Manifestantes frente al Ministerio de Justicia - EFE

La Manada«La víctima está muy decepcionada. Recurriremos porque es agresión»

Convocan protestas en decenas de ciudades al grito de «Es violación, no es abuso»

La Fiscalía de Navarra recurrirá la sentencia de «La Manada»

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«Estoy llorando porque nadie sabe lo difícil que es demostrar el grado de violencia que hay en una violación». Lo comenta a ABC una mujer que fue violada hace veinte años y cuyo proceso jurídico no llevó a su agresor a prisión. La palabra «vergüenza e indignación» sale por su boca, al tiempo que a las puertas del Palacio de Justicia de Pamplona, decenas de mujeres, entre ellas la madre de Nagore Laffage, asesinada tras un cortejo sexual en otro San Fermín dramático, reverberan las mismas palabras. «Es violación, no es abuso», se cuelan los gritos de fuera en la sala 102 mientras el juez José Francisco Cobo lee la sentencia de «La Manada» durante 21 minutos.

Tras darse a conocer el fallo, los periodistas concentrados en Pamplona asaltan al abogado de la víctima con la misma pregunta: ¿cómo está ella, a la que se conoce por una inicial, C.? Quien contesta es el abogado que representaba su acusación particular en el juicio: «Está muy decepcionada». Miguel Ángel Morán mostró ayer su contrariedad con el resultado de la sentencia -9 años de prisión para cada uno de los acusados- y afirmó que la víctima le había expresado por teléfono su «disgusto». Desde el primer momento, Morán aseguró que recurrirán la sentencia porque no están conformes con la absolución por un delito de agresión sexual y consideran que la pena impuesta a los cinco integrantes de «La Manada» debería ser superior. En el juicio, pidió más de 24 años para cada uno de ellos. La Fiscalía pedía 25 años y 6 meses.

«Alarma social del caso»

El veredicto sobre lo que se interpreta en el fallo como agresión sexual (con violencia o intimidación) y abuso (sin ello) ha dado mucho que hablar, sobre todo entre los penalistas. Hay opiniones para todos los gustos, pero entre ellas Helena Echeverri, penalista de Maral Abogados, muestra una muy contundente: «Tendrían que haber sido absueltos y confío en que el Tribunal Supremo lo haga». Echeverri critica que los tres jueces de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra se hayan dejado contagiar por la «alarma social» y la visibilidad que se ha querido dar «desde los medios» a este caso. No obstante, y sin revisar la sentencia al dedillo, sí considera que ha quedado probado que la víctima no expresa en ningún momento que no quiere mantener relaciones sexuales. «¿Cómo se les va a condenar por intimidarla si no dice que no?», dice.

«Hay prácticas sexuales que están a la orden del día y ellos pudieron entender que eran consentidas porque en ningún momento se dijo lo contrario», agrega Echeverri, y debe primar el principio «in dubio pro reo» (en caso de duda, por insuficiencia probatoria, se favorecerá al imputado o acusado).

Marisa Soleto, directora de la Fundación Mujeres, no oculta su estupor ante la sentencia. En declaraciones a ABC, Soleto asegura que el fallo pone el foco en los derechos de las mujeres. Establece un parangón llamativo: «Es como el robo con violencia. Suele ser frecuente que cuando te roban en grupo, dos o más personas, se aplique la intimidación en términos jurídicos de forma automática. Esperábamos el reconocimiento del abuso de superioridad que se da en que sean cinco contra una. En cambio, se les absuelve del delito contra la intimidad por violación grupal. Es indignante».

Cientos de personas protestaron ayer, entre las 18.00 horas y las 21.00 horas, en concentraciones convocadas en ciudades de toda España. Al grito de «La Manada somos nosotras» y «nosotras te creemos», manifestaron su repulsa contra la decisión de la Justicia, que no es firme.