Sociedad

Solo el 4 por ciento de las donaciones para trasplante proceden de accidentes de tráfico

Carolina Bescansa atribuye erróneamente los buenos datos de trasplante de España a la siniestralidad vial y al mal estado de las carreteras

En 2015 España renovó un año más su liderazgo mundial en trasplantes
En 2015 España renovó un año más su liderazgo mundial en trasplantes - ABC

Año tras año España bate récord de donaciones y trasplantes de órganos. Es una buena noticia que se repite desde hace más de dos décadas. El pasado mes de agosto este liderazgo mundial volvió a revalidarse con: 4.769 órganos trasplantados durante el año pasado. El sistema de trasplantes español se ha convertido en un modelo a seguir para el resto de países que solo se explica con una estructura sanitaria pública de alta calidad como la que brinda el sistema sanitario y un sistema organizativo -el de la ONT- que puso el acento en la donación y en los profesionales sanitarios. Este sistema, conocido internacionalmente como el «modelo español» es el que se intenta imitar en todo el mundo.

La explicación de este éxito para la diputada y cofundadora de Podemos, Carolina Bescansa es otra. En una reciente entrevista en Los Desayunos de TVE, Bescansa aseguró que los buenos datos de trasplante españoles están directamente relacionados con la elevada mortalidad de jóvenes en accidentes de tráfico, fruto de la mala inversión en carreteras. Respondía así a una pregunta sobre cómo podía compatibilizarse el liderazgo de España en donación y trasplantes con la denuncia reiterada que hacía su partido sobre el desmantelamiento de la sanidad pública.

«España es líder en trasplantes por la concienciación de la sociedad y por la enorme tasa de accidentes de tráfico de gente joven que puede donar. La tasa de trasplantes no solo está conectada con el Estado del bienestar sino con gente joven que muere en cada país por cuestiones que tienen que ver con deficiencias en la inversión de infraestructuras. Esos datos positivos esconden otras realidades que no lo son tanto», dijo el miércoles.

Los datos que maneja la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) no coinciden con las afirmaciones de la diputada de Podemos. Ni el perfil de donante es el de una persona joven, ni la mayoría de los órganos proceden de accidentes de tráfico. En realidad, hoy solo el 4,2 por ciento de los donantes fueron víctimas de la carretera. De los 1.581 donantes habidos en 2015, solo 78 tuvieron ese origen y una buena parte fueron atropellos con víctimas de una edad elevada, según la ONT. La idea del motorista joven sin casco, como donante de órganos, ya es una imagen del pasado.

Mayores con ictus

La carretera fue una buena fuente de órganos en la década de los 90, cuando el 43% de las personas que cedían sus órganos lo hacían tras morir en la carretera. Las reflexiones de Bescansa coinciden más con esos datos de hace casi un cuarto de siglo.

La realidad es que ahora la gran mayoría de los donantes de órganos en España son personas mayores que fallecen por un accidente cerebrovascular, un infarto o una hemorragia cerebral. El año pasado más de la mitad de los donantes tenían más de 60 años, casi la tercera parte habían cumplido los 70 y hasta el 10% más de 80 años, volviendo a los datos de la Organización Nacional de Trasplantes.

Nuevos donantes

Con la entrada en vigor del carné por puntos y la ley de seguridad vial, España logró reducir su tasa de accidentes. Para compensar la pérdida de donantes, se optó por seguir otras estrategias que han favorecido los avances en Medicina de Trasplante. Uno de ellos han sido las donaciones entre personas vivas. Los injertos de vivo a vivo han crecido de forma espectacular en operaciones de hígado y riñón. España también ha aprendido de las experiencias de otros países con menos donantes. De Estados Unidos importó los trasplantes cruzados, un programa que facilita trasplantes renales cuando los familiares no son compatibles. Se trata de poner en contacto a parejas para que, a cambio de donar su riñón a un desconocido, su familiar reciba un riñón compatible.

Pero, sobre todo, están contribuyendo al mantenimiento del sistema las donaciones de mayores. El nuevo perfil del donante es cada vez de mayor edad. Ya no importa tanto su edad como el buen estado de sus órganos. Aunque estos riñones o corazones añosos se reservan para enfermos de más edad. Otra estrategia que está dando resultados es la donación a corazón parado o en asistolia. Con ella se está aprovechando órganos que antes eran desechados.

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