Catedral para realizar la Estación de Penitencia, algunos de los cargadores retiraron las cartelas para evitar incidentes en una complicada maniobra realizada con patines y aplaudida por todo el público allí presente. Sin embargo, un pequeño despiste por parte de algunos miembros de la cuadrilla hicieron exclamar a los devotos que esperaban la salida de la Hermandad. A la hora de colocar las patas, tan solo levantó la parte derecha del paso, teniendo que ser el proceso interrumpido unos instantes para volver a poner todo en orden. Una vez asentado en la calle, la banda Rosario comenzó el callejero. Sonó Al Pobre Zaragoza, un clásico de Alberto Escámez, y el Señor comenzó a andar.

    Fue entonces cuando comenzaron a desfilar los primeros penitentes que acompañaban a un paso de palio que volvía a dirigir Salvador Rosa. La maniobra, al igual que sucedió con el Señor, fue complicada aunque la cuadrilla tuvo menos dificultades que los hermanos del paso de misterio. Una vez que la Virgen de las Lágrimas ya estaba encarada para abandonar la plaza de San Antonio se hizo el silencio. Salvador, el capataz, avisaba a la cuadrilla de que la primera levantá, a modo de homenaje, la daría el pregonero de la Semana Santa de Cádiz 2019 y hermano de la Archicofradía de la Santísima Resurrección, que comparte Titulares con la Hermandad de Columna. El también hermano de Expiración dio el martillazo y el paso se levantó. Sonó, como en cada salida, la marcha Lágrimas, interpretada por la Asociación Filarmónica Ciudad de Conil.

    Especialmente interesante resultó el cortejo cuando atravesaba el callejón del Tinte, en el que ambas cuadrillas se vieron obligadas a emplearse al máximo para poder superar sin rozar unas paredes que, a medida que se acercaban ambos pasos, parecían impedir la marcha de los mismos. Una dulce jornada para una Hermandad que, además, puede presumir de poner en la calle a una de las mejores bandas de la ciudad de Cádiz.

  5. Ecce Homo

    Decir Ecce-Homo es decir Señor del Manto Rojo y San Pablo. Es hablar sobre una de las corporaciones con más solera de nuestra ciudad. Nada menos que 350 años la contemplan. Y es por supuesto poner de relieve uno de los palios más impresionantes de los que procesionan hoy en día. Ecce-Homo contribuye a dar ese agradable carácter tan clásico del Martes Santo gaditano.

    La iglesia de San Pablo, la de la calle Ancha, de reducidas dimensiones, se quedaba pequeña para concentrar tanta devoción. Allí se preparaba un cortejo que conformaban en torno a 150 penitentes. La cofradía de los periodistas, como se le conoce también por la vinculación que tiene con este gremio, estrenaba un manto de vistas para la Virgen de las Angustias realizado por el taller San José de Cádiz a partir del diseño de Jesús Savona, hermano de la archicofradía.

    El templo se abrió a la hora prevista para que el cortejo iniciara el recorrido. Capirotes rojos como el espléndido manto del Señor que data de 1910 fueron tomando la calle Ancha. Sonaba entonces la marcha 'Ecce-Homo' del maestro Escobar interpretada por la banda del palio, el Nazareno de San Fernando. En las secciones del Señor Ecce-Homo hubo representación de Nazareno de Santa María y Descendimiento, corporación cercana y con la que ya se han dado los primeros pasos para el hermanamiento.

    Se pudo observar ya la nueva imagen de la túnica de Descendimiento con el cinturón de esparto, uno de los estrenos de la hermandad que si el tiempo lo permite saldrá el próximo Viernes Santo. Comenzaba poco después una de las maniobras de salida más complejas de la Semana Santa. Máxima precaución para una operación que parece sencilla pero es así por la destreza que demuestran cargadores y capataces. Juan Manuel López cumplía doce años al frente de los suyos. Superado el dintel de la puerta sonó de nuevo 'Ecce-Homo' y fue con 'Soledad de San Pablo' interpretada por la banda de cornetas y tambores de la Vera-Cruz de Utrera como comenzó el caminar del Señor.

    Tras sus pasos, la tradicional escolta romana que la hermandad recuperaba en 2015 y las filas de capirotes azules que indicaban que llegaba su madre, la Virgen de las Angustias. Nuevamente, difícil la salida por la estrecha puerta. Pero en este caso Melchor Mateo y Julio Camacho volvían a dar muestras de que la experiencia es un grado. Con el precioso palio de malla ya en la calle se produjeron instantes muy emotivos. Llegaron los abrazos y los buenos deseos para todos. Y sonaría como no podía ser de otra forma 'Ecce-Homo' para que la Virgen siguiera a su hijo.

    Especialmente novedoso resultó el itinerario de la archicofradía ya que recuperó su paso por Plaza de Mina aunque esta vez lo hizo al inicio del recorrido.