Ana Julia Quezada, la autora confesa de la muerte de Gabriel Cruz
Ana Julia Quezada, la autora confesa de la muerte de Gabriel Cruz - ABC
SUCESOS

La defensa de Ana Julia Quezada pedirá tres años de cárcel por «homicidio imprudente»

«Quería que su padre estuviera con su madre y no con ella, que era una negra fea», recoge en su relato

AlmeríaActualizado:

Los abogados de la defensa de Ana Julia Quezada, Esteban Hernández Thiel y Beatriz Gámez, solicitarán para la autora confesa de la muerte de Gabriel Cruz un máximo de tres años de prisión por «homicidio imprudente», según consta en el escrito que ha avanzado hoy el periódico local «La Voz de Almería». Los letrados encuadran la muerte del menor en un resultado de una disputa y se alejan del crimen planificado que mantienen la Fiscalía y la acusación particular ejercida por los padres del pequeño.

Según la versión de Quezada, salió sobre las 15:50 horas desde Las Hortichuelas hasta Rodalquilar para pintar la casa cuando se encontró con Gabriel. Sugirió al menor que la acompañara, a lo que el niño accedió y subió en el vehículo con ella. La defensa señala que mientras Ana Julia abría las ventanas «el pequeño habría cogido un hacha para jugar», de modo que le pidió que la soltara ya que «era peligroso y podía hacerse daño».

En ese momento comenzó una discusión entre la acusada y la víctima. «Entró en la vivienda y le dijo que se callara, que siempre le estaba diciendo lo que tenía que hacer, que quería que su padre estuviera con su madre y no con ella, que era una negra fea», según el relato planteado por la defensa de Quezada.

Los abogados apuntan que Ana Julia intentó quitarle el hacha, llegando a taparle la boca con la intención de que Gabriel se callara. «Fue presa del pánico al comprobar que el menor había fallecido, por lo que se quedó bloqueada y sin saber qué hacer, así como incapaz de asumir las consecuencias de lo que había ocurrido», recogen.

El escrito de la defensa no hace mención a los hematomas que presentaba Gabriel, que fueron destacados en el informe forense como previos a la muerte del pequeño. «Fue incapaz de afrontar lo acontecido, sin saber como explicarle a su pareja lo ocurrido», indican. Los abogados tampoco hacen mención al hallazgo de la camiseta por parte de Quezada en un cañaveral cercano a la vivienda de su expareja.