La Reina entrega el premio a Candela, Daniela y Mariona
La Reina entrega el premio a Candela, Daniela y Mariona - Casa del Rey

Las tres niñas que reunieron un millón de euros vendiendo pulseras

La Reina entregó un premio de Unicef a Candela, Daniela y Mariona, que empezaron a recaudar fondos para la investigación contra el cáncer cuando diagnosticaron leucemia a una de ellas

MadridActualizado:

La Reina ha entregado al mediodía de este martes los premios Unicef España y, entre los galardonados, estaban las tres niñas Candela, Daniela y Mariona, de doce años, que reunieron un millón de euros vendiendo pulseras y donaron lo recaudado a la lucha contra el cáncer infantil.

Todo empezó hace cuatro años, cuando a Candela la diagnosticaron leucemia y la ingresaron en el Hospital San Juan de Dios, de Barcelona. Allí, una voluntaria la enseñó a tejer pulseras de hilo para que estuviera distraída durante su estancia en el centro sanitario. Sin embargo, sus amigas Mariona y Daniela decidieron montar un puesto en su pueblo para vender las pulseras, que bautizaron con el nombre de «Candelas», y donar el dinero recaudado a la investigación del cáncer infantil. A partir de entonces, muchos de los niños de la planta octava del hospital, así como amigos, familiares, colegios y asociaciones se sumaron a esta iniciativa.

Hasta ahora, el proyecto de las niñas ha logrado reunir un millón de euros con la venta de las «Pulseras Candela» y ese dinero se ha destinado al equipo oncológico del Hospital San Juan de Dios y a impulsar un laboratorio dedicado exclusivamente a la investigación del cáncer infantil.

Tras recoger el galardón de manos de Doña Letizia, las tres niñas tomaron la palabra: Daniela dio las «gracias en nombre de la gran familia candeleda» y recordó que hace cuatro años, cuando tenían nueve y diagnosticaron la enfermedad a Candela, «lo mejor que podíamos hacer por ella era ayudar en la investigación» porque, explicó, el cáncer infantil tiene poca incidencia y «recibe pocas ayudas».

Mariona afirmó que «las pulseras se han convertido en un arma para luchar contra el cáncer infantil», pero también sirven para reunir a las familias y distraerse los días de hospital. Añadió que «quedarse de brazos cruzados o rendirse nunca es una opción» y anunció que «seguiremos luchando juntos hasta que se curen todos los niños con cáncer». Y Candela concluyó: «Yo sé muy bien que la solidaridad se transforma en vida» y recordó que ella no estaría aquí «sin la médula de alguien que no conoceré nunca».

La Reina, que estrenó un veraniego vestido de color blanco y negro, también entregó el premio Joaquín Ruiz-Giménez al ex secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, que además celebra este martes su cumpleaños y reconoció que si no hubiera sido por Unicef «yo no habría estado aquí, por lo pobre que era» en su infancia en Corea. El premio Transforma lo recibió la organización Proactiva Open Arms, que rescata a decenas de miles de refugiados en el mar Egeo y el Mediterráneo. «No los abandonaremos hasta que no haya ni una sola vida a la deriva», indicaron sus responsables. Además, el premio Emprende correspondió a Escuelab, que democratiza el acceso a una educación científica de escolares españoles en situación de vulnerabilidad.

La Reina estuvo acompañada en el acto por la secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela, quien llamó a «poner el alma» en Unicef hasta que esta organización deje de ser necesaria en el mundo, porque ya ningún niño lo necesite, y se pueda cerrar.